Autor: Mercader, Jordi. 
   Plácida disidencia de los antiatlantistas del PSC     
 
 El País.    04/03/1986.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Plácida disidencia de los antiatlantistas del PSC

JORDI MERCADER,

Barcelona La dirección del Partit deis Socialistes de Catalunya (PSC) está superando con comodidad, al menos públicamente, la disidencia interna contra la posición oficial del partido favorable al sí a la OTAN.

Los compromisos adquiridos con los sectores antiatlantistas organizados —la corriente de opinión Izquierda Socialista y las Juventudes Socialistas de Catalunya (JSC)— para que no hicieran campaña activa a favor del no y la implícita aceptación del estatus de no beligerante a dirigentes significados por su actitud contraria a la OTAN, liberándolos de protagonizar actos pidiendo el sí, explican la placidez en que vive la. familia socialista en Cataluña.

En el origen está la resolución del Consell Nacional, reconociendo la libertad de conciencia en el voto, pero amenazando con la "autoexclusión" a aquellos militantes que hicieran campaña contra la posición del Gobierno y la voluntad compartida por los propios disidentes "de no caer en la tentación de dejar

entender que existe rebelión en la familia socialista". La campaña que realiza el PSC, con actos mucho más reducidos que en unas legislativas, explicativos, apoyada especialmente con la participación de ministros, no se ha visto perjudicada por las ausencias de nombres habituales del cartel socialista. Josep Maria Sala, secretario de organización, se puede permitir el lujo de afirmar que le es "imposible dar salida a todos los que quieren participar en actos".

Los inéditos

La lista inicial incluía a 250 nombres. Hasta ahora, destacados dirigentes socialistas (El vicepresidente del Parlament, Isidre Moles, él diputado Francesc Casares, Pasqual Maragall, alcalde de Barcelona, Antoni Dalmau, presidente de la Diputación de Barcelona, Joaquim Nadal, alcalde de Gerona) no han sido llamados a intervenir en la campaña.

Los que sí están desarrollando su campaña a favor del no son los miembros de Izquierda Socialista (cuyas propuestas anti-OTAN obtuvieron únicamente cinco votos en el Consell Nacional), aun con las limitaciones impuestas por la dirección, o sea: a título personal y limitado al marco local de cada uno, con alguna que otra intervención en medios de comunicación.

Un cartel pidiendo el no, adhesivos y alguna que otra pintada, son las armas electorales de los jóvenes socialistas, quienes han visto mermadas sus posibilidades de actuación al no llegarles, como en otras campañas, la dotación económica extraordinaria del PSC. Para suplir este vacio y para conseguir liquidez, la JSC ha impuesto a sus miembros una cuota extraordinaria.

Los escasos conflictos han tenido una repercusión sólo local. El alcalde socialista de la localidad leridana de Alcarrás, Santiago Mas, dictó un bando antiatlantista; Joan Sureda, destacado miembro de la corriente de opinión de Izquierda Socialista, dimitió de su cargo en la ejecutiva de Blanes (Gerona), en parte como protesta por la posición del PSC ante la OTAN.

 

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