Autor: Dávila, Carlos. 
 La abtención rondó el 40 por 100 y el No triunfó en Cataluña, País Vasco, Navarra y Canarias. 
 Euforia gubernamental tras el triunfo del Sí por casi trece puntos de ventaja     
 
 Diario 16.    13/03/1986.  Página: 1,5. Páginas: 2. Párrafos: 11. 

Diario 16

Año XI - Número 3.169 Precio: 60 pesetas Madrid, jueves 13 de marzo 1986. Información y Prensa, S. A.

La abstención rondó el 40 por 100 y el «no» triunfó en Cataluña, País Vasco, Navarra y Canarias

Euforia gubernamental tras el triunfo del «sí» por casi trece puntos de ventaja

Carlos Dávila/D-16 Corresponsal político

MADRID.

Las estimaciones del Gobierno anuncian casi de trece puntos de diferencia entre el «no» y el «sí» en el referéndum celebrado ayer para dilucidar la presencia de España en la Alianza Atlántica. Este dato y el hecho de que la abstención haya superado sólo en décimas el 40 por 100, son los puntos más significativos de una consulta, por lo demás, realizada con plena normalidad, apenas afectada por mínimas alteraciones de índole técnica.

Los votos afirmativos, que superan el 52 por 100, sólo fueron inferiores a los negativos en cuatro comunidades: Cataluña, País Vasco, Canarias y Navarra. En otras dos comunidades: Andalucía y Extremadura, la victoria de la posición gubernamental puede considerarse casi «aplastante».

Los más de doce puntos de distancia elevan con creces los pronósticos más optimistas aventurados por el Gobierno. No obstante, el vicepresidente, Alfonso Guerra, en una conferencia de Prensa, posterior al anuncio de resultados con más de un 80 por 100 del censo, aseguró que, a pesar de los sondeos contrarios, publicados en la pasada semana, el Gabinete confiaba en lo que el denominó «el vértigo electoral».

El presidente del Gobierno hizo al filo de las diez y media de la noche una escueta declaración institucional, de la que se pueden destacar, por su importancia, dos aspectos: su reiteración de que su Gobierno hará una llamada al consenso para asegurar una política de seguridad y paz estable y su apelación a los «noes» de buena fe para que aceptaran el resultado en la confianza, aseguró el presidente, de que «la paz y progreso» van a ser defendidas por el Ejecutivo.

En conjunto, todas las reacciones habidas desde el ámbito del Gobierno socialista incidieron en un punto fundamental: la victoria no es «partidaria», sino «de todo el pueblo español». El vicepresidente que apareció en conferencia de Prensa en el Palacio de Exposiciones y Congresos, aparte de realizar un especial hincapié en estos aspectos, no quiso aventurar cuáles iban a ser los próximos pasos de su Gobierno para el cumplimiento de las tres proposiciones o promesas que antecedieron a la pregunta del ´referéndum. Sobre la disminución de la presencia americana en bases españolas, Guerra

tampoco hizo especificación alguna; sencillamente, señaló que dejaba el tema para un posterior análisis.

El Gobierno aventajó en casi 13 puntos a la opción del «no»

Desde la Coalición Popular, las reacciones fueron variopintas: desde el líder Manuel Fraga, que resaltó la importancia de una abstención superior al 40 por 100, a la más rotunda del presidente del Partido Liberal, José Antonio Segurado, que afirmó que el resultado demostraba palpablemente el error del Gobierno convocando una consulta innecesaria. Robles Piquer, por su lado, se quejó de una declaración hecha por el ministro de Defensa alemán criticando la postura abstencionista de la Coalición Popular, y el,presidente del PDP, Osear A Izaga, que en ningún momento apareció en compañía de los otros líderes de la Coalición, se limitó a resaltar la enorme importancia de las cifras de abstención.

Victoria moral

En la Plataforma Cívica, sus promotores destacaron, en primer lugar, que del análisis de los datos se desprendía «una gran victoria moral y política para los partidarios del voto negativo», y añadían: «Sobre todo, teniendo en cuenta las presiones del Gobierno y la escandalosa manipulación de los medios públicos a sus disposición».

Otamendi, de la Coordinadora de Organizaciones Pacifistas, en conferencia de Prensa, se atribuyó también «un triunfo moral y político» sobre el Gobierno, prometió seguir luchando en contra de la permanencia de España en la Alianza Atlántica, pidió reiteradamente el desmantelamiento de las bases americanas e indicó, con rotundidad y finalmente, que «el hecho de que en esta ocasión los votos positivos hayan sido más que los negativos, no convierten, ni mucho menos, una cosa mala en buena».

Conserva votos

En la consulta, los resultados han arrojado una victoria del «sí» sobre el «no» en, aproximadamente, dos millones quinientos mil votos. Este resultado, destacado especialmente por los socialistas, puede suponer que el partido del Gobierno ha conservado gran parte de los diez millones de votos conquistados en las elecciones del 82. Sin embargo, desde la Coalición Popular se desmentía esta interpretación, porque, en frases de Robles Piquer, coordinador de Alianza Popular, su coalición «ha hecho un enorme esfuerzo, que ha traído por resultado que muchos votos que, en principio, iban a decantarse negativamente se decidieran, a la postre, por la abstención. Hemos hecho un gran servicio al país», decía Robles Piquer.

En cualquier caso, el ambiente en el partido gubernamental era de evidente euforia, aunque sus ejecutivos tenían especial cuidado en señalar, una y otra vez, que no harían una utilización «sectaria» del triunfo. En general, todas las respuestas se encaminaban a recalcar la apelación al consenso para una política de paz y seguridad, una política que ya, en su mensaje final de campana, habían usado tanto el propio presidente del Gobierno como su oponente, líder de Alianza Popular, Manuel Fraga.

 

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