Autor: Eynde, J. van den. 
 Fernández de la Mora. 
 No soy un nostálgico     
 
 El Imparcial.    14/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

FERNANDEZ DE LA MORA:

"No soy un nostálgico"

ENCARCELADO por el viejo régimen en los años cuarenta, ministro de Obras Públicas en los años

setenta, presidente de Unión Nacional Española y fundador de Alianza Popular, diputado por Pontevedra

en las elecciones del 15 de junio, Gonzalo Fernández de la Mora se las sabe todas. A don Gonzalo resulta

enormemente difícil hacerle decir cosas que no quiere.

—Don Gonzalo ¿es la Unión Nacional Española el ala más derechista de AP"

La distinción derechas-izquierdas es una distinción ambigua, con valor muy relativo y científicamente

inútilizable. Ahora bien, aceptando esta terminología carente de rigor, creo que la derecha es el

humanismo de raíz cristiana y la izquierda el marxismo y sus compañeros de viaje. La intención de AP es

crear algo semejante al Partido Consevador inglés, a la

La intención de Alianza Popular es crear algo semejante al Partido Conservador inglés.

democracia cristiana alemana o al gaullismo en Francia. AP integra matices y movimientos, y UNE

representa la afirmación más tradicional y humanista dentro de AP.

Sin embargo, UNE. ha sufrido una escisión por la derecha.

Creo que cada cual debe estar en el lugar que politicamente considera más adecuado. La salida de unas

cuantas personas es clarificadora para UNE y deja perfectamente definido que nuestra posición es de

diálogo y aceptación de las reglas del juego. Esta disidencia, muy minoritaria, insisto, fortificada nuestra

posición política.

—Se dice que usted dejó en muy mala situación económica el Ministerio de Obras Públicas.

Es curioso, es la primera vez que lo oigo. Creo que yo dejé el Ministerio con unas realizaciones y en unas

condiciones de contratación y presupuestarias tales, que hacen decir a los profesionales que los momentos

más brillantes de las Obras Públicas en España, en este siglo son los mandatos de Guadalhorce, de Silva y

el mío,

— Usted se manifestótajantemente en contra de la legalización del Partido Comunista. ¿Qué han aportado

de positivo los comunistas a la vida política española."

—Cuando se produjo la legalización, tuve la misma sorpresa que el ministro de Marina, y que le llevó ala

dimisión. Mi criterio no ha variado, creo que fue un error y, si hubiera dependido de mí el acuerdo no se

habría tomado. Ahora bien, acepto esta decisión; no soy partidario de la resistencia al ordenaminto

jurídico nada más que en casos límite.

Por primera vez, la iglesia española, que asistió con complacencia a la ruptura, manifiesta inquietud y

reserva.

Respecto a su presidencia en el Parlamento, no creo que haya sido un factor sal vador de la vida política

española. El ideario que defiende, el marxismo ortodoxo, creo que es un ideario negativo. Como moral,

como filosofía, como concepción del hambre, me parece deshumanizador. Como metafísica, inservible. Y

como técnica de gobierno» es capitalismo monopolístico de Estado» y el terror policíaco, me parece

penoso, y sus resulta» dos, comparados con la economía social de mercado, han sido incomparablemente

inferiores. ¿Qué opinión le merece

Los mandatos de Guadalhorce, de Silva y el mío, la época más orillante en las Obras Públicas.

el borrador de la Constitución?

—Tengo, entre otras muchas, serias reservas hacia el parlamentarismo puro que se pretende instaurar.

Este sistema fue el que hizo fracasar a la II República de Weima, a la IV República y a la 11 República

española. Yo creo que el parlamentarismo sólo puede funcionar donde exista un bipartidismo efectivo o

resultante. Y no es este el caso de España. En general el borrador me parece difuso, profuso y poco

coherente ; es una imposible suma algebraica de factores liberales y marxistoides.

La reacción de la Iglesia ha sido inmediata.

—Por primera vez, la Iglesia española, que hasta ahora había asistido con complacencia a la ruptura

política, manifiesta inquietud y reserva, UNE es un partido

El borrador constitucional es una suma de factores liberales

que acepta el magisterio de la Iglesia y, por tanto, en los puntos donde la Iglesia adopte posiciones

perfectamente definidas, UNE estara en esa linea clara que se defina,

¿Es don Gonzalo un nostálgico?

La palabra nostalgia tiene matices crománticos y esteticístas. Yo, lo que diría, es que el hombre y los

países tienen un pasado y eso puede ser bueno, malo o regular. Es lógico que los momentos buenos

merezcan su adhesión, su respaldo o su gozo; los momentos regulares, menos; y los momentos malos, su

condena. Nosotros hemos vivido en la década de los sesenta, uno de tos periodos más brillantes de la

Historia de España. Reconocerlo así no es nostalgia; es simplemente justicia y orgullo de español. Hoy

nos encontramos, desgraciadamente, en un momento de enorme deterioro en lo socioeconómico y en lo

institucional. Yo asumo los años del milagro económico español con alegría, y asumo el mal tiempo

actual con energía y voluntad de superarlo, pero con grave preocupación y espíritu critico.

J. VAN DEN EYNDE

 

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