Autor: Sebastián Bueno, Pablo. 
 ABC en La Haya. 
 Zaire pide la partición y Argelia la autodeterminación del Sahara  :   
 El representante argelino afirmó, impugnando los actuales límites, que su país tiene ciento cincuenta kilómetros con el territorio controvertido. 
 ABC.    15/07/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ABC. MARTES 15 DE JULIO DE 1973.

ABC EN LA HAYA

ZAIRE PIDE LA PARTICIÓN Y ARGELIA LA AUTODETERMINACIÓN DEL SAHARA

El representante argelino afirmó - impugnando los actuales límites - que su país tiene ciento cincuenta

kilómetros con el territorio controvertido

LA HAYA, 14. (Servicio especial, por télex.) «De vuestro dictamen dependerá el curso del destino de

un pueblo, el futuro de un territorio, la estabilidad de una región, el entendimiento entre varias naciones y

la felicidad del conjunto magrebí. Pesada y prestigiosa es la responsabilidad que os ha otorgado la

Asamblea de la O. N. U. Ahora que la aurora de la descolonización se levanta sobre esta población

familiar de vastos horizontes sin fronteras, sabemos que en nuestro espíritu ello no puede ser el gran

ausente de este debate.»

Mohamed Bedjaoui, embajador de Argelia en París, resumía así la posición de su país ante el problema de

la descolonización del Sahara, durante su primera intervención frente al Tribunal Internacional de las

Naciones Unidas. Argelia no oculta, desde el principio, la trastienda política que rodea la descolonización

del Sahara, recuerda que los saharauis son los grandes ausentes del debate y vuelca sobre la Corte la

máxima responsabilidad sobre el futuro del Sahara. Una intervención ésta muy medida que siguió a una

declaración «africanista» de la República de Zaire que, en resumen y sin pruebas, pidió la partición del

Sahara en favor de Marruecos y Mauritania.

Existía una seria expectación esta mañana en el Palacio de la Paz de la capital holandesa a la espera de la

intervención argelina. No hubo sorpresas, sin embargo. Argelia ha iniciado sus palabras en un tono

conciliador para sus «hermanos árabes» y para los vecinos y amigos españoles, pero sin abandonar el

timón de un barco que parece tener la proa puesta en un solo objetivo: «la autodeterminación de la

población saharaui». Para llegar a este puerto el representante de Argel no ha dudado en descubrir los

intereses geopolíticos que rondan el dictamen y en declararse exigente frente a la política de

descolonización del territorio interpretada, hasta ahora, por España. El diplomático argelino, conocido

como una de las cabezas políticas más claras del mundo árabe, ha dejado caer en la sala la afirmación de

que su país tiene 150 kilómetros de fronteras con el Sahara occidental (actualmente las fronteras oficiales

no pasan de 35 kilómetros), lo que reaviva sus querellas territoriales con Marruecos a propósito del

territorio de Figuig, y ha entrado de lleno en una lección magistral de Derecho Internacional sobre el

concepto de «tierra nullius», considerándolo inaplicable al caso del Sahara.

INTERVENCIÓN DE ZAIRE. - Él presidente da la Corto Suprema de Zaire, Bayona-Ba-Meya, habló

hoy durante hora y media en nombre de su país ante la Corte Internacional de la O. N. U., para presentar

una breve intervención en favor de la partición del Sahara y en un tono conciliador para con España,

Marruecos, Mauritania y Argelia.

Zaire, sin entrar en el tema de la competencia de la Corte, se declara contraria a la aceptación del término

«terra nullius» como aplicable al Sahara occidental. Afirma que el Derecho Internacional debe ser

rectificado en este aspecto que, en el caso de África, se revela como un abuso palpable de la política

colonial de Occidente que culminó con un reparto arbitrario de fronteras (coloniales) en la Conferencia de

Berlín de 1885. Su segundo argumento está en la afirmación de que la vida y la muerte de un pueblo en

un territorio es prueba innegable de su propiedad y presencia de y en la tierra que habita. «Desde el

instante en que se nace en una tierra y, sobre todo, cuando esta tierra ha recibido los despojos de los

familiares, se crea entre los vivos y los muertos una comunidad de vida con tal carácter que, en

menoscabo de la ausencia de signos exteriores visibles de su ocupación, nunca puede ser considerada

como tierra de nadie.»

Después de esta intervención, toda ella presentada en un ámbito africanista, con citas textuales del

presidente Mobutu Sese Seko, Zaire aboga en favor de la partición del Sahara entre Marruecos y

Mauritania, afirmando, simplemente, que existen documentos históricos marroquíes que prueban la

existencia de lazos jurídicos con el territorio y que los contactos entre las tribus saharauis y mauritanas

prueban lo mismo, por otra parte. - Pablo SEBASTIAN.

 

< Volver