Sahara. 
 Un territorio indefendible     
 
 Informaciones.    10/11/1975.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

UN TERRITORIO INDEFENDIBLE

MADRID, 10. (INFORMACIONES.) — La guerra en el desierto es el paraíso de la táctica y el infierno

de la estrategia. Esta es una ley de oro en los gigantescos espacios abiertos saharauis, que por sí sola

explica algunas cosas. En principio, defender una frontera (como la del norte del Sahara) que es tan sólo

una linea geodésica de más de cuatrocientos kilómetros de longitud, resulta imposible.

Así, el Ejército español ha optado por defender la zona costera y los puntos claves del acceso a El Aaiún

desde el Este, como la ciudad santa de Smara. Este es el mapa de la zona ahora más conflictiva del

Sahara: Seguía el Hamra. El sur del territorio es conocido por Rio de Oro. La línea de defensa española

(alambradas, campos minados, línea de observación y línea de contención) quedó situada entre el puesto

fronterizo de Tah y Daora, salvaguardando el acceso por el norte a El Aaiún. El puesto de Tah, que hasta

no hace mucho fue defendido de los ataques marroquíes por la Policía Territorial indígena, está ahora en

manos de las F.A.R. (Fuerzas Armadas Reales marroquíes). Al este del campo minado, en la vertical de

Hagunia, es evidente la penetración de tropas reales marroquíes. Igualmente se ha detectado cierta

penetración militar entre Hau-sa y Smara y entre Hausa y Echdeiria.

La militarización de los invasores marroquíes se incrementa a medida que se recorre el mapa hacia el

Este. El triángulo Echdei-ria-Mahbes-Tifariti está siendo escenario de violentos combates entre unidades

de las F.A.R. y del Frente Polisario. El primer puesto ha quedado arrasado tras uno de estos combates, y

la presencia militar marroquí en Tifariti (máximo punto de penetración) es evidente.

Smara aún continúa defendida por una guarnición española, aunque circulan rumores en el sentido de que

unidades móviles podrían encargarse de la defensa de ésta puerta-Este del camino a El Aaiún.

La situación militar es, por tanto, harto confusa, al no existir una guerra declarada que permitiera el

aniquilamiento aéreo (relativamente fácil) de las unidades extrañas infiltradas. La defensa de la integridad

territorial del Sahara es, por tanto, «política». Ahora, el callejón Este del norte del territorio es un

gigantesco campo de Agramonte para los cheques entre el Ejército marroquí y el Polisario.

 

< Volver