VII Congreso de AP. El portavoz popular, el más aplaudido después de Fraga. 
 Herrero afirma que el PDP no debe inquietarse por la reivindicación aliancista del centro     
 
 Ya.    09/02/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

EL PORTAVOZ POPULAR, EL MAS APLAUDIDO DESPUÉS DE FRAGA

Herrero afirma que el PDP no debe inquietarse por la reivindicación aliancista del centro

Miguel Herrero de Miñón reiteró ante los dos mi] cuatrocientos compromisarios que Alianza Popular ha de luchar para acaparar todo el espacio político comprendido entre «la derecha del PSOE y el que, por moverse fuera de la Constitución, deja de ser democrático». El presidente del Grupo Parlamentario Popular, encargado de la ponencia política, fue el ponente más aplaudido de todos, sólo por debajo del líder Manuel Fraga. Herrero de Miñón manifestó a los periodistas que el PDP y el Partido Liberal no debían sentirse inquietos por el contenido de su exposición política.

Madrid - M. A. M.

El presidente del Grupo Parlamentario Popular, como ya ocurriera en Barcelona hace dos años, en el VI Congreso del partido, fue el orador mas aplaudido en los dos días de sesiones. Los mensajes que más eco tuvieron entre los asistentes fueron, fundamentalmente, tres: en la confirmación del liderazgo de Manuel Fraga, en su referencia a las buenas perspectivas que se ie presentan a Coalición Popular ante las próximas elecciones y, finalmente, en sus consideraciones acerca del predominio del partido en la oposición al PSOE.

La ponencia Política, en la que se define-el espacio político de Alianza Popular desde el centro a la derecha, fue aprobada sin ninguna modificación. La alteración más sustancial, previa al inicio del congreso, fue la eliminación del texto de las referencias a pactos poselectorales con partidos nacionalistas. Herrero de Miñón explicó a la prensa que, aunque era conocida su proclividad al pacto del centro derecha con las formaciones nacionalistas, «mis compañeros consideraron que no había necesidad de precisiones ante los pactos poselectorales, consideración que yo he asumido retirando la referencia».

El vicepresidente de Alianza Popular, que se permitió la broma de decir que sólo había visto a Strauss e el estrado, aclaró que tal y como había quedado la redacción final de la ponencia política Alianza Popular estaba abierta a todo tipo de pactos poselectorales con aquel que estuviera a la derecha del PSOE. No descarta que Coalición Popular consiga el gobierno de la nación tras las próximas elecciones. Apoyó su optmis-.mo en una confesión de Felipe González a un dirigente internacional —Herrero se negó a precisar el nombre—, según la cual el PSOE da por hecho que perderá entre 35 y 50 años. «Esto supone que los socialistas perderán la mayoría absoluta y, después, el gobierno de la nación», dedujo.

Llamada al buen sentido

Mucho eco entre los compromisarios tuvo la referencia al espacio político que ha de ocupar Alianza Popular. La afirmación del ponente político de que Alianza Popular debe moverse en el espacio propio de la moderación, «el que media entre la izquierda que ya es filomarxista y el que, por moverse fuera de la Constitución, deja de ser democrático» fue muy aplaudida, pero no más que su llamamiento al buen sentido de «quienes se sitúan fuera de una formación política tan amplia como Alianza Popular». Herrero de Miñón aseguró, a preguntas de los periodistas, que ni el PDP ni el Partido Liberal deben inquietarse por este llamamiento a la competencia del espacio político que estos se atribuyen.

«Mis relaciones con Alzaga son espléndidas, y otro tanto me ocurre con el señor Segurado. En un sistema multípartidista, es bueno que todos queramos expandirnos por el centro derecha», expresó Herrero de Miñón, «es difícil distinguir la ideología de AP y del PL; y con el PDP coincidimos en todos los planteamientos fundamentales». Considera que sus afirmaciones no deben ser raiz de un conflicto con los socios de la Coalición. En la ponencia se asegura a los 6,2 millones de votos centristas españoles en 1979, y 1,4 en 1982, que se sentirán bien representados en el amplio partido de centro—derecha que Alianza Popular ha llegado a constituir.

Olarra insiste

Hubo una reafirmación de la necesidad de mantener la Coalición, como el día anterior había solicitado, en su discurso de apertura, Manuel Fraga. Quien no comparte esta opinión es Luis Olarra, quien, como recogimos en la edición de ayer, solicita la rengoación de los pactos. «Yo no opino sobre las opiniones del señor Olarra», manifestó a YA Herrero de Miñón.

El industrial vasco volvía a mantener ayer por la tarde sus declaraciones. «Mire usted, lo que ocurre es que el único que se atreve a decirlo soy yo, pero como yo opinan la mayoría de los que están aquí», y señalaba a los cientos de compromisarios del pleno. Entre corrillos fueron comentadas estas manifestaciones de Olarra, en no pocos casos con aquiescencia. Como este periódico informó en su día, en varios comités ejecutivos y en juntas nacionales de Alianza Popular se ha cuestionado los beneficios del pacto con Alzaga y Segurado, presidentes de «partiditos que no se saben qué representan, y que no se sabrá hasta que no se presenten por separado a las elecciones», repite Olarra.

La opinión mayoritaria en Alianza Popular es que, tras las próximas legislativas, serán replanteados los pactos ante los comicios autonómicos y municipales de 1987. Algunos destacados dirigentes del partido, que seguirán ostentando cargos tras este congreso, admiten «off the record» que los pactos firmados en su día por Fraga, Alzaga y Segurado son «malos». La calificación no es tanto por la distribución de porcentajes, sino por lo imprevisible que resultará aplicarlos provincia por provincia, «que debía haberse hecho antes de la firma de la renovación», declaró a YA un hombre muy importante en AP.

 

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