Tribunal Internacional de La Haya. 
 Marruecos y Mauritania replican a España     
 
 Informaciones.    16/05/1975.  Página: 5-6. Páginas: 2. Párrafos: 18. 

TRIBUNAL INTERNACIONAL DE JUSTICIA

Marruecos y Mauritania replican a España

LA HAYA, 16. (Resumen de EFE.)—La cuarta sesión de la audiencia pública convocada, por el Tribunal

Internacional de Justicia sobre el Sahara español duró cerca de tres horas. La sesión estuvo dedicada a

nuevas intervenciones de los representaciones de Mauritania y Marruecos, que por este orden

respondieron a las preguntas de los jueces y ejercieron su derecho de réplica a la argumentación española

En el curso de estas réplicas, y al margen de los argumentos específicamente jurídicos, tanto mauritanos

como marroquíes señalaron que la representación española se había excedido en su exposición de ayer, al

entrar en consideración de argumentos de fondo del procedimiento consultivo en si, como había pedido el

Tribunal.

El presidente de la representación del Gobierno de España y embajador en La Haya, don Ramón Sedó, se

había pronunciado en idéntico sentido ayer ante el Tribunal y había expresado «la aprensión con que la

delegación española había oído el tono general de ciertas intervenciones ante el Tribunal, que no han

ocultado su convicción de que un eventual dictamen del Tribunal tendría una influencia decisiva en la

solución de lo que, bajo la máscara de un litigio jurídico con España, constituye en realidad el propósito

de instalarse soberanamente en el territorio africano, sea cual fuese la voluntad de su población autóc-

tona».

MARRUECOS

El jefe de la representación marroquí y representante permanente de su país ante las Naciones Unidas,

Idriss Slaoui, se refirió en su intervención a la del embajador Sedó y consideró que había presentado ante

el Tribunal unas consideraciones que no afectaban al fondo de los problemas debatidos y que contribuían

a derivar la atención del Tribunal de la finalidad de examinar las dos preguntas presentadas por la Asam-

blea General de las Naciones Unidas para solicitar el «dictamen consultivo».

El representante del Gobierno marroquí se creyó obligado a hacer una serie de puntualizaciones. Dijo que

España debiera aceptar una descolonización rápida y auténtica del Sahara.

En cuanto a la actitud de Mauritania, su representación no hizo ninguna alusión concreta en su réplica a la

intervención del presidente de la representación española, y se limitó a hacer constar, de pasada, la

argumentación del dictamen consultivo, a pesar de la petición del Tribunal de que se abstuvieran los

países representados en esta fase del procedimiento.

POSICIÓN ESPAÑOLA

La posición española al respecto también ha quedado patente hoy, cuando al final de la sesión el

presidente del Tribunal preguntó al jefe de la representación española el plazo de tiempo que estimaba

necesario para realzar la réplica a las exposiciones realizadas en esta cuarta sesión por los representantes

de Mauritania y Marruecos.

El embajador español respondió inmediatamente, en nombre de la representación del Gobierno español, y

dijo que ésta no necesitaba plazo alguno porque consideraba haber dejado ya totalmente clara ante el

Tribunal su posición y sólidamente expuesta su argumentación, y entendía que el Tribunal quedaba per-

fectamente informado de la situación, por lo que sería inútil insistir y replicar a los alegatos de Marruecos

y Mauritania.

El jefe de la representación española informó, no obstante, que haría unas pequeñas precisiones al

respecto en la sesión de hoy, en la que intervendrá España para contestar a las preguntas que la fueron

dirigidas por dos miembros del Tribunal.

Al final de sus intervenciones, los profesores Saimón y Dupuy, representantes jurídicos de Marruecos y

Mauritania, ratificaron las tesis ya expuestas en nombre de los Gobiernos de Mauritania y Marruecos, que

sostienen la existencia de una «cuestión jurídica actualmente pendiente entre Marruecos, Mauritania y

España a propósito del Sahara español y pidieron en consecuencia´ nuevamente que el Tribunal aplique el

artículo 89 de su Reglamento y acceda a la designación de un juez «ad hoc» por parte de Mauritania y

otro por parte de Marruecos.

Los representantes de ambos países contestaron igualmente a las preguntas de dos jueces del Tribunal,

que en resumen pedían a los Gobiernos marroquí y mauritano que especificasen los derechos y

reclamaciones que invocan ante el Tribunal,y que los observadores han interpretado como un deseo de los

magistrados de centrar el tema e ir al fondo de esta fase preliminar del procedimiento en curso.

A la primera pregunta planteada por el juez Sture Petren (Suecia) (la opinión de los países representados

en la audiencia sobre la diferencia apreciada entre el texto de la primera comunicación enviada por las

Naciones Unidas al Tribunal para solicitar el dictamen consultivo, «comprobando que una controversia

jurídica ha surgido en el curso de los debates —de la Asamblea General—, a propósito del Estatuto del

territorio del Sahara occidental en el momento de la colonización por España», y la segunda

comunicación, donde se decía «comprobando que una dificultad jurídica ha surgido...»), tanto mauritanos

como marroquíes han coincidido en señalar que se trata de un «error material manifiesto» y que el texto

válido y aprobado por votación de la Asamblea Genera] de la O N U es el primero.

En cuanto a la segunda pregunta del mismo juez —en el contexto del presente dictamen consultivo,

¿existe en opinión del Gobierno mauritano un derecho o unos derechos invocados por Mauritania e

impugnados por España y Marruecos?. En caso positivo, ¿cuál o cuáles son?—, el profesor salmón, en

nombre del Gobierno de Mauritania,dijo que la respuesta era delicada y se remitió a su argumentación del

martes para afirmar que el Estatuto jurídico del territorio del Sahara occidental, en el momento de la

colonización española, constituía una forma de derecho.Tras precisar que era difícil señalar otros

derechos y obligaciones sin entrar en el fondo del problema, como el Tribunal habla pedido, terminó

manifestando que la lectura de los documentos escritos presentados por los tres países al Tribunal

demostraban la existencia de una situación conflictiva trilateral, aunque Mauritania no hacía causa común

con ningún país ni con nadie.

En su respuesta a esta misma pregunta, el representante de Marruecos subrayó que España nunca había

reconocido los derechos invocados por Marruecos sobre este territorio.

Por ultimo, y en relación con la pregunta del juez, sir Humphrey Wildock (Gran Bretaña) —que

Mauritania y Marruecos espeficicasen con mayor precisión la reclamación legal hecha a España cuando

decidieron llevar el caso del Sahara español al Tribunal Internacional de Justicia—, la respuesta del

representante mauritano fue simple; dijo que la iniciativa para llevar el caso al Tribunal era resultado de

gestiones comunes.

El representante marroquí, por su parte, respondió dando lectura a una carta dirigida por el ministro

marroquí de Asuntos Exteriores a su colega español el 17 de septiembre de 1974, pidiéndole someter

conjuntamente la cuestión del Sahara español al arbitraje del Tribunal Internacional de Justicia, según el

espíritu de la Carta de las Naciones Unidas, proposición que no fue aceptada por España.

 

< Volver