Autor: Calle, Ángel Luis de la. 
   Sahara: cincuenta mil marroquíes acamparon anoche frente a las alambradas españolas  :   
 Perfecto orden en el territorio mientras continúa la evacuación. 
 Informaciones.    07/11/1975.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

SAHARA: Cincuenta mil marroquíes acamparon anoche frente a las alambradas españolas

Por Ángel Luis DE LA CALLE (Enviado especial de INFORMACIONES.)

Perfecto orden en el territorio mientras continúa la evacuación

EL AAIUN, 7.

A la hora en que los lectores de INFORMACIONES tengan este periódico en sus manos, los periodistas

presentes en el Sahara, que ya se acercan al centenar, habremos comprobado si la «marcha verde», que

ayer apareció ante nuestros ojos en una mañana ventosa y polvorienta, tiene la intención de provocar un

verdadero conflicto o si simplemente se va a contentar con ocupar «pacíficamente» esa franja de tierra

saharaui de unos 13 kilómetros, desprovista de presencia militar española por necesidades estratégicas.

De esta manera, la gran incógnita posiblemente estera ya despejada. La crónica que enviemos mañana

desde el Sahara puede ser reflejo de dos cosas bien distintas: el relato de una batalla o la narración de un

descabellado episodio.

Muy pocas personas fuimos testigos ayer de la aparición, en el horizonte oscurecido por la arena del

desierto, del avance de la peregrina invasión marroquí. Los periodistas llegamos hasta el más avanzado

punto de observación de las tropas españolas, situado a unos 15 kilómetros de la «frontera política» con

Marruecos. Pudimos comprobar con nuestros propios ojos cómo se acercaban hasta las alambradas que

previenen a los campos minados automóviles repletos, al parecer de periodistas. Vimos más tarde

aparecer en la lejanía una gran polvareda que delataba la presencia de los marchistas y estuvimos en todo

tiempo informados de los detalles que los helicópteros y aviones de reconocimiento enviaban a los

puestos de mando sobre el desarrollo de la marcha.

De esta forma pudimos saber, por ejemplo, que uno de los vehículos avanzados había desplegado sobre el

techo una bandera norteamericana, que más de 40 vehículos pesados, al parecer repletos de vituallas y

agua, se habían estacionado en el antiguo puesto fronterizo de Tan, o que los primeros participantes de la

marcha venían guiados por fuerzas militares marroquíes.

ATRAVIESAN

A las 11 de la mañana ya había constancia de que los primeros vehículos habían atravesado la frontera;

los helicópteros detectaban una gran muchedumbre cerca de la línea fronteriza, traída en camiones desde

Tarfaya. A las 14 (3 de la tarde en la Península), cuando abandonamos el puesto de observación, la

avanzadilla de la marcha, compuesta por unas 20.000 personas, era visible en la lejanía y se había

detenido encendiendo hogueras. Los indicios revelaban que se preparaban para esperar al resto de los

participantes en la marcha y para preparar comida y el indispensable té. Por la tarde, como luego supimos,

las cosas no variaron.

En la hora presente, no son más de 50.000 los marroquíes que están estacionados en territorio saharaui. Es

posible que hoy el número aumente de forma considerable.

PARTES OFICIALES

Los partes oficiales sobre el desarrollo de la marcha fueron facilitados a las 17 de la tarde y 20,45 de la

noche, dicen así:

Parte número 1. — «A las 10,40 horas de hoy, la marcha marroquí cruzó el paralelo fronterizo a pie,

precedida de algunos vehículos y avanzó con un frente de unos 250 metros a caballo de la pista Tah-

Daora.

A las 14,05, la marcha se detuvo a unos cinco kilómetros de los primeros campos de minas, en el borde

norte de la sebja de Um Deboaa, aproximadamente a nueve kilómetros al sur del antiguo puesto aduanero

de Tan, efectuándose allí una distribución de víveres, así como la concentración de todos los parti-

cipantes.

Algunos vehículos se han destacado hasta las alambradas de los campos minados y varias personas han

fotografiado los carteles y señales que, en español y en árabe, advierten del peligro que supone atravesar

la zona.

Las fuerzas españolas mantienen una atenta vigilancia desde sus posiciones y observan, a distancia, el

desarrollo de la marcha.»

Parte número 2. — «Hacia las dieciséis horas locales un nuevo grupo de la marcha marroquí se ha

integrado con el ya estacionado al norte de la Sebja de Um Deboaa, a unos cinco kilómetros al norte de

las líneas guarnecidas por las fuerzas españolas.

