Autor: Ortega, Andrés. 
 La campaña del Referéndum. 
 Lord Carrington: La salida de España sería un golpe político para la OTAN     
 
 El País.    09/02/1986.  Página: 16-17. Páginas: 2. Párrafos: 40. 

16 / ESPAÑA

LA CAMPAÑA DEL REFERÉNDUM

POLÍTICA

EL PAÍS, domingo 9 de febrero de 1986

Naturalmente, no es español y no puede votar en el referéndum sobre la OTAN, pero si pudiera, el secretario general de la Alianza Atlántica, lord Carrington, ex ministro británico de Asuntos Exteriores, "votaría, naturalmente, a favor de que España se quedase en la OTAN". La salida de España de la Alianza, declaró en esta entrevista, concedida el pasado viernes a EL PAÍS, "sería un golpe político para la OTAN". Carrington considera posible que un país esté en la Alianza y rechace la presencia de armas nucleares en su territorio. Asegura que no sabe aún lo que el Gobierno español querrá para España en la OTAN si el resultado del referéndum es positivo.

Lord Carrington: "La salida de España sería un golpe político para la OTAN"

"Se puede reconocer que la gente pueda pensar que está en su interés o no ingresar en la Alianza. Pero es diferente el que un país decida ingresar y luego se retire"

ANDRÉS ORTEGA, Bruselas Lord Carington, secretario general de la Alianza Atlántica, reconoce con una gran dosis de posibilismo que, al margen de la "estructura militar integrada", España puede llevar a cabo planeamiento en común, participar en las infraestructuras comunes, en las maniobras y en la doctrina militar de la OTAN. "Todo es posible", incluso estar a medias en la estructura militar integrada. Pero todo depende de lo que quiera el Gobierno español. Antes de iniciarse la entrevista formal, lord Carrington preguntó por el asesinato del vicealmirante Cristóbal Colón de Carvajal. "Ha sido terrible", comento.

Pregunta. ¿Como secretario general de la OTAN, está usted preocupado por los resultados del referéndum?

Respuesta. No preocupado, pero estamos todos esperando el día en que todo se haya solucionado. Espero, como secretario general, que el pueblo de España decida permanecer en la OTAN, naturalmente con las cualifícaciones que trae consigo la pregunta del referéndum» Pero como ya ha dicho en otras ocasiones, no es asunto nuestro, sino del pueblo español.

P. Naturalmente, usted no es español ni puede, por tanto, votar en el referéndum. Pero si pudiera hacerlo, ¿qué votaría?

R. No puedo ser español. Pero si el secretario general de la OTAN tuviera un voto, el secretario general votaría a favor de que España permaneciese en la OTAN. Pero no me puedo poner en la situación de un español. Dependería de muchas cosas.

Razones para permanecer

P. ¿Como secretario general, no favorece ni el si, ni el na, ni la abstención...?

R. No me puedo poner en la situación de un español. Dependería de tantas cosas... Dependería de qué tipo de español fuese yo. Pero si lo que me pregunta, como secretario general de la OTAN, es cómo votaría yo, votaría, naturalmente, a favor de que España se quedase en la OTAN.

P. ¿Y por qué? ¿Por qué España debe permanecer en la OTAN?

R. Probablemente, la primera respuesta, y la más importante, ha sido la reciente ampliación de la Comunidad Europea a España y Portugal. Siempre me ha parecido una debilidad, pero una debilidad que comprendo porque no estaba en el Tratado de Roma, el que los países europeos estén dispuestos a integrar su economía en la medida en que los miembros de la Comunidad lo hacen, y consultarse sobre el elemento vital de su supervivencia económica, y están dispuestos en la Cooperación Política Europea, en cierta medida, a discutir, racionalizar y concertar sus actitudes en materia de política exterior, pero es un vacío el que no hablen de seguridad. Pues la seguridad es tan importante para un país como lo es su

vida económica y política exterior. El Tratado de Roma dejó un vacío en lo que Europa debía tratar de ser y en la identidad europea. Lo que sustituye a esto es la parte europea de la Alianza. Pienso que la pertenencia de España a la Alianza añade esta medida, que ustedes no tendrían si no pertenecieran a la Organización como todos los otros países de la Comunidad con la excepción de Irlanda.

P. ¿Y qué pasaría si España se marchase de la OTAN?

R. Supongo que revertirían ustedes, en términos generales, a donde estaban antes de ingresar. Es decir, que tendrían acuerdos bilaterales, en particular con los americanos, para su propia seguridad y su colaboración. Y supongo que serían ustedes menos europeos en esa medida, porque su relación bilateral antes era transatlántica más que europea.

