Las nuevas reivindicaciones marroquíes. 
 Cuatro siglos de soberanía española     
 
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LAS NUEVAS REIVINDICACIONES MARROQUÍES

CUATRO SIGLOS DE SOBERANÍA ESPAÑOLA

MADRID, 4. (INFORMACIONES.) — Las ciudades de Ceuta y Melilla, con una tradición e historia

españolas desde tiempo inmemorial. La ciudad de Ceuta, que fue consquistada por la Corona de Portugal

en el año 1415, quedó adscrita a España en el año 1581, al ascender el monarca español Felipe II al trono

de Portugal. Cuando más tarde en 1640, Portugal se separó de España, los nobles de la ciudad de Ceuta

proclamaron su adhesión a Felipe IV confirmándose el hecho por el Tratado de Paz y Amistad de 1668.

En 1782, reinando Carlos III, se fijan por medio de un tratado con el Sultán de Marruecos los límites de la

plaza de soberanía. hasta entonces inciertos y causa de constantes conflictos con los marroquíes. Su

decisivo valor fue poniéndose de manifiesto a medida que se inicia la acción de España en África —

provocación de los cabileños de Anyera, guerra «del 60», paz de WadRas— para llegar a ser base

de operaciones y cabecera del Ejército, desde el año 1912, en que da comienzo la ocupación de la zona

occidental del que fue protectorado español en Marruecos.

Ceuta sufre a partir de esta fecha una radical transformación, y de la consideración de plaza fuerte, en la

que estuvo situada desde los tiempos portugueses, un penal del norte de África, que desapareció en los

comienzos del siglo actual, pasa a ser una ciudad comercial y urbana. En la actualidad, aunque subsisten

varios cuarteles, por lo que todavía es un importante enclave de guarnición, Ceuta ha desarrollado una

gran actividad comercial —gracias a su puerto— e industrial, especialmente en el ramo de la pesca.

MELILLA

La ciudad de Melilla, por su parte, es plaza de soberanía española desde el año 1497, cuando don Pedro

de Estopiñán, capitán de una pequeña tropa, y en nombre del duque de Medinasidonia, puso pie en ella,

incorporándola a la Corona de los Reyes Católicos. En 1556, la ciudad, reconstruida y fortificada, pasó a

depender de la Corona, pero su aislamiento, consecuente a la nula penetración de los españoles en el

interior, la tuvo a merced de los rífeños, que la hostigaron continuamente. Desde 1774 a 1921 Melilla fue

escenario de múltiples enfrentamientos entre la población y los rifeños, pero a partir de esa última fecha,

con la victoria del general Sanjurjo sobre Ald-el-Krim, la ciudad de Melilla quedó totalmente bajo

posesión española. Tras la Independencia de Marruecos (1956) quedó sometida al régimen de las plazas

de soberanía, dependiendo de un gobernador general con residencia en Ceuta.

LAS CHAFARINAS

Por lo que respecta a las islas Chafarinas —pequeño archipiélago formado por tres pequeñas islas rocosas

al norte de cabo de Agua—, pertenecen a la soberanía española desde que en el año 1848 fueron ocupadas

por el general Francisco Serrano. Francia intentó su ocupación un año después, pero por fin hubo de

reconocer el mejor derecho de nuestro país. Casi desde el principio de la dominación española hubo en

ellas un presidio, que se suprimió posteriormente. Las tres pequeñas islas están prácticamente

deshabitadas, a excepción de varias fortificaciones militares, por lo que su pequeña población es en gran

mayoría militar.

La bahía de Alhucemas, en la costa mediterránea de Marruecos, al pie del Rif, está formada por un

conjunto de tres, dos de ellos de soberanía marroquí y un tercero —el peñón de Alhucemas— de

soberanía española. Ocupa dos temporalmente por España en 1560, lo fueron definitivamente en 1673,

para operar contra la piratería berberisca. Desde el 1957 dos de los citados islotes, junto con un fragmento

de tierra firme, se unieron a la provincia homónima del reino de Marruecos. El peñón de Alhucemas —

con apenas un kilómetro cuadrado de superficie— siguió siendo de soberanía española, y en la actualidad

no es más que una fortificación militar, con una población de 139 habitantes —la mayoría militares— y

un punto de amarre de cables submarinos que lo unen a Melilla, Ceuta y la Península. Finalmente, Vélez

de la Gomera es una plaza de soberanía española desde que en 1564 el capitán García de Toledo la

conquistó para la Corona española. Con anterioridad, en 1508, otro capitán español, don Pedro Navarro,

había puesto pie en ella y la había fortificado en nombre de la Corona de España, pero en 1522 paso de

nuevo a los moros. Vélez de la Gomera, que se encuentra en la costa de Gomara (Marruecos), a 190

kilómetros de Melilla, fue durante muchos años sede del más importante presidio de África gracias a su

situación geográfica.

 

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