Sahara. Texto del discurso de Hassan II. 
 La marcha ha cumplido su misión y alcanzado sus objetivos  :   
 España es un estado amigo y un país vecino y hermano. Deseamos largas y profundas relaciones. 
 Informaciones.    10/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

TEXTO DEL DISCURSO DE HASSAN II

"LA MARCHA HA CUMPLIDO SU MISIÓN Y ALCANZADO SUS OBJETIVOS"

«ESPAÑA ES UN ESTADO AMIGO Y UN PAÍS VECINO Y HERMANO.

«DESEAMOS LARGAS Y PROFUNDAS RELACIONES»

TARFAYA, 10. (EFE.)—El texto del discurso que anoche pronunció el Rey Hassan II de

Marruecos es el siguiente:

«"Loor a Dios único. La oración y la paz sobre el profeta del Señor, su familia y compañeros."

Dijo Dios —ensalzado sea—: "Loor a Dios que nos guió hasta aquí." No hubiéramos sido guiados si no

nos hubiera guiado el Señor. Dios dice la verdad.

Querido pueblo, quiero ante todo y antes de dirigirme a ti, expresarte en mi nombre y en el tuyo también,

a nuestros hermanos voluntarios que están en tierras saharianas, mi reconocimiento. Ellos han dado

pruebas de disciplina, de obediencia y conciencia, asi como de auténtico patriotismo y sacrificio. Su

marcha quedará en la Historia para que la lean los jóvenes y niños, como nosotros leímos la marcha de

Jenofonte y la de nuestro amigo Mao Tse-tung al principio de este siglo.

Les felicito al igual que a sus familias. En sus casas conservarán aquella bandera sagrada que izó para

marchar con ella su padre rodeado de los versículos del Corán, acompañándole en la oración y en el

ensalzamiento de las glorias del Islam, del arabismo y de Marruecos.

Una vez más el reconocimiento, ¡oh. voluntarios!, en nombre de los compatriotas vuestros y en el mío

propio, por los hechos que habéis llevado a cabo y por la fuerza espiritual que habéis demostrado. Ha roto

ésta las piedras y atraído hacia ella las miradas, la consideración y la admiración.

RESPETO MUTUO

No hubiéramos llegado a estos resultados sin la confianza edificada en el respeto mutuo que se haga a su

vez en el amor y en la conciencia. Ellos fueron los que dieron como fruto la disciplina, la obediencia y el

orden. Todo ello dio los resultados apetecidos y las metas buscadas.

Querido pueblo: al dirigirme a ti creo personalmente y tengo sincera fe en que nuestra marcha ha

cumplido su misión y alcanzado sus objetivos. Gracias a Dios logró todo lo que nosotros y nuestros

amigos esperaban de ella. Por ello debemos volver a nuestros puntos de partida para resolver las

cuestiones y los problemas de otra forma y con nuevos métodos.

Sabes, querido pueblo, te lo he repetido muchas veces, que España no es únicamente un Estado amigo,

sino también un país vecino y hermano. Debemos edificar, pues, el futuro de nuestras relaciones con ella

sobre el respeto mutuo y la debida dignidad en una atmósfera presidida por el espíritu de amistad. Ello no

puede venir más que a través de conversaciones y negociaciones en un ambiente sobre el que exista un es-

píritu amistoso y alejado de cualquier presión de uno y otro lado.

NO EXISTE VENCEDOR NI VENCIDO

Regresemos a nuestras bases de forma que podamos construir las relaciones, que deseamos largas y

profundas, desde una plataforma de muy importante base. Esta es que no existe vencedor ni vencido. Sólo

hay amigos que desean, después de cierto tiempo en que existió entre ellos ma1entendidos, abrir una

nueva página para el presente y para las generaciones venideras.

Yo, a mi vez, regresaré hacia mi punto de partida también. Mañana volveré a Marrakech para desempeñar

mi misión y dirigir los asuntos desde allá. El pasado periodo mostró al mundo que existen Estados

todavía juiciosos y prudentes; entre ellos se cuentan España y Marruecos, dos pueblos juiciosos,

prudentes y razonables. Ni Marruecos ha mostrado insensatez ni el Ejército español ha realizado acto

alguno de provocación. De esta forma encontramos que en el concierto internacional existe quien pondera

las obligaciones, la paz y la fuerza moral. Existen naciones que superan, mediante ella, procedimientos

arcaicos. Estos métodos arcaicos, si muestran algo, es debilidad y escasez de argumentos.

Querido pueblo, volvamos a nuestras bases. Los voluntarios de vanguardia, hacia Tarfaya, y vuestro

servidor, a Marrakech.Abramos una puerta que nos dé acceso a nuevos horizontes. Marchemos con la

bendición del Señor, convencidos que nuestra acción ha dado su fruto en demasía. Nuestra marcha no

sólo nos dio orgullo y gloria, sino que también será un elemento de continuidad de su gesta para nuestro

país hasta el fin del mundo.

AGRADECIMIENTO

Antes de terminar mi discurso, en un solo ósculo dirijo a todos los componentes que compartieron nuestra

marcha, pidiéndoles que digan a los jefes de sus delegaciones que Marruecos no olvida su buena acción.

Si algún día ellos precisan un marroquí, encontrarán tres o cien, y encontrarán mil, si desean el propio

pueblo, lo tendrán todo él Señores, les ruego expresen a sus excelencias los Reyes y Jefes de Estado que

han compartido nuestras venturas y malos momentos mi más cordial consideración y agradecimiento, que

corona y nos embarga. Esto será una nueva muestra en la vía de la cooperación entre los pueblos y

naciones, cualquiera que sea su distancia.

Querido pueblo, la victoria está en nuestra nueva senda con la bendición de Dios. Realicemos nuestras

cosas tras la debida planificación y orden. Coloquemos nuestras cosas en manos del Señor, que nos guiará

hacia el bien. Digamos todos: "Señor, confiamos en Ti y en Ti ponemos nuestro destino, ya que Tú

atiendes nuestras plegarias en forma plena."»

10 de noviembre de 1975

 

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