P. ¿Qué significaría para la OTAN?

R. Sería un golpe político para la OTAN, porque se puede reconocer que la gente pueda pensar que está en su interés o no ingresar en la OTAN. Bien. Pero es diferente el que un país decida ingresar en la OTAN y luego se retire. Desde el punto de vista político de la OTAN, sería perjudicial. Y ésta es una de las razones por las que espero que no ocurra.

Hablando del nuevo clima en las relaciones Este-Oeste, Carrington añadiría más adelante que un resultado positivo en el referéndum sería considerado como un hecho de que "el Occidente se mantiene junto". "Y son parte del Occidente, pues son parte de la Comunidad".

P. ¿No pierde un país soberanía al estar en la OTAN, y más aún en la estructura militar integrada?

R. En ningún modo. Esta Alianza funciona sobre la base de que somos países soberanos que voluntariamente decidieron pertenecer a esta organización. Pero ningún país, ni siquiera quince países, pueden forzar a otro a hacer algo que no quiere hacer. No pienso que haya un solo país en Europa que sienta que su soberanía, o sus poderes o integridad nacional, hayan disminuido como resultado de pertenecer a la OTAN. En cierto sentido, es más bien lo contrario, piensan que por pertenecer a la OTAN su soberanía se ve acrecentada.

P. ¿Quién manda en la OTAN?

R. Manda el Consejo de la OTAN. Y todo se hace por consenso. Nadie decide sobre ningún tema particular a no ser que los dieciséis estén de acuerdo. Nada puede prosperar de otro modo. Son los dieciséis los que mandan.

P. ¿Incluso en tiempo de guerra o de crisis?

R. El Consejo sigue siendo el jefe. Pero, claro, en tiempo de guerra se tiene un mando militar Integrado —los que pertenecen a él, y los franceses no pertenecen a él, y ustedes podrían no pertenecer a él—. Existe la estructura en la que a los tres comandantes principales de la OTAN los países les han asignado fuerzas, y existen controles y salvaguardias políticas muy adecuadas por parte del Consejo.

"Todo es posible"

P. ¿Puede un país permanecer en la OTAN, y más aún en el Grupo de Planes Nucleares, y prohibir de manera absoluta, en tiempos de paz y de guerra, la presencia de armas nucleares en su territorio?

R. Sí, absolutamente. Todo es posible. Siempre que los otros estén de acuerdo, se puede hacer lo que uno quiera. Pues, como he dicho, esto se hace por consenso. Si la Alianza quiere aceptar a un país sobre unas bases particulares que quiere este país, no hay nada que impida a la Alianza el hacerlo.

P. ¿Incluso en una Alianza cuya doctrina y estrategia militar están basadas en la disuasión nuclear?

R. Es el país implicado el que tiene que decidir si quiere entrar en una Alianza que tiene una estrategia de respuesta flexible. Son ustedes los que tienen que decidir. No tienen que entrar en la estructura militar integrada, no tienen que tener armas nucleares en España... No hay armas nucleares en Dinamarca o Noruega.

P. Dinamarca y Noruega podrían aceptarlas si su Gobierno en un caso y su Parlamento en otro así lo decidieran.

R. También podrían rechazarlas.

P. ¿Usted comprende bien lo que significa no estar en la estructura militar integrada?

R. Esto lo tienen que decidir ustedes. Pero como he dicho, todo es posible. Si se deciden a permanecer en la OTAN sobre la base de las preguntas planteadas en el referéndum, entonces el Gobierno español tendrá que exponer qué quiere que ocurra. No le corresponde a la OTAN, ni a los otros países, decirlo. Es España la que tiene que exponerlo. Y luego los otros países examinarán lo que ustedes quieren hacer, y decidirán si se puede hacer. No veo ninguna dificultad especial.

Esperar

P. ¿Implica, pues, una negociación?

R. Depende de lo que quieran ustedes. No creo que sea una negociación. Puede ser algo directo. Si ustedes dicen lo que quieren, y nadie dice nada en contra..., no será necesariamente una negociación. Depende de ustedes, no de nosotros.

P. ¿Y sabe usted lo que España quiere?

R. No.

P. Algunos expertos en esta casa consideran que incluso si España no es parte de la estructura militar integrada podría participar en el planeamiento militar común, las obras de infraestructura, maniobras conjuntas, logística, doctrina, etcétera. ¿Lo cree usted posible?

