Autor: Rigalt, Carmen. 
 Referéndum OTAN. Todos dicen que acatan el resultado. 
 La Plataforma Cívica considera que agrupó a todas las fuerzas progresistas del país     
 
 Diario 16.    13/03/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

SI/NO

13 de marzo-86/Diario

NACIONAL

TODOS DICEN QUE ACATAN EL RESULTADO

Lo Plataforma Cívica considera que agrupó a todas las fuerzas progresistas del país

Carmen Rigalt/D-16

MADRID.

Desde las 7 de la tarde, los salones del hotel Suecia eran un pequeño hervidero de gente con el suspense enganchado a la boca del estómago. Tamames, ligeramente pálido, tragaba saliva, mientras Antonio Gala —ingenio en boca— afrontaba la espera con excelente optimismo y un punto de humor literario exquisito. «Vamos a mantener un tono de discreción y cautela», decía Tamames para justificar su seriedad. «La gente ha asumido la importancia del referéndum y eso es reconfortante.» «Y, sobre todo, la Plataforma ha resultado un éxito porque ha aglutinado a casi todas las fuerzas progresistas del país.» «Sabemos, eso sí, que la juventud y la mayor parte de la cultura ha estado con el "no".»

Para curarse en salud, Gerardo Iglesias echaba balones fuera y recurría a la típica «victoria moral», argumento de urgencia que ya hacía sospechar lo peor. Mal empezábamos.

Caras conocidas en los salones de la Plataforma: Caanen Martin Gaite —ex de Sánchez Feríosio, uno de los firmantes del manifiesto del «sí»— aguantaba con evidente nerviosismo al pie del cañón. Umbral sudaba tinta. Sartorius, abrigo de espiguilla y sonrisa flaca, repartía frases de consuelo entre sus fans. Un grupo de plataformistas convencidos entonaba cánticos y eslóganes para animar el ambiente.

La primera conexión con la SER caló en el ánimo de los asistentes: Ganaba el sí. A las 8,30 de la tarde, el barullo era inmenso en el hotel Suecia. La vieja y la nueva progresía, las barbas de la antigua juventud y las nucas peladas de los novísimos dibujaban el paisaje. Algunos históricos ponían el contrapunto.

Sánchez Montero, con toda su parsimonia a cuestas, frenaba el optimismo residual de algunos militantes desaforados.

Peceros, ecologistas, humanistas o simplemente simpatizantes de la izquierda, se derretían como helados de vainilla bajo el calor empalagoso de los focos. Parecía que de un momento a otro Gala iba a perder su elegante bronceado.

Televisión Española recibió una solemne pitada cuando, por boca de sus hermosos comunicadores, adelantó que el «sí» aventajaba al «no» en ocho puntos. Gerardo Iglesias aprovechó la coyuntura para exigir la «inmediata dimisión de los directivos de TVE». «Perderemos otra vez, pero como leones», gritó un militante comunista. Txiki Benegas, en una de sus intervenciones televisadas, también suscitó entre los asistentes un importante abucheo, «No os preocupéis —replicó Gala—. Saldremos de la OTAN sea cual sea el resultado del referéndum.» Tamames añadía a propósito: «El Gobierno ha utilizado unos medios sucios, presionando a los periodistas y aplicando el sistema del miedo.» Curie!, de rojo y guapo, sonreía a pesar suyo. Ahora sí: El argumento de la victoria moral empezaba a tomar cuerpo. «Esto es un punto de partida y no un final de camino», comentó Tamames. «Hay que mantener el espíritu de la Plataforma.».

Gerardo Iglesias, por su parte, dijo que acataba el resultado, pero que pediría el inmediato desmantelamiento de las bases americanas asi como una investigación sobre la posible existencia de armas nucleares en España.

 

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