Autor: Rueda, Fernando. 
 Referéndum: No variará el plan estratégico. 
 España se integrará plenamente en la defensa militar de Europa     
 
 Ya.    14/03/1986.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

España se integrará plenamente en la defensa militar de Europa

El «sí» en el referéndum obliga al Gobierno a no integrar a España en la estructura militar integrada, lo

que no va a impedir que en las próximas reuniones del Comité de Planes de la OTAN los representantes

españoles muestren su voluntad de integrarnos plenamente en la defensa militar de Europa Madrid/Fernando Rueda

El Gobierno español y los países de la OTAN comenzarán en las próximas reuniones del Comité de Planes de la Alianza el estudio de los proyectos defensivos que nos permitan integrarnos plenamente en la defensa militar de Europa.

El «sí» en el referéndum del miércoles a la permanencia de España en la Alianza Atlántica lleva implícita, en una de las tres premisas que incluyó el Gobierno, la no integración en la estructura militar. Pensando en esta posibilidad, antes de la celebración del referéndum el Ministerio de Defensa presentó un plan que no incluía la participación en la estructura militar de mandos, pero proponía la inclusión en la defensa europea, mediante el establecimiento de planes que en caso de guerra permitieran que de inmediato las Fuerzas Armadas se pusieran al servkio de la OTAN.

Los planes que a partir de ahora establezca el Gobierno perseguirán la consecusión de los dos fines ya pactados con la Alianza: dar profundidad a los planes defensivos de Europa y asegurar la defensa del eje estratégico Baleares-Estrecho-Canarias.

Para un caso de guerra, la OTAN necesita que el territorio español acoja a los refuerzos que vengan de Estados Unidos y que España se convierta en la despensa del resto de Europa. Para cumplir esta misión, el Gobierno tratará de conseguir que la Alianza destine una parte de su presupuesto de infraestructura para, entre otras muchas misiones, ampliar los puertos y conectar nuestros oleoductos con Europa. La inversión en los países del sur de Europa no suele ser muy elevada en este terreno, debido a que consideran prioritaria la zona norte, fronteriza entre las dos alianzas.

Al no integrarnos en la estructura militar de la OTAN, el mando sobre el estrecho de Gibraltar lo seguirá ostentando un almirante británico, en contra de lo que hubiera sido el deseo de los marinos españoles. La Alianza confiará a España la misión de defender el eje Baleares-Estrecho-Canarias, que no supone ningún esfuerzo suplementario para nuestras Fuerzas Armadas, cuya misión, recogida en el Plan Estratégico Conjunto (PEC), se centra exactamente en conseguir un dominio naval y aéreo de esta zona en la que están incluidos nuestros principales intereses.

El Comité de Planes de la Alianza tendrá que evaluar si España tiene las suficientes fuerzas como para defender en solitario el eje que se le encomienda, lo que no es posible según los especialistas. En los planes que en los próximos meses tendrán que discutirse se contempla la potenciación de los dos extremos del eje Baleares y Canarias, que constituyen para la Alianza dos inmensos portaaviones.

Baleares tendrá una base aérea que apoyará las acciones de la VI Flota norteamericana en esa zona, además de aumentar su puerto para apoyar a esta fuerza destinada permanentemente en el Mediterráneo.

El proyecto de la OTAN para Canarias es mucho más ambicioso y difícil de llevar adelante: la construcción de una «superbase» aeronaval en Aguinaga, que sería la mayor de toda la zona y permitiría controlar las innumerables rutas marítimas que pasan por el archipiélago y la excesiva presencia

soviética en la zona. El tan discutido PEC, del que el Gobierno ha prometido una explicación, no tendrá que sufrir por el momento variaciones, ya que fue elaborado partiendo de la hipótesis de que se ganaba el referéndum y España no se integraba en la estructura militar de la OTAN.

Eduardo Serra, secretario de Estado del Ministerio de Defensa, seguirá ostentando la presidencia del Grupo Europeo Independiente de Programas, que tendría que haber dejado si el «no» hubiera triunfado el miércoles. Ahora la posición de Serra se robustece, al abrírsele las importantes puertas de la tecnología extranjera, que los países europeos no estaban dispuestos a ceder hasta que España tomara una postura clara sobre la Alianza Atlántica.

Los dirigentes españoles podria enarbolar en sus conversaciones con los países de la Alianza la bandera de la participación en la defensa de Occidente, que en tantas ocasiones ha sido el arma arrojadiza de sus colegas otanistas. El primero en tener este placer fue ayer el director general de Armamento y Material, general De Andres que participó en la reunión del Crupo Europeo Independiente de Programas.

El próximo mes, el GEIP celebran su primera reunión de alto nivel de este año en Madrid, bajo la presidencia del ministro de Defensa español, Narcís Serra, que hace unas semanas estaba preocupado por la posibilidad de que hubiera que cancelar la reunión, si en el referéndum ganaba el «no».

España sigue adelante en los programas del Avión de Combate Europeo y de la Fragata-OTAN, y con la decisión del referéndum aumentan considerablemente las posibilidades de que los dos prototipos puedan construirse en nuestro país, con el consiguiente beneficio económico y de puestos de trabajo tanto para Construcciones Aeronáuticas como para Bazán.

Según fuentes militares, los tres Ejércitos aumentarán su presencia en ejercicios combinados de países europeos y participarán en maniobras militares de la Alianza. La única limitación, según el Ministerio de Defensa, son nuestros propios presupuestos, que sólo permiten el envío de tropas y material a Europa en contadas ocasiones.

 

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