Sahara. 
 El proyecto de ley sobre el Sahara no debe denominarse de descolonización, puesto que lo que persigue es la desprovincialización  :   
 Una enmienda de don Antonio Pedrosa Latas ofrece importantes sugerencias modificativas. 
 ABC.    01/11/1975.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

SÁBADO 1 DE NOVIEMBRE DE 1975. PAG. 16.

EL PROYECTO DE LEY SOBRE EL SAHARA NO DEBE DENOMINARSE DE DESCOLONIZACIÓN, PUESTO QUE LO

QUE PERSIGUE ES LA DESPROVINCIALIZACION

Una enmienda de don Antonio Pedrosa Latas ofrece importantes sugerencias modificativas

Entre las enmiendas presentadas al proyecto de ley sobre Descolonización del Sahara figura una del

procurador en Cortes don Antonio Pedrosa Latas, cuyo texto nos ha sido posible conocer y estimamos de

innegable, interés. Jurista profundo, el señor Pedrosa Latas ha realizado un minucioso estudio del texto

que propone el Gobierno y precisa, en primer lugar, que se han incumplido los preceptos que disponen el

envío a las Cortes con los oportunos antecedentes y la documentación necesaria, con lo que se priva a los

procuradores «de la información precisa para el incumplimiento de su misión». «Tal circunstancia - añade

- es aún más lamentable», por la trascendencia del proyecto de ley, que debía ir acompañado de los

estudios previos «que garantizasen su legalidad, acierto y oportunidad».

Hasta que se reorganizó el Gobierno general de los territorios españoles de África occidental por el

decreto de 10 de enero de 1958, el Sahara occidental - recuerda el señor Pedrosa - fue oficialmente

denominado, en sucesivas disposiciones, como «colonia», «posesión», simplemente «territorio de

soberanía española». Ha pasado, pues, mucho tiempo desde que el Sahara perdió su estatuto colonial, para

alcanzar «el que es propio de las demás provincias españolas, si bien con las modalidades requeridas por

sus características naturales, políticas, religiosas y consuetudinarias». En virtud de esta condición, añade,

se otorgó al Sahara, entre otros derechos, el de representación en Cortes y demás organismos públicos

correspondientes a las provincias españolas. «Siendo esto así, no parecen congruentes con la realidad

oficial y vigente del Sahara algunas referencias contenidas en el texto del proyecto de ley, tanto, en su

denominación cuanto en su preámbulo y en la parte dispositiva.»

«DESPROVINCIALIZACION»

Tras esta, parte inicial el señor Pedrosa Latas señala en su enmienda que «no procede que el proyecto se

denomine de "descolonización del Sahara", toda vez que lo que se persigue es más bien su

"desprovincialización". Tampoco procede, en su opinión, que se aluda a la «presencia» española en el

Sahara, para que nadie pueda entender que el Estado español, al dejar de ser allí potencia soberana o

potencia administradora, no habrá de continuar presente en aquellos territorios para seguir colaborando

con la población saharaui y defender nuestros intereses materiales y espirituales.

CUATRO SUGERENCIAS

Las sugerencias del señor Pedrosa Latas, en su enmienda, son las siguientes:

Primera. - Las concretas autorizaciones que se confieren al Gobierno son las de realizar actos, adoptar

medidas y transferir competencias. Sin embargo, se observa una omisión que debiera salvarse, cual es la

de «promulgar disposiciones, incluso con fuerza de ley», facultad más importante, sin duda, que las

anteriores, siendo de agregar que tales disposiciones encomendadas al Gobierno en función de una

delegación legislativa, que se le otorga por ley votada en Cortes, requieren que a la sanción del Jefe del

Estado sea previo el dictamen del Consejo de Estado en pleno, de acuerdo con lo previsto en el articulo

10.4 de la ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado.

Segunda, - Tratándose, como en verdad se trata, de una deslegalización de la materia, convendría

limitarla en el tiempo, dadas la urgencia e importancia del tema planteado, cuyo conocimiento

constitucionalmente es de la competencia del Pleno de la Cámara Legislativa. A efectos meramente

indicativos se apunta un plazo máximo de tres meses.

Tercera. - Del ejercicio de tales facultades delegadas en el Gobierno y por razones análogas, deberá, darse

cuenta inmediatamente a las Cortes Españolas: y

Cuarta. - Por lo que respecta al artículo segundo del Proyecto, que significa una cláusula derogatoria de

las disposiciones vigentes, parece aconsejable una mayor precisión, haciendo referencia expresa al

decreto de 10 de enero de 1958 y a la ley de 19 de abril de 1961, por ser ambas normas las más

relevantes, en relación con el régimen aplicado o aplicable al Sahara español.

NO LA SOMETERÁ A VOTACIÓN

La enmienda de don Antonio Pedrosa termina, sin embargo, con este significativo párrafo:

«Compartiendo en el fondo, lo dispuesto por el proyecto, así como también su probada urgencia y, sobre

todo, la auténtica finalidad del Gobierno, esta enmienda procura simplemente ofrecer, con ansias de

positiva colaboración, un texto de mayor rigor jurídico en su prosa y anuncia finalmente que cualesquiera

que sean los criterios de la Ponencia en su Informe y los acuerdos que adopte la Comisión, no someterá a

votación ninguna de las sugerencias contenidas en su escrito de enmiendas.»

 

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