El referéndum sobre la OTAN. 
 Interés y cautela del Gobierno USA por el referéndum de hoy     
 
 ABC.    12/03/1986.  Página: 20. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

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Interés y cautela del Gobierno USA por el referéndum de hoy

Washington

La administración Reagan mantiene una prudente cautela ante el referéndum de hoy en España y apenas deja traslucir su enorme interés y preocupación por el resultado de la consulta.

Funcionarios del Gobieno norteamericano se han abstenido de hacer comentarios del referéndum, argumentando que es «un asunto interno español» y una decisión que sólo corresponde a ese país.

Sín embargo, esta absoluta discreción no ha impedido que el propio presidente Reagan haya manifestado que su Gobierno estima que la presencia de España en la Alianza Atlántica refuerza a la organización y al propio país. El vicepresidente, Bush, fue informado directamente por Felipe González el lunes pasado en Lisboa, donde coincidieron en la toma de posesión de Mario Soares.

«Aunque el voto fuera negativo, creemos que los líderes políticos españoles se van a comportar posteriormente como auténticos estadistas para hacer lo que mejor interese al país», comentó un alto funcionario que pidió no ser identificado.

Este dio a entender que el Gobierno norteamericano había mantenido varios contactos con los líderes de la derecha española sobre el referéndum, pero que no se entendía cómo ésta «sobrepone los intereses nacionales a los políticos Internos al pedir )a abstención y no el voto afirmativo».

Esté funcionario reveló que existe cierta irritación en la Administración Reagan por esta actitud partidista de Coalición Popular, «cuando en el fondo está de acuerdo en que España siga en la OTAN».

Sobre las futuras negociaciones de tas bases norteamericanas en España, la Administración Reagan está pendiente de saber si España seguirá o no en la OTAN, lo que condicionará indudablemente las conversaciones posteriores.

«No es lo mismo una España en la OTAN que fuera», comentó una fuente del departamento de Defensa ai recordar que el compromiso de negociar la retirada gradual de la presencia militar norteamericana está ligada directamente al aumento de la participación española en las tareas de defensa.

La Administración Reagan teme que una salida de España de la OTAN pueda dar la sensación de desunión entre los países de Europa occidental, en momento en que es necesario dar la impresión contraria por tes negociaciones sobre el control de armas con los soviéticos que se celebran en Ginebra.

La otra preocupación es que el caso de España pueda crear un precedente y que otros países, como Grecia, puedan seguir eí ejemplo de Madrid y convocar referendums similares para decidir su futura participación en la OTAN.

El Gobierno norteamericano está, de todas maneras, más preocupado por tos efectos políticos de la salida de España de la OTAN que por los efectos militares, ya que España no está integrada en la estructura militar de mandos.

 

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