Sahara. 
 Batalla de Argelia en la ONU para desmontar el acuerdo de Madrid  :   
 El secretaro de la Organización estima que no ha terminado el peligro de fricción en la zona. 
 Informaciones.    21/11/1975.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Batalla de ARGELIA en la O. N. U. para desmontar el "acuerdo de MADRID"

El secretario de la Organización estima que no ha terminado el peligro de fricción en la zona

NUEVA YORK, 21 (Corresponsal de INFORMACIONES.)

Sin abandonar su presión sobre la IV Comisión y la Asamblea General. Argelia se encuentra insistiendo

ante el presidente del Consejo de Seguridad, el soviético Jacob Malik, para que este órgano de las

Naciones Unidas celebre una nueva reunión formal sobre la cuestión saharaui.

El Consejo, que inició ayer consultas privadas sobre la supuesta petición argelina, se encuentra aún sin

decidirse sobre la conveniencia de esta reunión y sobre su posible competencia en él nuevo camino que se

ha dado al problema.

La insistencia argelina ante el Consejo fue explicada por fuentes responsables de la O. N. U. como una

prueba de que el Gobierno de Argelia considera el llamado «acuerdo de Madrid» como una «medida

unilateral» de similares consecuencias a la «marcha verde» marroquí. Por dicha razón, el Gobierno

argelino podría tener las suficientes bases legales para requerir una reunión formal del Consejo de

Seguridad y, potencialmente, obligar a este foro a tomar una .decisión encaminada a «condenar», «la-

mentar» o rechazar de alguna forma el citado acuerdo español-marroquí-mauritano.

Fuentes del propio Consejo han declarado la panda noche que el Presidente, señor Jacob Malik, se

muestra reacio a la reunión y a la consideración de los extremos apuntados por Argelia, ata duda no se

debe, según las fuentes, a una retirada de apoyo soviético a te postura argelina sino más bien a

consideraciones de procedimiento y a serias dudas sobre las posibilidades de éxito en este foro de las

peticiones de Argel. En concreto, el representante soviético ha hecho saber al ministro de Asuntos

Exteriores argelino, señor Buteflika (que dirige la feroz ofensiva de su país desde los mismos pasillos de

la O. N. U.), que una posible resolución rechazando el "acuerdo de Madrid" no conseguiría más apoyo

que el de cinco o seis países de los quince del Consejo.

A nivel de contenido, los quince miembros del Consejo de Seguridad, a los que se sumó también el

secretario general, Waldheim, a la última parte de su encuentro, parecen estar discutiendo sobre la

conveniencia y competencia de sus futuras acciones en el toma saharaui.

El consejo, efectivamente, se reunió originalmente a petición española para considerar en octubre la

situación creada de «fricción internacional» con el anuncio de la «marcha verde», pero una vez eliminada

esta tensión, una nueva evaluación de su papel en la crisis es considerada obligatoria por algunos países.

Según medios bien informados, el Consejo de Seguridad se encuentra ante la disyuntiva de marginarse

del caso y dejar el problema en manos de la Asamblea General, donde el asunto estaba antes, o considerar

que su propio mandato en la crisis le confiere todavía responsabilidades sobre los futuros acontecimientos

en el Sahara.

Argelia, en una declaración enviada al presidente del Consejo de Seguridad y al presidente de la

Asamblea General (hecha pública ayer en el nuevo informe del señor Waldheim al Consejo de Se-

guridad), da a entender que considera que el peligro de fricción no ha terminado en la zona y que, en

cualquier caso, el esfuerzo por eliminarlo no da lugar a que España, Marruecos y Mauritania resuelvan "la

descolonización del Sahara» por su propia cuenta y sin contar con «todas las partes interesadas», que

según su opinión son la O. N. U, el pueblo saharaui y España.

La reunión informa1 del Consejo, que terminó anoche, concluyó sin ninguna decisión al respecto, y es

posible que renueve en los próximos días sus consultas sobre el tema, a la luz de las iniciativas

diplomáticas o de otra índole que se adopten. A este respecto, se da por cierto que el Gobierno español,

ante los últimos acontecimientos y la inminente sucesión, retrase considerablemente cualquier iniciativa

que se esperaba en la línea apuntada por la «Declaración de principios» de Madrid (creación de una Ad-

ministración tripartita, salida paulatina del territorio, preparativos de la consulta, etcétera...).

