Autor: ;Blanco, Rafael. 
 Sahara. Mientras la evacuación continúa. 
 Satisfacción general en El Aaiun  :   
 Es necesaria una explicación sobre el planteamiento político de las autoridades españolas. 
 Informaciones.    10/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

SATISFACCIÓN GENERAL EN EL AAIUN

Por Ángel Luis DE LA CALLE y Rafael BLANCO (Enviados especiales de INFORMACIONES.)

EL AAIUN, 10.

LA satisfacción es general en la capital del Sahara ante la orden dada ayer por Hassan II a sus súbditos en

la «marcha verde» para que se retiren a Tarfaya. La desaparición física de la enerme concentración

acampada nueve kilómetros en el interior del Sahara, en Tan y al norte de Hagunta, supondrá

automáticamente el relajamiento de la notable tensión existente en la zona desde que los primeros

manifestantes comenzaron a cruzar la línea fronteriza.

ES NECESARIA UNA EXPLICACIÓN SOBRE EL PLANTEAMIENTO POLÍTICO DE LAS

AUTORIDADES ESPAÑOLAS

Este sentimiento de satisfacción se basa, pues, en que se considera altamente positivo el regreso de la

marcha que había llegado a convertirse en una forma muy poco digna de chantaje, sobre todo para la

posición del Ejército español era el Sahara. No se pueden echar definitivamente las campanas al vuelo,

puesto que en la decisión de Hassan II han debido influir numerosas circunstancias. No olvidemos que,

según la última comunicación española con las Naciones Unidas, el gobierno de Rabat había

manifestado al de Madrid que la «marcha verde» solamente se detendría si el asunto de la

descolonización del Sahara discutía a nivel bilateral entre España y Marruecos, preciso comprobar

además e junto a los marchistas se irán igualmente del Sánalas unidades militares de F.A.B. o del

F.L.U., que n protagonizado en los últimos días diversos enfrentamientos contra el Frente Pomo en el

interior del territorio.

Hoy más que nunca sería preciso que las autoridades españolas explicasen al país qué términos se

encuentra planteamiento político del problema del Sahara. ¿Ha hecho España las concesiones pertinentes

para que el monarca alauita se considere satisfecho y ordene a sus súbditos desandar el penosísimo

camino andado? O, por el contrario , ¿ha expresado España su postura de dureza lo suficientemente

convincente para persuadir a Hassan II de que nunca podría haber diálogo si continuaba la intolerable

presión de la marcha?

ESPAÑA HA OBTENIDO ALGUNAS VENTAJAS

Dejando estas consideraciones aparte, es preciso reconocer que el Rey marroquí ha mido algunas ventajas

con planteamientos. Desafian a la Comunidad Internacional, desmintiendo a quienes consideraban

irrealizable joncentración, Hassan II conseguido convocar a XX) de sus súbditos alrededor de su persona

y del Poder, les ha trasladado hasta el interior del Sahara cuando ha querido y, por fin, les ha ordenado

regresar más atrás de la frontera, también cuando lo ha considerado oportuno. La invasión del Sahara —

aunque se cumplan las órdenes dadas por Hassan a los marchistas, solamente habrá sido por unos días—

se ha realizado en suma.

Es de suponer que, en los próximos días, aparecerán los síntomas precisos para intuir qué tipo de arreglo

ha hecho tomar a Hassan II esta importante decisión, que hace entrar al problema del Sahara en una nueva

etapa. Aunque Marruecos parece haber rechazado oficialmente el plan Baflin», para la administración

cuatripartita del Sahara durante seis meses, hasta la celebración de un referéndum, es lógico pensar que

esta o alguna fórmula parecida debe estar en juego para resolver definitivamente este ya largo problema.

SIGUE LA EVACUACIÓN

No hay que olvidar que España está abandonando el Sahara y que esta situación es difícilmente

reversible. Ya no quedan en el Sahara más civiles que los funcionarios y hoy, precisamente, comienza la

evacuación de los que entre éstos se consideren no imprescindibles. La evacuación militar como se

anunció el día 3 está asimismo en marcha y la mayoría de las unidades y cuerpos militares establecidos en

el territorio van enviando fuera del Sahara, por distintos medios, las cosas más innecesarias en la presente

situación.

Si Marruecos ha aceptado alguna fórmula de compromiso que contemple la autodeterminación del pueblo

saharaui, el problema puede quedar al final resuelto de forma favorable para todos. La salida de España

del territorio, deseada ya por todos, se hará de manera digna y no por la puerta de atrás, como supondría

hacerlo bajo la presión de los componentes de la «marcha verde»; se habrá evitado una posible

confrontación, militar, solución costosa y dolorosa a todas luces y se habrán cumplido las promesas

hechas al pueblo saharaui de garantizar el derecho a la expresión de los deseos sobre su destino futuro. Si,

por el contrario, los planteamientos españoles han sido los de conseguir que desaparezca la «marcha

verde», mientras se acelera la salida de España del Sahara para que inmediatamente después, Marruecos

entre libremente en el territorio (hecho que muy difícilmente podían impedir las Naciones Unidas, cascos

azules» incluidos),nuestro país echará en cierta manera sobre sus hombros la responsabilidad histórica de

lo que pueda ocurrir al pueblo saharaui.

Tengamos en cuenta que Hassan II ha ordenado a sus súbditos volver a Tarfaya y no a sus puntos

respectivos de origen, y que esta ciudad está, situada nada más a 30 kilómetros de la frontera saharaui-

marroquí.

10 de noviembre de 1975

 

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