Escaso seguimiento de las directrices de los partidos entre sus votantes     
 
 El País.    09/02/1986.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PAÍS, domingo 9 de febrero de 1986

POLÍTICA

Escaso seguimiento de las directrices de los partidos entre sus votantes

Madrid

Los resultados de la encuesta de opinión que hoy publicamos, realizada antes del debate parlamentario sobre la permanencia de España en la OTAN, revelan que las recomendaciones del PSOE y Coalición Popular a sus votantes respecto al referéndum —voto afirmativo y abstención, respectivamente— apenas serán seguidas.

El alto número de votantes de Coalición Popular que no seguirá la consigna de abstención —aproximadamente la mitad de éstos— lo mismo que el de votantes del PSOE que muestra su inclinación a votar contra la permanencia de España en la Alianza Atlántica —el 42,3%— asi lo corroboran.

Un 42,3% de los que declaran haber votado al PSOE en 1982 muestra su intención de votar en contra de la permanencia, frente a un 28,3%, que lo hará a favor. De los que manifiestan haber votado a Coalición Popular en 1982, se abstendrá el 32,3%, frente a un 23,6% que votará afirmativamente y un 20,5% que lo hará negativamente, según los datos del sondeo.

El mayor grado de indecisión se halla entre los votantes de los partidos nacionalistas, Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Convergencia i Unió (CiU), y el mayor rechazo a la permanencia se sitúa entre los votantes del PCE, extrema izquierda, extrema derecha, regio-nalistas o grupos locales.

Entre los que votaron a UCD en 1982, el 33,1% de los encuestados que dieron su voto a la coalición centrista ha mostrado su deseo de votar a favor de la permanencia de España en la OTAN; el 11,1% lo hará en contra y el 27,8% declara que se abstendrá. En cuanto a los encuestados que dieron su voto al Centro Democrático y Social (CDS), el 35,6% votará en contra y el 20% votará a favor, siendo la abstención prevista en este segmento del 17,8%.

De los que dieron su voto al PCE, el 80,9% votará contra la permanencia de España en la Alianza Atlántica; el 6,4% lo hará a favor y el 10,6% ha mostrado su intención de abstenerse.

De los partidos y coaliciones nacionalistas, d 30,8% de los que votaron al PNV en 1982 votará no en el referéndum, frente al 11,5% que anuncia su intención de votar «´. De los que dieron su voto a Convergencia i Unió en las pasadas elecciones generales, el 28,6% muestra su intención de votar negativamente en el referéndum del 12 de marzo, frente al 14,3% que emitirá un voto afirmativo en la consulta. La gran mayoría de los que dieron su voto a organizaciones nacionalistas de izquierda, un 81,5%, votará contra la permanencia.

En cuanto a los votos en blanco, el porcentaje previsto entre los encuestados que votaron en 1982 al PSOE es del 2,7%, y del 3,1% entre los que reconocen haber votado a la Coalición Popular. El mayor índice de votos en blanco corresponde a los que manifiestan haber votado al PNV, un 7,7%, y a Convergencia i Unió, el 5,7%.

Indecisión

Del mismo modo, el mayor número de personas que mantienen indecisión sobre lo que van a votar en el referéndum se halla entre los que manifiestan haber votado al PNV, cuya cúpula mantiene aún indecisa su postura ante la consulta. Este porcentaje es del 42,3%, seguido por el de los votantes de la coalición catalana Convergencia i Unió,-d 28,6% de los cuales permanece indeciso; a éstos les siguen los que votaron a la formación centrista CDS, 22,3%, y por encuestados que reconocen haber votado a Coalición Popular, un 20,5% de los cuales no tiene decidido aún su voto en el referéndum.

Según una encuesta de opinión publicada por EL PAÍS en octubre de 1984, los mayores porcentajes de desacuerdo con la permanencia de España en la OTAN se registraban en el País Vasco, donde la negativa abarcaba a 72 de cada 100 encestados. Amplio rechazo sobre la permanencia existía también en Cataluña, Andalucía, Castilla y León, Navarra y Madrid.

En el sondeo de opinión que hoy publicamos se confirma la correspondencia directa entre alto nivel de estudios y voto negativo, focalizándose el voto en contra en Andalucía, País Vasco, Cataluña y Madrid, por este orden. Destaca asimismo el elevado índice de votos negativos —el 52,4%— que

proviene de los que aseguran haber votado a otras formaciones no incluidas entre las opciones presentadas, segmento que cabe asociar con los que en 1982 votaron a la extrema izquierda, la extrema derecha y a partidos regionalistas o locales.

 

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