Autor: Rigalt, Carmen. 
 Referéndum OTAN. El secretario de imagen del PSOE explica la campaña. Guillermo Galeote, dispuesto a llevar la posición del PSOE a todos los rinones del país. 
 El tema de la Alianza Atlántica no es una cuestión de conciencia, sino de conveniencia     
 
 Diario 16.    23/02/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 27. 

NACIONAL

8

23 febreio-86/Diario 16

REFERENDUM OTAN

EL SECRETARIO DE IMAGEN DEL PSOE EXPLICA LA CAMPAÑA

ENRIQUE CANO

«Yo no me considero agresivo, esas salidas de tono, tal como se presentan, no existen. A veces digo las cosas directas, pero nada más.»

Guillermo Galeote, dispuesto a llevar la posición del PSOE a todos los rincones del país

«El tema de la Alianza Atlántica no es una cuestión de conciencia, sino de conveniencia»

El director de orquesta de la campaña pro OTAN recibe en un despacho de quita y pon encaramado en lo alto de un edificio de oficinas. Desde allí dirige la cruzada y controla a los peones. Está el hombre en su salsa y el referéndum le sale por los ojos. Preguntes lo que preguntes, siempre te soltará un discurso sobre la conveniencia de permanecer en la Alianza Atlántica, mientras dice: «La OTAN no es una cuestión de conciencia, sino de conveniencia.» Su cortesía —o tal vez su ausencia de descortesía— me pilla a traición. Para mi asombro, Guillermo Galeote se muestra hoy obsequioso, correcto y moderadamente sonriente. Así que inauguro la entrevista con un irreprimible mosqueo.

Una entrevista de Carmen Rigalt /D-16

—¿Empezamos con las hostias?

—¿Y qué quiere que le diga? Un buen día me levanté, y al leer el periódico supe que yo había dicho algo referente a un reparto de hostias. La verdad, no recuerdo haber pronunciado ninguna frase de esa naturaleza. Y lo que me pregunto es cómo pudieron oírlo los periodistas si la tribuna de Prensa está lejos. No, no. Decididamente eso se lo ha inventado alguien, a lo mejor, incluso, sin mala intención.

—¿Lo del famoso insulto a Verstrynge también se lo inventaron?

—Sí, con el agravante de que aquella vez había mala intención y me jorobó bastante, entre otras cosas porque con Verstrynge me llevo bien.

—De todas formas, usted es famoso por su incontinencia verbal, Galeote.

—Se traía de una fama inmerecida. Yo hablo muy poco. En la directiva del partido soy el que menos habla.

—Entonces no entiendo nada. O nos hemos vuelto todos locos o miente usted como un bellaco.

—A menudo se crean imágenes que no corresponden con la realidad. Yo no me considero agresivo, ni poco ni mucho, simplemente no me considero. Esas salidas de tono, tal como se presentan y como yo las leo, no existen. A veces digo las cosas muy directas, pero nada más.

Desprestigiar pacifistas

—Hombre, vincular a los pacifistas con ETA parece de muy mala baba.

—Yo lo único que puedo hacer es repetir lo que conté en la rueda de Prensa a propósito de

la presencia de los pacifistas en los medios de comunicación públicos. Dije que los pacifistas iban a estar en esos medios, entre otras muchas razones porque el PSOE es pacifista, y yo también, y que en consecuencia, me indignaba que algún portavoz de alguna organización pacifista usurpara la palabra pacifismo, como hacen determinados miembros de la dirección del Movimiento Comunista de España.

Hay quinientas organizaciones autodenominadas pacifistas, pero no todas lo son. Y además, algunos de estos portavoces han estado en el País Vasco participando en manifestaciones donde se ha gritado: «ETA, mátalos» o «ETA, más metralletas». Eso fue lo que dije y lo mantengo. No "hay más que echarle una ojeada a la hemeroteca de «Egin» para confirmarlo. Estos pacifistas a los que me refiero han llegado a poner esquelas en el «Egin» dedicadas a la persona que mató a Enrique Casas. ¿Le parece poco?

—Pero lo que resulta después es que intentan ustedes desprestigiar a los pacifistas. Déjenlos tranquilos. Al fin y al cabo, ellos no están en el poder y pueden permitirse el lujo de votar «no» a la OTAN...

—Por supuesto, yo les tengo un gran respeto a los verdaderos pacifistas. Y no me meto con ellos.

—A mí me gustaría saber si usted, por ejemplo, está firmemente convencido de la importancia de quedarse en la OTAN o es que el principio de obediencia lo asume tan a rajatabla que incluso ha perdido el criterio.

—El proceso ha sido complicado. La reflexión ha durado tres años y medio, .porque comenzó poco después de firmarse el Tratado de Washington. Ya no era lo mismo preconizar la no integración que preconizar la ruptura del Tratado. En el propio programa electoral figuraba la congelación de la integración militar y la consulta al pueblo. A partir de entonces no se hizo ninguna alusión a la salida de España de la Alianza.

—Sería en la letra pequeña, porque en los carteles de la camparla decía otra cosa.

—La imagen que trascendió en las elecciones es otro asunto. Pero ya andábamos metidos de lleno en la reflexión. Supongo que cada militante del partido habrá sufrido un proceso distinto de reflexión. A mí no me costó nada convencerme de que había que seguir en la Alianza. Y el convencimiento absoluto me llegó el uno de enero del ochenta y seis, con la entrada en la Comunidad Europea. Una vez producida la adhesión de España a Europa, en la que somos miembros de pleno derecho, ya no tengo inconveniente en argumentar que estoy defendiendo mi casa.

Conciencia socialista

—¿ Y qué les dice a los militantes que invocan su conciencia socialista a la hora de votar? ¿O es que hay que pasarse la conciencia por el arco del triunfo?

—No me parece un tema de conciencia, ni ideológico, sino de conveniencia. Por esa misma regla de tres, tampoco tendría conciencia los alemanes, los franceses, los belgas, los holandeses, o los comunistas italianos, franceses y portugueses. En las relaciones internacionales no priman las conciencias, sino las conveniencias. Y a España le interesa.

—Eso me suena.

—Es que además no tengo problemas ni escrúpulos para reconocerlo así. A mi juicio, en el año ochenta y uno no era bueno para este país comprometerse en los mecanismos de seguridad de algo a lo que no habíamos accedido plenamente, y encima teníamos problemas para acceder. Ahora es distinto. Así pienso yo, y así piensa la mayoría del partido.

—¿No se les desmadrarán con su voto muchos militantes?

—Ni los militantes ni los electores. En las encuestas que se han hecho últimamente, donde más ha prosperado el sí es en el seno del electorado socialista.

Analizar con lupa

—Sin embargo, las declaraciones de Felipe González están siendo analizadas con lupa, a ver si te cazan en algún renuncio. La gente anda un poco desconfiadilla.

—Algunos quieren sacar las cosas de quicio. Nosotros hemos pretendido desde el principio introducir racionalidad en un tema que se ve con cierto apasionamiento. Pero este deseo a menudo no ha sido posible por la actitud de la derecha, que ha desviado la atención sobre otras cuestiones ajenas al asunto en sí.

—Le decía esto porque de las últimas declaraciones de Felipe González se desprende indirectamente que no vamos a salir de la OTAN. En el caso de perder e/ referéndum, el Gobierno

 

< Volver