Nuevo sondeo del Instituto Alef para EL País. 
 Disminuye la diferencia entre el sí y el no a la permanencia en la OTAN     
 
 El País.    23/02/1986.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Nuevo sondeo del instituto Alef para EL PAÍS

Disminuye la diferencia entre el "si" y el "no" a la permanencia en la OTAN

Sigue siendo la mayoría la intención de voto negativo, con un 34,2%, frente a un 25,2% de voto afirmativo

Madrid

La precampaña llevada a cabo por el Gobierno socialista y su partido en los últimos 15 días parece haber conseguido resultados significativos para acercar la intención de voto de los ciudadanos a sus posiciones en favor del sí a la permanencia de nuestro país en la Alianza Atlántica. De acuerdo con los resultados de un sondeo encargado por EL PAÍS al instituto Alef, el 25,2% de los en-cuestados se muestra decidido a dar un sí a la pregunta del Gobierno, el 34,2% dice que votará negativamente, el 19,1% se abstendrá, el 17,9% se muestra indeciso y un 3,6%

afirma que emitirá su voto en blanco. En el sondeo del mismo instituto publicado el pasado día 9 —y realizado los días 2, 3 y 4— eran un 21% los que decían sí y un 39% los que se inclinaban por el voto negativo. Ello significa que los 18 puntos de diferencia a favor del no se han reducido a nueve, y que el

aumento de los votos positivos se obtiene de la disminución de los negativos, toda vez que el porcentaje de indecisos y de abstencionistas permanece casi idéntico. Este nuevo sondeo de opinión fue realizado entre 1.525 personas los días 18, 19 y 20 del actual mes de febrero.

El sondeo muestra que entre los encuestados que se declararon volantes del PSOE en las legislativas de 1982 ha crecido el porcentaje de los que votarán afirmativamente y se ha reducido ei de los que hace apenas 20 días se mostraban dispuestos a votar negativamente. Parece claro que la campaña del PSOE ha incidido de modo notable entre sus militantes y simpatizantes. Mientras en el sondeo anterior el 28,3% de los votantes del PSOE declaró su intención de votar si, en el actual este porcentaje se eleva hasta el 37,1%. De igual forma, el voto negativo alcanzaba un 42,3% en el sondeo anterior, mientras en el actual el porcentaje se reduce al 33%.

Permenecen casi constantes las variables de abstención y de indecisos, por lo que sigue siendo notablemente alta la intención de votar en el referéndum y relativamente escasa la proporción de ciudadanos que se muestran indecisos ante la consulta. Ello supone que la campaña oficial incidirá fundamentalmente entre las dos posturas extremas, e] si y el no.

Todos los porcentajes que se ofrecen de actitud ante el referéndum son el resultado de la acumulación de las posturas definidas y de las que, mostrándose dudosas, se inclinan más claramente en una dirección determinada.

No ha variado la intención´ de voto de los más jóvenes, que siguen mostrándose mayoritariamente dispuestos a votar —el 83,45% entre los de 18 y 24 años— y se afirman en su postura contraria a la permanencia de España en la Alianza —el 49,4%, frente al 19,5% que votaría sí, en esta banda de edad—.

Tampoco hay variaciones significativas entre los encuestados según vivan en grandes ciudades o en núcleos urbanos más pequeños. El voto negativo gana en las primeras, mientras que los núcleos rurales son más propicios al voto afirmativo.

En cambio, las diferencias que ofrecía el sondeo anterior en relación al sexo de los encuestados disminuyen porque se aproximan las posturas. Mientras en la encuesta anterior el 17,8% de las mujeres declaraba su intención de votar sí y el 36% de votar no, en el sondeo actual estos porcentajes son del 24% y 31% respectivamente.

Las mujeres, hacia el ´sí´

Los hombres declararon en un 24,1 % su intención de voto afirmativo y en un 41,6% la negativa. Ahora, el 26,3% de los hombres votará afirmativamente y el 37,2% mantendrá su voto negativo. Ello

supone que el voto afirmativo de los hombres sube dos puntos, y entre las mujeres, seis. En ambos grupos el voto negativo desciende cinco puntos.

Respecto al preámbulo de la pregunta, con las tres condiciones que el Gobierno plantea para pedir la permanencia en la Alianza, parece aumentar ligeramente la confianza en las propuestas del Ejecutivo y se establece una correlación entre este aumento y el de la intención de voto afirmativo.

Respecto a la reducción de la presencia militar de Estados Unidos en nuestro país, en el sondeo anterior un 22% pensaban que sería posible y un 56,7% que no. Añoraron un 25,4% los que creen que se hará la reducción, frente a un 51% que no la cree-posible.

En cuanto a la no instalación de armas nucleares en nuestro país, se ha pasado de un 22,1% que declaraba su confianza en esta posibilidad a un 26,8%. Los que antes no lo creían posible se han reducido de un 56,2% a un 50,6%.

Por fin, en cuanto a la no incorporación de España a la estructura militar de la OTAN, son ahora un 23,1% los que piensan que se mantendrá este alejamiento, frente a un 20,4% que lo pensaba en el sondeo anterior. En el anterior sondeo eran el 49,8% los que no confiaban en esta posibilidad, y ahora son el 46,4%. Los porcentajes de encuestados que no tienen opinión sobre las tres cuestiones se mantienen entre el 22% y el 30%, con valores prácticamente iguales a los del sondeo anterior.

Frente a la insistencia de dirigentes socialistas en el sentido de que la pregunta del referéndum es perfectamente comprensible para los votantes, el 62,5% de los entrevistados la considera confusa, frente a un 24,6% que la juzga clara y un 12,9% que no se pronuncia.

Las consecuencias de la salida

La idea manejada, más o menos abiertamente, durante la precampaña en el sentido de que (a salida de la OTAN produciría desestabilización política en nuestro país es compartida sólo por un 25,7% de los entrevistados, mientras un 44,9% no admite esta posibilidad y un 29,4% no se pronuncia.

En la misma dirección, los encuestados piensan que las consecuencias serían mayores en el terreno económico, ya que un 37% opina que los países miembros de la OTAN reducirían sus compras de productos españoles si abandonásemos la Alianza, un 34,2% no cree que tenga esta consecuencia y un 28,8% no manifestó su opinión.

También se ha intentado esclarecer la polarización política que a favor o en contra del Gobierno parece suscitar la consulta. Al preguntar a los entrevistados si "a pesar de estar en contra de la permanencia de España en la OTAN hay que votar sí para defender al Gobierno", sólo un 16,9% se pronunció a favor de esta tesis, frente a un 65,4% que la rechazó y un 17,7% que no se pronunció.

La franja de los que piensan que hay que votar sí para defender al Gobierno está compuesta en un 60% por futuros votantes del PSOE y en un 17% por los que no tienen decidido su voto en las próximas legislativas. El resto se distribuye entre potenciales votantes de otras formaciones políticas y abstencionistas.

 

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