Autor: Javaloyes Berenguer, José. 
 Sahara. Rueda de prensa en Rabat. 
 Hassan no reivindicará Ceuta y Melilla hasta que Gibraltar vuelva a España  :   
 No hay límites para la cooperación entre España y Marruecos, en todos los planos y a todos los niveles, ha dicho el Monarca alauita. 
 ABC.    26/11/1975.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

A B C, MIÉRCOLES 26 DE NOVIEMBRE DE 1975. PÁG. 13.

SAHARA

RUEDA DE PRENSA EN RABAT

HASSAN NO REIVINDICARÁ CEUTA Y MELILLA HASTA QUE Gibraltar VUELVA A ESPAÑA

«No hay límites para la cooperación entre España y Marruecos, en todos los planos y a todos los niveles»,

ha dicho el Monarca alauita

N. de la R.—A reserva de posteriores enjuiciamientos, hemos de adelantar nuestra sorpresa por el intento

efe comparación da la situación de Gibraltar y las de Ceuta y Melilla que se desprende de las palabras del

Monarca marroquí; las situaciones son tan distintas en todos los órdenes que no admiten ningún tipo de

parangón.

Rabat, 25. (Por el jefe de nuestra Sección de Internacional, enviado especial.) Euforia marroquí.

Satisfacción y agradecimiento para España a todos los niveles. Un sentimiento de que las relaciones

hispano marroquíes entran en una etapa absolutamente nueva y pavimentada de posibilidades de

cooperación a todos los niveles. El acuerdo sobre el Sahara, naturalmente, lo explica todo.

Justifica sobradamente que el Rey Hassan convocara a la Prensa internacional para hacer pública

expresión de su agradecimiento a la colaboración encontrada con España. Más de cien periodistas de los

cinco Continentes nos hemos reunido esta mañana en el palacio real de Rabat, en la conferencia de Prensa

del Rey de Marruecos. Un aire cierto de fiesta, de gran gala político-informativa para celebrar lo que para

el trono alauita y para el pueblo marroquí ha sido feliz desembocadura de largas décadas de irredentismo

nacional o, si se quiere, nacionalista.

La «marcha verde» no llegó al Aaiun, pero en El Aaiun se encuentra ya el gobernador marroquí Hamed

Bensouda. Pero...

LA «MARCHA VERDE», MEDIO DE EXPRESIÓN

«La "marcha verde" no ha sido una panacea, sino un medio de expresión y postulación de la legitimidad

de las reivindicaciones marroquíes», ha dicho el Rey Hassan, quien tenía sentado a la derecha de su mesa

a su hermano, el Príncipe Muley, y a su izquierda, a su primer ministro, Osman, con los restantes

miembros del Gabinete real.

El Monarca marroquí, que había glosado previamente la importancia que para su país tiene la solución del

problema del Sahara, llegó al salón del palacio en el que esperábamos los enviados especiales y

corresponsales, precedido del saludo coral de servidores de palacio, alineados en el amplio corredor y

dependencias inmediatas al salón. La atmósfera aquí recibía el perfume del sándalo que se consumía en

ocultos pebeteros. Estaba iluminado el recinto con pequeñas luces cenitales instaladas entre los

cuarterones del artesonado; por los focos de la televisión y por la luz del mediodía que, cernida por

visillos y cortinas, llegaba desde un gran patio interior de palacio con dos gigantescas araucarias

multiplicadas como un himno de acción de gracias en los espejos de los estanques.

ARGELIA, EN EL AMBIENTE Hassan II se ha mostrado sereno, comedido y un punto displicente

cuando se ha suscitado el tema de la posición argelina; cuando se ha señalado la posibilidad de un

conflicto armado por causa del Sahara entre los dos primeros países del Magreb.

«Las partes interesadas del problema del Sahara —ha dicho el Monarca alauita— son: España, Marruecos

y Mauritania. No Argelia, pues carece Argelia de todo título jurídico sobre el territorio.»

El tema de Argelia —la gran ausente en las negociaciones de Madrid; la parte no signataria por

consecuencia de un acuerdo que debió ser y pudiera haber sido cuatripartito—, el tema de Argelia —

digo— ha flotado de continuo en el diálogo abierto entre los periodistas y el Rey de Marruecos. Hassan

ha hecho una alusión explícita a las posibles razones de la audiencia recibida por Argel. El Rey ha

hablado del «lobby» argelino en España, apoyado —precisó— sobre los intereses del sector energético y

los de otros ámbitos.

LA NUEVA SITUACIÓN Ha glosado larga, detenida y complacidamente el Monarca marroquí los

componentes y rasgos que definen la nueva situación creada por el acuerdo de Madrid sobre el Sahara.

«No hay límites para la cooperación entre España y Marruecos en todos los planos y a todos los niveles.»

Más adelante, Hassan II ha puntualizado que a estos efectos, uno y otro país, «España y Marruecos no

tienen otros compromisos para desarrollar su cooperación que la propia voluntad». Este punto sería

ampliado en sus referencias por el Soberano alauita cuando, a preguntas de un informador francés, precisó

que «entre Francia, España y Marruecos no existe una cohesión de intereses».

CEUTA Y MELILLA

En torno al tema de El Sahara —ha precisado también Hassan— no existe ningún punto de fricción entre

Marruecos y Mauritania. Y en lo que respecta al futuro de Ceuta y Melilla, el Rey de Marruecos ha dicho

que serían reivindicadas sólo y desde a partir del momento en que Gibraltar fuera reintegrado a la

soberanía española.

A partir, pues, de esta declaración, el escéptico, razonable y fundamentado escepticismo español en lo que

se refiere a la posibilidad y el plazo de la justa descolonización de Gibraltar, se define ya como

directamente proporcional a la esperanza y el optimismo sobre el presente y el futuro de las relaciones

hispano-marroquíes. Esperanza y optimismo que suscitan las palabras del Rey Hassan en esta celebración

alauita del desenlace del tema sahariano. José JAVALOYES.

 

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