Autor: Calle, Ángel Luis de la. 
 La marcha sobre el Sahara. 
 Desencanto por un posible acuerdo España-Marruecos     
 
 Informaciones.    24/10/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Desencanto por un posible acuerdo España-Marruecos

Por Ángel Luis DE LA CALLE (Enviado especial de INFORMACIONES.)

EL AAIUN, 24.

SI se confirman los rumores que tanto en la metrópoli como en El Aaiún circulan con inusitada rapidez

sobre los términos del acuerdo hispano-marroquí sobre el Sahara, posibilidad hipotética que causa

nerviosismo y estupor aquí, la situación de los españoles en el territorio puede convertirse en un hecho

preocupante. Esta es sin duda la nota de actualidad más destacable en el Sahara, donde como hace tres

jornadas los periodistas hemos vivido más pendientes de las noticias de Madrid que de los

acontecimientos en El Aaiún.

HASSAN II PODRÍA OFRECER A CAMBIO UN «STATUS» DE ESTADO LIBRE ASOCIADO

La posibilidad de un pacto entre España y Marruecos sobre el destino futuro del Sahara, de la que

INFORMACIONES ha venido hablando en los últimos meses, aparece hoy en la capital del territorio

como una realidad casi inmediata, a la que faltan únicamente trámites y negociaciones finales. El discurso

de Hassan II, de tono evidentemente conciliador, las declaraciones del hermano del Monarca alauita,

Muley Abdallah, sobre los términos concretos del acuerdo entre Madrid y Rabat, y la visita del ministro

marroquí Laraki a Madrid, que se considera como una «continuación de las negociaciones», avalan la

existencia de un acuerdo de principio cuya idea se ha consolidado tras el viaje del señor Solís a la capital

marroquí.

EL ACUERDO

En algunos medios no oficiales se han comenzado a barajar las cartas que España habría podido jugar a la

hora de establecer un acuerdo con Marruecos: explotación conjunta de los yacimientos de fosfatos, con un

40 por 100 de beneficios para España; aprovechamiento, igualmente conjunto, cuando en su día se

pongan en marcha las explotaciones de hierro, torio y posiblemente petróleo existentes en el Sahara;

compromiso de silencio por parte de Marruecos acerca del tema de Ceuta y Melilla; libertad de uso por

parte de las flotas del banco pesquero sahariano, con las simples limitaciones impuestas por la biología, y

posible solución definitiva a los problemas que tienen los españoles residentes en Marruecos para la

administración de sus bienes.

En contrapartida, parece que Marruecos está dispuesto a aceptar la consideración del Sahara como un

Estado «libre asociado» a Marruecos, «statu quo» que respetarla la organización religiosa, política, social

y económica A el pueblo saharaui. Por supuesto, debemos insistir en que todas estas cosas son simples

conjeturas, aunque basadas en la observación clara de la realidad.

Nadie a nivel oficial confirma aquí la existencia de pacto alguno, y mientras no se demuestre lo contrario,

el Ejército - pieza vertebral de la presencia española en el Sahara - sigue teniendo y cumpliendo la misma

consigna: defender las fronteras y la integridad del territorio.

DESILUSIÓN

Lo que no se puede olvidar es que una buena parte del pueblo saharaui, sobre todo en las capas más

jóvenes de su sociedad, ha mostrado un pesimismo notable sobre el futuro de la situación en el territorio

si los rumores de parto se hacen públicos.

Mientras algunas noticias no confirmadas hablan de la disolución del P.U.N.S. como grupo político y su

absorción con el Frente Folisario, donde los punsistas actuarían como un grupo más, representantes del

Frente Polisario en El Aaiún aseguran que si España ha pactado con Marruecos a espaldas del pueblo

saharaui, el Frente de Liberación deberá tomar medidas «duras», encaminadas siempre a defender la

voluntad libremente expresada del pueblo saharaui.

Si el pacto hispano-marroquí cuaja (como todos los indicios hacen pensar), la situación en el territorio se

hará bastante más complicada que hasta ahora; los saharauis, que han recibido promesas y seguridades de

que el derecho a la autodeterminación sería respetado, están dispuestos a endurecer su postura con

respecto a España. En parecido sentido hay que destacar la importancia que tendría la frustración por

parte de numerosos militares del Sahara, que tras cumplir durante años de forma sabia y honrada las

órdenes recibidas, comprobarían cómo las promesas políticas se convierten en simples columnas ríe

humo.

El pueblo saharaui va a sentirse, si se cumplen los temores sobre el acuerdo España - Marruecos,

engañado una vez más, y la reacción que esto puede provocar es muy seria.

Eludiendo estos temas y centrándonos sobre el acto del acontecimiento que realmente polariza la atención

de los residentes en el Sahara, cual es la anunciada «marcha verde» marroquí, los expertos coinciden en

señalar que por razones políticas o logísticas la manifestación simplemente atravesará la frontera unos

momentos, hará alarde de su número y dotación para que los periodistas podamos captar el incidente y el

sentimiento que ha motivado la celebración de esta marcha, y luego regresarán a sus puntos de origen.

Algunas fuentes aventuran incluso que si se produjese alguna noticia trascendental en Madrid, el propio

Rey de Marruecos podría pedir a sus súbditos la detención de la marcha, en solidaridad con el pueblo

español v para contribuir a que nuestro país supere momentos críticos sin grandes presiones exteriores.

Aparte consideraciones políticas, el hecho evidente y conocido aquí es que el primer grupo numeroso de

manifestantes ha llegado hoy a Tarfaya, ciudad del sur de Marruecos, donde, al parecer, está establecida

la cita para el comienzo de la marcha pacífica.

SAHARAUIS LIBERADOS Y EVACUACIÓN

De forma telegráfica vamos a citar a ustedes algunos detalles de la vida diaria de El Aaiún que merecen la

nena ser resaltado:

- Once saharauis que permanecían en poder del Frente Polisario desde hace tiempo por diversas razones,

han sido puestos» en libertad por sus guardianes en un punto no determinado de la zona fronteriza con

Argelia. Los cinco miembros del Frente Polisario que permanecen aún en la prisión de Las Palmas,

esperan, en contrapartida, que sus procesos militares se resuelvan rápidamente.

- Con respecto a las noticias alarmistas que en algunos medios informativos se han divulgado en ´

relación con una posible evacuación, es preciso decir que no se observa ningún ambiente que haga

pensar en que dicha evacuación tendrá lugar en los próximos días. Se han producido, por supuesto,

casos especiales, como el de la empresa Fosbucraa; en esta compañía, los directivos aconsejaron a sus

empleados que sacasen a sus mujeres e hijos fuera del Sahara, para lo que costearon los billetes

correspondientes. No se obliga a nadie a marcharse, pero de advierte de los peligros remotos e

hipotéticos que puede correr aquí la población civil indefensa y la posibilidad de que si llega el

momento del abandono final, haya menos gente que colocar en los barcos, aviones y camiones previstos

para la evacuación.

 

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