Mientras prosiguen las tensiones en UNE. 
 Posibles cambios de signo centrista en la Junta de AP     
 
 Informaciones.    07/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

MIENTRAS PROSIGUEN LAS TENSIONES EN U.N.E.

Posibles cambios de signo centrista en la Junta de A.P.

MADRID, 7 (INFORMACIONES y agendas).

DE nueva algunos insistentes rumores especulan en las círculos políticos con la decidida voluntad de

sectores importanles dentro de Alianza Popular, y concretamente de su secretario general, Fraga Iribarne,

de promover una imagen «centrista» de este grupo político.

Los citados rumores aluden a una posible remodelación de la Junta directiva nacional de Alianza, en la

que el señor Fraga Iribarne ofrecería —en la asamblea general de diciembre— al señor Silva Muñoz la

presidencia de A.P. aunque las atribuciones de decisión permanecerían en manos del secretario general.

Esta eventual decisión tendría por objeto conducir la Imagen de Alianza Popular hacia posiciones más

centristas; se especula igualmente con la posibilidad de alguna sustitución en la Junta Nacional de Alianza

Popular.

Mientras tanto, se registra una actitud contraria a estos planteamientos en algunos sectores vinculados a

A.P., como el tradicionalista de U.N.E., que acordó pedir la dimisión de Fernández de la Mora por su

identificación con Fraga Iribarne en la polémica suscitada en el grupo a raíz de la presentación que el

secretario general de A.P., Fraga Iribarne, hiciera en el Club Siglo XXI del secretario general del P.C.E.,

Santiago Carrillo. Este grupo ha solicitado la dimisión del señor Fernández de la Mora como medida

previa a la celebración de la asamblea general de U.N.E., proyectada para el próximo día 12. Igualmente

califican de antiestatutaria la reunión de la Junta Provincial de U.N.E., que desautorizó el abandono de

Ü.N.E. de Alianza Popular.

FRAGA, POR UNA POLÍTICA CIVILIZABA

Respecto a la posibilidad de escisiones en el seno de Alianza Popular, su secretario general, Manuel Fraga

Iribarne, se ha negado a formular precisiones concretas, si bien ha declarado, en el curso de una rueda de

Prensa celebrada en Lérida; «Somos un grupo vivo que está buscando su camino, y ello quiere decir que

estamos dentro de una dinámica no anclada en dogmas ni anquilosada», insistiendo en la nueva

identificación de Alianza, al afirmar que «tendrá una unidad definitiva en torno al gran partido de

centroderecha, que quedará constituido en el próximo congreso». Aludiendo a su decisión de presentar en

el Club Siglo XXI a Santiago Carrillo, Fraga afirmó; «Ante este techo, yo medí primero los intereses de

España, luego los de Alianza Popular y en tercer lugar los míos. El resultado fue positivo. Quería

demostrar que es posible una política civilizada entre dos personas que tienen ideologías contrarias ? no

hacen ninguna concesión. No se trata —aclaró— de que exista ninguna "entente", sino simplemente

cortesía parlamentaria, ya que cada cual sabe dónde están sus enemigos politicos... Por supuesto,

el señor Suárez no es amigo político ralo.»

APOYO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEL ESTADO

Por otra parte, el secretario general de A.P. se ha manifestado en pro de la aceleración de las elecciones

municipales y la ayuda del Estado a la Prensa oficial: «Hay que desear que las elecciones municipales se

realicen lo antes posible y con unas reglas de juego razonables. Sería una burla, un engaño al país,

hacerlas sin que se modifique el régimen económico de los últimos años», ha declarado al diario «La

Mañana», de Lérida

POSTURA EN LOS TEMAS DE ORDEN PUBLICO

En relación con determinadas informaciones difundidas por el Ministerio del Interior sobre la nota oficial

en que Alianza Popular informó de las razones por las que no suscribiria el acuerdo político y de

programa legislativo, la secretaria general de Alianza Popular ha hecho pública una nota en la que dice,

entre otras cosas, que mantiene en todos sus términos su declaración anterior, censurando el inoportuno e

imprudente desarme del Estado para la defensa del orden público y la ley. La mayoría de laa medidas que

se pretenden van en esta dirección, en particular la reforma del Código Penal, del Código de Justicia

Militar, de la ley de Peligrosidad Social y de la ley de Orden Público.

En cuanto a la reforma de las fuerzas de orden público, es igualmente cierto que la propuesta inicial era

totalmente Inaceptable y que se modificó sustancialmente, como consecuencia de Intensas discusiones. El

primer texto repartido decía, entre otras cosas: «Unificación del mando supremo de todas estas fuerzas,

que deberá recaer en totíos sus aspectos, salvo qui•¿4 en lo que afecte al régimen de ascensos personales,

en el ministro del Interior, Un Estado Mayor garantizaría la conexión y coordinación de estas fuerzas con

las autoridades en la defensa nació* nal, de quienes dependerían íntegramente en tiempo d« guerra.»

Ello equivalía a la supresión de la Dirección General de la Guardia Civil y su dependencia tradicional del

Ministerio del Ejército, hoy de Defensa. Bl documento final, tras aquellas discusiones (promovidas por la

presentación de Alianza Popular), dice, en cambio, lo siguiente: «El mando de las fuerzas de orden

público deberá recaer en ti ministro del Interior y, más inmediatamente, en un director de la Seguridad del

Esta» do, con categoría de subsecretario o de secretario de Estado.

El Ministerio del Interior, no obstante, ejercerá el mando sobre la Guardia Civil solamente en lo que

afecta a! mantenimiento del orden publico, dada la pertenencia de este Cuerpo a las fuerzas aimadas y su

dependencia, por consiguiente, del Ministerio de Defensa.»

Se trata, pues, de un cambio radical, que justifica plenamente nuestros comentarios.

En cuanto al desafuero, respecto de la jurisdicción militar d« otras fuerzas (a lo que no llegó ni la n

República i, se trata de algo muy importante y, en el fondo, Incompatible con el carácter militar de las

mismas.

7 de noviembre de 1177

 

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