Autor: Sentís, José A.. 
 Referéndum: Los partidos opinan sobre las consecuencias del resultado. 
 El PSOE considera que el Sí otorgaría credibilidad exterior a futuros gobiernos  :   
 El No llevaría al aislamiento psicológico y económico. 
 ABC.    10/03/1986.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

18 / ABC

NACIONAL

El PSOE considera que el «sí» otorgaría credibilidad exterior a futuros Gobiernos

«El "no" llevaría al aislamiento psicológico y económico»

Madrid. J. A. Sentís

El PSOE, desde su defensa del voto afirmativo en el referéndum, entiende que este resultado proporcionaría todas las ventajas para España, mientras que el «no» encierra inconvenientes difíciles de superar. Al analizar, a requerimiento de ABC, tas consecuencias del resultado de la consulta, sea favorable o desfavorable para el Gobierno, el PSOE considera que el «sí» otorgaría credibilidad internacional a los futuros Gobiernos españoles, mientras que el «no» conduciría al «aislamiento psicológico y económico».

Los dirigentes socialistas han apelado con tanta intensidad durante la campaña a los perjuicios que ocasionaría para España la salida de la OTAN que esta postura se ha acercado a la búsqueda del «voto del miedo». Oficialmente, este partido no pretende «hacer catastrofismo», según ha expresado Felipe González, pero «no encontramos ni un solo argumento convincente respecto a las ventajas de ía salida».

Así, a la teoría de Felipe González sobre los «efectos incalculables» de abandonar la OTAN se une la reflexión actual del partido, que asegura que el "no" «conmocionaría las conciencias de tos españoles».

En resumen, el PSOE sostiene la siguiente postura: -Si triunfa el «sí»:

• El presidente del Gobierno ofrecerá un nuevo consenso sobre política exterior con los grupos parlamentarios.

• Se produciría un apoyo a la posición euro-peísta, que reforzaría nuestra presencia en la Comunidad Europea y ayudaría a la construcción de la Europa política.

• Para los socialistas supondría también un apoyo al proyecto de modernización de España, con la integración en estructuras que aportan progreso tecnológico, de libertades, social y económico.

• Respaldaría una posición favorable a la paz, desde la actividad diaria, por (a influencia en las soluciones que buscan los países democráticos europeos. La presencia junto a estos países serviría para conocer la situación real de los conflictos y poder aportar nuestro «grano de arena» para solucionarlos.

• Sería considerada España «nación amiga» por los países occidentales, y ayudada tanto en el terreno económico como defensivo. El territorio peninsular, más las islas Canarias, quedarían integrados en la defensa de Europa.

• En ese supuesto de.victoria del «si», se cumplirían las condiciones puestas por el Gobierno en la pregunta: desnuclearización del territorio, reducción progresiva de la presencia militar norteamericana en España y no integración en la estructura de mando, con lo cual tos jóvenes españoles cumplirían sus deberes militares en el territorio nacional.

• Nuestros Gobiernos, fueran del color que fueran, se sentirían legitimados frente a otras naciones, y el peso de España se incrementaría con el respeto de las naciones occidentales después de siglos de aislamiento.

• Los españoles nos sentiríamos aliviados por na haber perdido una oportunidad histórica y esa satisfacción se traduciría en un esfuerzo colectivo.

• Si triunfa eí «no»;

• Tendría efectos negativos para la estabilidad, la economía y la paz de España. Afectaría al acceso a la tecnología de los países avanzados, al desarrollo industrial y a la creación de puestos de trabajo.

• Crearía una crisis de confianza y de credibilidad respecto a tos países occidentales, con efectos difíciles de calcular.

• Se derivarían dificultades por el aislamiento psicológico y económico (no en ef plano de la economía de consumo, por eslar ligada a la CEE) y crecería la impresión de que nos hemos apartado del proyecto iniciado en tas elecciones de 1977.

• Ninguno de los partidos importantes preconiza el «no», por lo que ese resultado no lo podria gestionar nadie.

• A pesar de todo, no es necesario disolver las Cortes. El presidente del Gobierno no dimitiría, y se comenzarían tos trámites para la denuncia del Tratado de Washington.

• Ningún partido podría ignorar el voto popular.

• La victoria del «no» no llevaría aparejada la neutralidad ni el desmantelamiento de las bases americanas, sino el mantenimiento del Tratado bilateral con Estados Unidos.

 

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