R. Depende de lo que ustedes quieran. No tengo ahora idea alguna de lo que el Gobierno español pensará hacer en esta dirección si el referéndum acuerda que España permanezca en la OTAN. Debemos esperar a ver lo que quiere el Gobierno español. Pero no veo que nada de eso plantee dificultades, si eso es lo que quieren.

P. ¿Sería, pues, posible? ¿Y permanecer en el Grupo de Planes Nucleares, en el Comité de Planes de Defensa, en el Comité Militar...?

R. Absolutamente. Una vez que todo haya pasado, y si llegan a la conclusión de que quieren permanecer, sin duda dirán ustedes en qué tipo de cosas —en esa parte— querrían participar. Entonces la Alianza, por supuesto, lo examinará, y como operamos por consenso tendrá que dar su acuerdo. Pero no veo una gran negociación. No veo que tengamos que estar alrededor de la mesa durante meses decidiendo lo que ocurrirá..., pero no sé lo que ustedes van a querer; hablamos, pues, en términos hipotéticos.

EL PAÍS, domingo 9 de febrero de 1986

P. La OTAN siempre ha visto a España como una base logística, de refuerzos, etcétera, por lo que podría tener un estatus como Canadá, Portugal o el Reino Unido.

R. Evidentemente, la geografía tiene que contar. No sé lo que ustedes querrán, pero su geografía dicta que es más probable que ustedes hagan unas cosas que otras.

P. Siempre dice usted que no sabe lo que España quiere...

R. Tenemos que conocer cuáles son sus ideas. Cuando ustedes dicen no querer ser parte de la estructura militar integrada lo entendemos. La estructura militar integrada es declarar tener unas fuerzas y una estructura de mando fijada. No quieren esto. Comprendemos esta parte. Pero no sé aún, y creo que nadie lo sabe, qué es exactamente lo que piensan ustedes, si tienen la intención de dejarlo ahí y sólo participar en la parte política o participar en alguna otra parte. No lo sé.

Carta y menú

P. ¿No hubiera sido más lógico que España pensara antes lo que quiere hacer en la OTAN que decir cómo lo quiere hacer?

R. No. Pienso que quieren ustedes aclarar la cuestión de si van a permanecer. No tiene sentido llevar a cabo discusiones detalladas sobre lo que harían si se quedaran fuera de la estructura militar integrada si el referéndum decide que se salgan de la OTAN. Estarían perdiendo su tiempo y el nuestro.

P. En su reciente visita a España habló usted bastante de la OTAN a la carta y del menú. ¿Cuál es el plato mínimo?

R. El plato mínimo es la parte política de la OTAN. Es la entrée, el plato principal. La estructura militar integrada es otro plato. Hay también platos intermedios. No tienen necesariamente que tomar la estructura militar integrada en su totalidad, como hemos hablado antes; hay maneras diferentes de hacerlo.

P. ¿La no participación en la estructura militar integrada ayuda o no a resolver el problema angloespañol de Gibraltar, donde hay un submando OTAN diferente de la base británica del Peñón?

R. Dudo que ése sea un factor significativo. Lo que es un factor significativo es el hecho de pertenecer a la Comunidad, y el hecho de que puedan —y espero que así sea— permanecer en la Alianza significa que son parte de una familia, de la que los británicos también son parte, y en la que tenemos unos vínculos estrechos y muy amistosos. Sospecho que eso es lo importante más que ningún aspecto particular de lo que habla usted.

P. A veces se ve la OTAN como un gigante y 15 enanos.

R. Nadie lo piensa aquí, ni les gustaría esta idea. Supongo que el gigante son los norteamericanos. Pero algunos de los enanos no estarían muy contentos con esa descripción. Los alemanes, por ejemplo, pueden en muy poco tiempo, unos dos días, movilizar 1,2 millones de soldados y una gran fuerza aérea... Oírse llamar enanos en la defensa de su propio país no les resultaría demasiado atractivo.

Lo que usted sugiere es que los norteamericanos dominan y siempre logran lo que quieren. Esta Alianza no funciona así... Una de las cosas que me han chocado en los últimos 18 meses es el trabajo que se toman los norteamericanos para no hacer esto, y consultar. No dominar. El suyo no es un juicio justo (...). Cada país tiene un papel particular en la Alianza. Políticamente todos tienen la misma influencia.

 

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