La postura española al respecto sigue siendo ecléctica, a la luz del propio informe de ayer del secretario

general, que hace el número cuatro de los publicados hasta ahora, pero lleva el número tres, por

corresponder al tercero emanado en virtud de la resolución 379.

En el citado informe, el secretario general, tomando nota de las comunicaciones oficiales españolas y de

la información suministrada verbalmente por el representante español, coloca la «declaración de Madrid»

en categoría de «propuesta a la Asamblea General de la O. N. U., mientras que en las comunicaciones

oficiales españolas (y también de las marroquíes y mauritanas) se habla de realizaciones y decisiones.

Es sintomático que el señor Waldheim habla de que «España propone poner fin definitivamente a su

presencia en el Sahara a más tardar el 28 de febrero» (texto oficial en español del informe), mientras que

las declaraciones del Gobierno de Madrid y los textos de las cartas españolas enviadas al secretario

general dicen que «España se propone...», dando por gentada y cierta su salida para dicha fecha.

La confusión sobre las intenciones españolas ya viene desde el primer día en que el representante español

intervino en la Cuarta Comisión (martes pasado), revelando por vez primera los detalles del "acuerdo de

Madrid". En dicha intervención se dijo que "la opinión de la población saharaui será respetada a través de

la Yemaa". Al día siguiente (y al parecer en razón a la intervención del ministro de la Presidencia, señor

Carro Martínez, ante las Cortes), en el derecho a réplica a otra intervención, España matizaba que "la po-

blación saharaui ha de jugar un protagonice y fundamental papel (...), y ello, bien directamente o bien a

través de la Yemas".

El detalle es significativo al máximo, ya que en opinión de algunos miembros de la Cuarta Comisión, lo

que está en entredicho en el asunto de la descolonización del Sahara es la forma concreta en la que el

pueblo saharaui decidirá su futuro.

La Cuarta Comisión renueva hoy sus sesiones sobre el tema del Sahara, y según medios bien informados,

una larga lista de países están apuntados para intervenir sobre el asunto saharaui. Entre ellos figuran

Mauritania, Guyana, Dahome y, Suecia, India, Yugoslavia, Madagascar, Mauricio y otros cuatro o cinco

países africanos. Asimismo se esperan las intervenciones de diversos peticionarios. Entre ellos, el del

presidente de la Yemaaa. El ejercicio del derecho a réplica por España es posible.

INFORMACIONES

21 de noviembre de 1975

EL GRUPO AFRICANO, CON ARGEL

En el intervalo, la «gran batalla diplomática» por la descolonización se desarrolla en dos frentes: las

sesiones formales de la IV Comisión, donde se escuchan las posiciones públicas de todos los países de la

O. N. U. y de los peticionarios del territorio, y el limitado grupo africano de la O. N. U. Este grupo

informal abarca a todos los países africanos y su papel en materia de descolonización ha sido

tradicionalmente proponer las líneas concretas en las que se desea en África que se descolonice un

territorio. Una comisión de seis países trabaja desde hace una semana en la elaboración de una resolución

sobre el Sahara.

Según nuestras informaciones, la reunión de ayer del grupo africano fue dramática en la cuestión

saharaui. Gran número de países levantaron su voz para resaltar que la descolonización del Sahara debe

resolverse en la O. N. U. (defendiendo la postura argelina), mientras sólo unos pocos lo hacían en favor

de la tesis marroquí. Estas intervenciones de apoyo o rechazo del principio de libre autodeterminación

(frente al de integridad territorial aducido por Marruecos y Mauritania) son fundamentales a la hora de la

redacción de la resolución sobre el Sahara, cuya distribución informal se espera para la semana próxima.

NUMERO 25. (Días 20 y 21.)

Ante, esta resolución, según nuestras fuentes, se presentan dos opciones:

Incluir el "acuerdo de Madrid» y pasarlo a votación, o simplemente rechazarlo de plano, en cuyo caso

Marruecos podría aventurarse a presentarlo en otra resolución de su propio corte. Estas opciones todavía

están en una primera fase de elaboración.

 

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