Este segundo grupo llegó en camiones hasta la zona mencionada y todos en conjunto se han preparado

para acampar.

Se estima que cada uno de los grupos tiene una entidad aproximada de unas 25.000 personas.

A la llegada de la noche, y ante posibles contingencias, nuestras fuerzas redoblan la

vigilancia en las líneas establecidas.»

PREPARADOS

Nuestro viaje de ayer, desde El Aaiún hasta las proximidades de la última zona de defensa establecida por

las tropas españolas, nos dio ocasión de comprobar cuál es el dispositivo que el Ejército ha desplegado

para hacer frente, siguiendo el curso de los acontecimientos, a cualquier eventualidad. La situación de

seguridad existente en todas las unidades y la perfecta preparación de todas ellas nos dio oportunidad

incluso de presenciar un breve ejercicio táctico realizado por las baterías del grupo autopropulsado ATP

XII cuyo alcance y objetivos nos explicó su segundo jefe comandante Ramos.

El mayor problema que se plantea a los enviados especiales de periódicos y agencias, nacionales e

internacionales, es inclinar la balanza de las posibilidades hacia uno u otro lado del panorama. De una

parte, la postura del Ejército español ha sido clara: «La marcha marroquí no pasará ni un metro más de lo

que se ha llamado la "frontera verde»; el propio gobernador general del territorio, general Gómez de

Salazar, que visitó ayer las primeras líneas defensivas españolas, dijo a los periodistas que «no nos

gustaría tener que entablar una guerra, pero si fuera necesario, estamos perfectamente preparados». Por

otro lado, se nace difícil pensar en quién y cómo tomará la responsabilidad de dar la orden de hacer fuego

contra una masa teóricamente indefensa.

Sin descubrir ningún secreto militar podemos decir que el dispositivo estratégico español está

perfectamente definido: hay una barrera de minas a 13 kilómetros de la frontera, perfectamente seña-

lizada, que es el lugar a donde han llegado, hasta ahora, los más avanzados de la manifestación. Si esta

zona minada se supera, es muy posible que las unidades españolas establezcan, con fuego real y apoyo

aéreo, una barrera disuasoria; si la marcha rebasa este nuevo obstáculo, se encontrará con la respuesta que

tantas veces en los últimos días se ha anunciado.

SIGUE LA EVACUACIÓN

Al regresar a El Aaiún, no hemos encontrado ningún signo que denote intranquilidad o tensión especial.

La evacuación prosigue, y hoy han salido del pantalan de Fos-Bu-craa 106 personas y dos centenares de

vehículos. Quedan en el territorio poco más de trescientas personas incluidas en la primera fase de la

evacuación civil forzosa, excluyendo a los funcionarios; pasado mañana se iniciará la evacuación de

aquellos funcionarios que, a juicio de sus jefes, se pueda prescindir.

Finalizada esta operación, se iniciará la segunda fase, que supone la evacuación total del territorio.

Pero estos detalles están superados hoy, por lo que el propio Rey de Marruecos ha calificado de «marcha

santa» sobre el Sahara. El pueblo saharaui sigue con atención las noticias sobre el progreso de los

«peregrinos». Hassan II indudablemente ha conseguido una pequeña parte de éxito, puesto que ya tiene a

50.000 de sus compatriotas en territorio saharaui.

Es preciso esperar y ver qué actitud toma la marcha para calibrar hasta dónde llega la osadía de este hábil

Rey, que ha colocado al mundo en una tesitura muy difícil: la de aceptar, si la iniciativa triunfa, un

precedente absolutamente inédito. Sin contar, por supuesto, con el absoluto desprecio a las resoluciones y

mandatos de las Naciones Unidas, que en un caso próximo basan prácticamente toda la política exterior

del país en el acatamiento sin discusión de las doctrinas que se imparten a través de las Naciones Unidas.

Sin contar tampoco que hoy por hoy España se ve obligada a soportar una situación que en puridad no

merece.

Esta mañana, cuando el capitán Bravo (de la segunda sección del Estado Mayor del sector del Sahara)

conduzca nuevamente el convoy de periodistas hacia la frontera militar del territorio, que es la que de

verdad cuenta en esta hora, sabremos con seguridad quién gana y quién pierde en esta absurda y estúpida

batalla.

 

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