Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
 Sahara. Todos los medios oficiales marroquíes coinciden. 
 El Sahara es un problema de España y Marruecos     
 
 Informaciones.    28/10/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

"EL SAHARA ES UN PROBLEMA DE ESPAÑA Y MARRUECOS"

Ya acampan en Tarfaya 250.000 integrantes de la «marcha verde»

Por Abel HERNÁNDEZ (Enviado especial de INFORMACIONES.)

MARRAKECH, 28. - El principal obstáculo para la formalización rápida de un acuerdo hispano-marroquí

sobre el Sahara, se opina aquí, estriba en la actual situación española. En las presentes circunstancias, no

se ve cómo pueda desplazarse a Marrakech un representante del Gobierno español, y parece el mejor

momento para que el señor Laraki vuelva a viajar a Madrid para iniciar las negociaciones formales.

El Rey Hassan II declaro a la NBC que con el cambio en la Jefatura del Estado en España «nada

cambiará» en las relaciones hispano-marroquíes y en el desarrollo de la «marcha verde», «porque el

problema - dijo - es entre Marruecos y España y no entre Hassan y Franco». El monarca marroquí

manifestó también: «Creo que Franco ha sido un gran dirigente para su país. Nadie puede ignorar esta

verdad. Pero, a mi juicio, Franco no conocía todo el problema del Sahara.»

Mientras tanto, con Mauritania, otra de las partes interesadas, se ha llegado ya, al parecer, a un arreglo.

Anteayer march a Nuakchott el señor Laraki y anoche llegaba a Marrakech su colega mauritano, señor

Ould Mouknas. Aquí todo se queda prácticamente en casa.

La posición argelina, que no tiene reivindicación territorial sobre el Sahara y que ha estado alentando al F.

Polisario, produce aquí, de día en día, más irritación que preocupación verdad era; se cree que la sangre

no llegará al río. Todas las personalidades oficiales a las que insinúas la cuestión te responden

invariablemente: «Es un problema entre España y Marruecos, solamente entre los dos países. Lo que

opine Argelia nos tiene completamente sin cuidado. Allá Argelia.» Habrá que ver si Kurt Waldheim,

secretario general de las Naciones Unidas, ha conseguido serenar a Argelia «Con España - me decía una

personalidad marroquí - hay ya más que el acuerdo de llegar a una solución, están puestas las bases de ese

acuerdo.» En el palacio real ha estado el subsecretario de Asuntos Exteriores francés, señor Destremeau,

quien ha podido venir, se opina, al ejercer algún tipo de mediación entre Argelia y Marruecos.

LA «MARCHA VERDE» SIGUE

Así las cosas, la «marcha verde» sigue. Tarfaya se ha convertido en una ciudad de lona, donde acampan a

estas horas más de 250.000 hombres y mujeres, que han llegado en largas y bulliciosas caravanas de

todos los puntos del país. Anoche partieron hacia allí 15.000 «peregrinos» de Rabat, Tánger, Tetuán y

otras ciudades del Norte. Los últimos - ya faltan pocos - llegarán a la orilla del Sahara a finales de este

mes. Los países árabes siguen mandando representantes para participar en la marcha. Los últimos hasta

ahora han sido los de Egipto. También las solidaridades continúan. Presidente Senghor, de Senegal, ha

declarado, trae entrevistarse con el Rey: «No hay que organizar un referéndum en el Sahara.»

Los observadores opinan aquí que con la «marcha verde» y el próximo acuerdo hispano-marroquí, el Rey

Hassan II ha obtenido un resonante éxito, no sólo ante su pueblo nunca el monarca alauita había tenido al

pueblo y a las diversas fracciones políticas tan apiñadas en torno a su figura -, sino también ante el mundo

árabe. El caso saharaui está sirviendo para que emerja un líder islámico en Rabat al mismo tiempo que se

eclipsa la figura de Bumedian.

Si cristaliza el acuerdo global hispano-marroquí y se abre una nueva era de amistad y cooperación entre

los dos países - a cabo de ver mientras escribía esta crónica en el vestíbulo del hotel Mamounia al señor

Laraki, quien rebosa optimismo en este sentido -, a España evidentemente le interesa este fortalecimiento

de la Monarquía alauita en el Mogreb y en el mapa árabe y africano.

 

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