Autor: Gozalo, Miguel Ángel. 
 ABC en París. 
 Giscard d ´Estaing esquivó las pretensiones de Hassan II para que le apoyara sobre el Sahara  :   
 El comunicado conjunto franco-marroquí, deliberadamente neutral y no beligerante. 
 ABC.    07/05/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

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GISCARD D´ESTAING ESQUIVO LAS PRETENSIONES DE HASSAN II PARA QUE LE

APOYARA SOBRE EL SAHARA

El comunicado conjunto franco-marroquí, deliberadamente neutral y no beligerante

PARIS. 6. (Crónica de nuestro corresponsal, por télex.) ¿Se puede ser amigo a la vez de

Marruecos y de España? Si que se puede. El presidente francés, Valery Giscard d´Estaing,

después de recibir en Marruecos, a lo largo de tres días de visita oficial, la más espectacular

acogida que haya podido disfrutar jefe de Estado alguno en el Reino aluita, ha conseguido

mantener las divergencias hispano-marroquíes en torno al Sahara occidental en un clima de

serenidad. Su viaje no podrá ser invocado por Marruecos como un respaldo a las belicosas

afirmaciones de Hassan II que precedieron a la llegada del presidente francés. Es un triunfo

personal más que añadir a los que en esta visita —la primera que un presidente francés realiza

a Rabat después de la independencia— ha cosechado Giscard d´Estaing.

El comunicado conjunto matiza perfectamente este tono deliberadamente neutral y no

beligerante que el jefe del Estado francés ha querido imprimir, durante toda su visita, a la

cuestión del Sahara español. Se declara en el comunicado que Francia es favorable a la vía

directa de las conversaciones entre España y Marruecos y se descarta la posibilidad de un

conflicto armado entre los dos países a causa de las reivindicaciones sobre el Sahara, aun a

riesgo de que eso pueda producir una tensión política viva entre Estados que son amigos de

Francia.

«No creo que sea de interés para la zona que se establezca y se desarrolle tal tensión», ha

dicho en su conferencia de Prensa Giscard, Sensibles a los argumentos que nos ha expuesto

Hassan II, somos favorables a que las conversaciones directas puedan proseguir, aunque

sabemos que existen ciertos problemas de orden político, económico y militar, y se puede

imaginar que las soluciones a los mismos pueden llegar a través de ambas partes interesadas,

ha añadido el presidente francés, que ha recordado que Francia votó en favor de la Resolución

presentada ante las Naciones Unidas, que preveía el envío de la cuestión del sanara al

Tribunal Internacional de Justicia de La Haya para que emitiera dictamen consultivo. «En las

conversaciones que he mantenido con el Rey de Marruecos he reiterado mi posición al

respecto y he expresado que sería deseable que puedan establecerse conversaciones directas

entre todas las partes interesadas: es decir, entre los que ejercen actividades de

responsabilidad y los que tienen una posición de vecindad con el Sahara español.»

El comunicado señala la conveniencia de que esta cuestión se resuelva por la vía pacífica de

las Naciones Unidas y con acatamiento a lo que marcan los Tratados internacionales. Según se

ha anunciado, el Rey Hassan II vendrá en visita oficial a Francia en el próximo año, después de

que los jefes de Gobierno de ambos países sean huéspedes de Rabat y de París,

respectivamente.

La rueda de Prensa ha dado oportunidad para que Giscard confirme la vocación dialogante de

Francia en esta hora: el presidente de Portugal, general Costa Gomes, vendrá también a París

en visita oficial durante el próximo mes de junio.

¿Esperaban algo más los marroquíes de esta visita? Qué duda cabe que si. Los enviados

especiales de la Prensa francesa — que habían pormenorizado la acogida delirante

dispensada al presidente francés a lo largo del recorrido de Rabat a Fez y el interés que el Rey

Hassan II había desplegado para que la estancia de Giscard reforzase su autoridad y su

prestigio — coinciden en hacerse eco de las creencias del partido Istiqlal, a través de su órgano

periodístico "Opinión", sobre la eficacia del viaje. El partido nacionalista quería que Francia

interviniese de modo activo en la cuestión saharaui, cosa que su presidente no ha hecho, y ya

el primer día de estancia resaltó que el jefe del Estado francés no había evocado en su

salutación las reivindicaciones marroquíes sobre el Sahara.

El viaje ha servido para aumentar el crédito que Giscard tiene ya en el Magreb, después de la

visita a Argelia de hace tres semanas, y que se completará este mismo año con un recorrido

por Túnez.

Ello hará posible que Francia, como un privilegiado interlocutor de la otra orilla mediterránea,

ponga en marcha el mecanismo de una conferencia entre los países ribereños del Mare

Nostrum —«pues es con esta perspectiva con la que ha tomado la decisión de hacer volver allí

una parís de las fuerzas navales francesas», ha dicho el presidente francés durante su

conferencia de Prensa— y quizá más adelante el hasta ahora atascado diálogo entre Europa y

los países árabes.— Miguel Ángel GOZALO.

 

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