Autor: Espina, Wilfredo. 
 Política. 
 Algo funciona mal     
 
 Ya.    14/03/1986.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Algo funciona mal

WIFREDO ESPINA

PUEDEN hacerse todos los juegos de palabras. Y cada uno tendría su parte de verdad. Por ejemplo, puede decirse que ha triunfado el Gobierno, porque su propuesta ha recibido finalmente el respaldo de las urnas; que los partidarios de la abstención y del voto en blanco han salido bien de la prueba, ya que en ninguna de las anteriores consultas habían tenido tantos seguidores; y que los defensores del «no» han encontrado un gran apoyo popular, pese a luchar con clara desventaja de medios. Por esto, todos se muestran más o menos satisfechos. Pero también puede decirse que el Gobierno ha recibido un voto de castigo generalizado y ha perdido rotundamente en comunidades tan significativas como Cataluña, País Vasco, Navarra y Canarias; que la consigna abstencionista no ha sido seguida mayoritariamente, y que el «no» ha perdido la votación. Por esto, todos han salido un poco escaldados.

Pero no me interesan los juegos de palabras. Entonces, pregunto: ¿Quién de verdad ha ganado? ¿Quién de verdad ha perdido? Ha ganado el sentido común y el realismo de los ciudadanos que, pese a la espesa nube de confusión en que se han visto envueltos y a las enormes presiones de uno y otro signo, se ha decidido prudente, pero claramente por seguir en el bloque de los países occidentales, Y ha perdido la credibilidad de los políticos —partidos y líderes— que con su doble lenguaje, sus engaños, sus abusos y sus mil maniobras, han dado un espectáculo triste. Ha ganado la ciudadanía y ha perdido la política. Lo primero es bueno para la democracia, pero lo segundo es malo. Falla algo que urgentemente debe revisarse, la representatividad y el funcionamiento de nuestros partidos políticos. Su escasa implantación social y su deficiente democracia interna. Lo cual es preocupante en un sistema político basado fundamentalmente en los partidos. Cuando ante una prueba como ésta, resulta que nada es verdad y nada es mentira, es que algo no funciona o funciona mal. Nuestra sociedad es más sana y creíble que nuestros partidos.

Es alarmante, y hay que corregir, esta desintonía.

 

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