Terrorismo en Ceuta: un español muerto y otro gravemente herido  :   
 Las bombas estallaron junto a edificios oficiales. 
 Informaciones.    27/06/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

TERRORISMO EN CEUTA:

UN ESPAÑOL MUERTO Y OTRO GRAVEMENTE HERIDO

LAS BOMBAS ESTALLARON JUNTO A | EDIFICIOS OFICIALES

| CEUTA. 27. (INFORMACIONES.)

DOS bombas hicieron explosión en Ceuta a primeras horas de la tarde de ayer, una persona muerta y

otra con lesiones de carácter menos grave es el balance registrado como consecuencia de la

segunda explosión.

A las tres en punto tuvo lugar la primera explosión frente al estacionamiento del hotel La

Muralla, contiguo al edificio de la Comandancia General de Ceuta. El artefacto explotó debajo

de un automóvil estacionado junto al hotel, aunque no se descarta que la bomba estuviera situada en

el Interior de la maleta del vehículo, de matricula marroquí. Al parecer, un legionario que prestaba

guardia en la Comandancia General resultó herido de poca consideración.

Por efectos de la onda expansiva, un local comercial del hotel registró daños de cierta

importancia,así como algunos vehículos que estaban estacionados en las inmediaciones. En el cuartel

general se produjo la rotura de numerosos cristales.

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En el momento de producirse la primera explosión se estaban celebrando en el hotel La Murallados

comidas de despedida. Una, ofrecida a la Sala de la Audiencia de Cádiz con motivo de

haber concluido sus actuaciones judiciales. La segunda al director del sido destinado a Cádiz, a la

que asistían treinta comensales.Pasados los primeros momentos de desconcierto,|toda vez que la

explosión no revistió gravedad, los asistentes continuaron en el hotel.

EN LA COMANDANCIA DE MARINA

La segunda explosión ocurrió a las 16,35. Esta vez de mayor potencia que la anterior. La bomba, al

parecer, fue colocada en el rellano de la escalera de la primera planta del edificio, en el que se halla la

Comandancia de Marina, en la que se originaron importantísimos daños en sus dependencias.

Dos transeúntes españoles resultaron alcanzados. Uno de ellos falleció casi en el acto. El otro, en grave

estado, fue trasladado al Hospital de la Cruz Roja, donde fue intervenido.

El fallecido es don Fernando Fernández Moreno,de veinticinco años, casado hace uno, padre de una

nina. Según parece, transitaba por el lugar en el momento de producirse la explosión, en compañía del

que resaltó con heridas graves, don Luis López Ramírez, de veintitrés años, soltero. En algunas

Informaciones aparece como fallecido don Fernando Postigo, pero hemos podido comprobar que

este nombre corresponde al de algún familiar de la víctima.

La puerta del edificio de la Comandancia de Marina, por efectos de la onda expansiva, salió despedida

unos tres metros y medio. En el portal del mismo se produjo un orificio de unos dos metros de

diámetro.

Las escaleras que conducen a la primera planta, que es donde se encuentran las dependencias de

Marina, resultaron destrozadas, así como el despacho del segundo jefe de la Comandancia. El

mobiliario sufrió importantes desperfectos en los distintos despachos.

Resultaron totalmente destrozados los aparatos contadores. Los inquilinos que ocupan las tres

plantas del edificio fueron evacuados inmediatamente.

LA TROPA, DE PERMISO

Con motivo de celebrarse la despedida del soldado, la tropa se encontraba disfrutando de permiso por

la ciudad. El mando militar ordenó el toque de generala para incorporar a sus respectivos

acuartelamientos a cuantos soldados se encontraban fuera de los mismos. Posteriormente las

fuerzas fueron autorizadas disfrutar del paseo diario, a las ocho de la tarde.

Superados los primeros momentos de inquietud, la ciudad ha vuelto a recobrar la calma y sigue su

ritmo normal de actividad. Desde los primeros instantes de producirse las explosiones, las autoridades

ceutíes se personaron en los lugares en que se produjeron, adoptándose las medidas convenientes y

toda clase de precauciones en evitación de que pudieran reproducirse. El vecindario de Ceuta,

aunque con la natural intranquilidad, mientras condena unánimemente estos actos de terrorismo, ha

reaccionado con serenidad encomiable.

Numerosos marroquíes —se habla de un centenar— han sido detenidos e interrogados, y en la frontera se

lleva a cabo un riguroso control.

 

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