Naciones Unidas: sorpresa ante el posible acuerdo Madrid-Rabat     
 
 Informaciones.    28/10/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

NACIONES UNIDAS:

SORPRESA ANTE EL POSIBLE ACUERDO MADRID-RABAT

NUEVA YORK, 28. (Corresponsal de INFORMACIONES.)

LA Organización de las Naciones Unidas espera con ansiedad la vuelta de su secretario general, Kurt

Waldheim, de la ronda de consultas mantenidas en menos de setenta y dos horas con las autoridades

marroquíes, mauritanas, argelinas y españolas para clarificar la serie de rumores relativos al Sahara que,

de repente, han inundado la Organización mundial.

Nadie en la O.N.U. se atreve a predecir hoy, a la vista de informaciones sin confirmar sobre acuerdos,

retrasos y entendimientos, qué pasará con la descolonización del Sahara español, y si ésta se desarrollará

tal como la Asamblea General determinó año tras año a lo largo de los últimos diez años, o emprenderá

nuevos rumbos.

Un portavoz del secretario general mantuvo un silencio total ayer, negándose a hacer cualquier tipo de

comentario, cuando se le preguntó si las Naciones Unidas habían sido informadas de cualquier tipo de

iniciativa, adoptada por alguna de las partes, en relación con la descolonización del Sahara. El portavoz

previamente había señalado que los contactos mantenidos por Waldheim (hoy se encuentra en Madrid) en

las capitales de Marruecos, Mauritania y Argelia habían sido «útiles» y servían «para comprender mejor»

la postura de las diferentes partes involucradas.

Medios españoles de las Naciones Unidas, ante la estancia del embajador y representante oficial, don

Jaime de Piniés, en Madrid, tampoco quisieron hacer comentarios claros sobre por donde «marchan» las

cosas. Señalando la trascendencia de los acontecimientos políticos que atraviesa España, y relegando el

tema del Sahara a un segundo plano, estos medios opinaron, no obstante, que a su entender, la situación

seguía siendo la misma.

Sin embargo, las noticias que hablan cada día más insistentemente de un acuerdo entre España y

Marruecos, en el que incluso se estaría ya negociando la parte económica del mismo, han inundado con

sorpresa la Organización mundial. «The Washington Post» citaba incluso fuentes españolas de alto nivel,

mientras añadía que la noticia podía ser también escuchada ampliamente en Rabat.

Algunas fuentes consultadas a nivel privado en las Naciones trataban estas noticias como «fantasías».

«España no puede ahora desdecirse y echar marcha atrás. La situación que se crearía sería gravísima aquí

dentro», manifestaba un diplomático favorable a la postura de la autodeterminación. Otro delegado de un

país que ha participado en la redacción del reciente informe de la misión visitadora al Sahara añadía

textualmente: «La Asamblea General no puede quedarse cruzada de brazos y contemplar una acción así

sin hacer nada. Yo, personalmente, no me lo creo.»

Los marroquíes, mientras tanto, continuaban con su campaña de Prensa, insistiendo en el acuerdo y

enumerando uno a uno los países que ya lo apoyaban. En un «press releasse» hecho público ayer al

mediodía en las Naciones Unidas, la misión marroquí ante la organización contaba diecisiete países de los

veintiuno de la Liga Árabe que, según Rabat, apoyan su tesis sobre el Sahara. Las ausencias eran obvias:

Argelia, Egipto y Yemen democrático. Consultados y urgidos a declarar oficialmente, ningún

representante marroquí pudo decir más que «lo que sabía lo leía en los periódicos».

El nerviosismo en las Naciones Unidas, sin embargo, aumenta con cada noticia que llega, mientras se

espera que el propio secretario general, Kurt Waldheim. que a lo largo de su viaje ha mantenido su

silencio tradicional en lo que respecta al fondo de sus consultas y acciones, regrese hoy a Nueva York

para informar directamente al Consejo de Seguridad del organismo, tal como la resolución aprobada por

este foro demandaba. Claro que la reunión del Consejo a nivel formal puede ser innecesaria si el Rey

Hassan II anuncia el final de la marcha u otro país hace, por su parte, otro anuncio oficial.

 

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