Autor: Rivero Breña, M.. 
 OTAN Los críticos del PSOE temen represalias del aparato del Partido. 
 Temor a una caza de brujas en Izquierda Socialista     
 
 Ya.    09/02/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ESPAÑA

domingo 9 de febrero de 1986 YA

OTAN LOS CRÍTICOS DEL PSOE TEMEN REPRESALIAS DEL APARATO DEL PARTIDO

Temor a una «caza de brujas» en Izquierda Socialista

La convocatoria del referéndum para la permanencia de España en la OTAN «ha provocado ya un quebranto serio en la familia socialista», según destacados dirigentes de Izquierda Socialista consultados por YA. Dichos dirigentes no ocultaron un cierto temor a este periódico en el sentido de que el referéndum, «cualquiera que sea su resultado, puede dar lugar a una «caza de brujas», propiciada por el aparato del partido contra los miembros de esta corriente de opinión del PSOE.

Madrid M. Rivera Breña

La corriente crítica del PSOE, «en su obligado compromiso ideológico y político», ratificó en el transcurso de una asamblea covocada en la sede de UGT, para analizar el referéndum sobre la OTAN, su oposición a la permanencia de España en la Alianza, «tal y como ha expuesto tanto en el XXX Congreso como en el seno del Comité Federal, por considerarlo más conveniente a los intereses de nuestro pueblo».

Izquierda Socialista expresaba mantener esta opción a la no permanencia «sin perjuicio de que para la defensa de la misma no sea conveniente participar en campañas que contradigan las decisiones de la mayoría de la organización en la que milita, o sus propias convicciones», de acuerdo al texto final aprobado en la reunión, donde se dieron cita destacados miembros socialistas coincidentes con esta corriente crítica del partido: Pablo Castellano, Carlos López Riaño, Antonio Santesmases, Eugenio Morales, Néctor Padrón, Ramón Hernández y José Pons; todos ellos diputados en el Congreso, hecha la salvedad del señor Santesmases y de Pablo Castellano, vocal este último del Consejo General del Poder Judicial.

Importancia del referéndum

Pese al quebranto que en opinión de destacados miembros de la corriente va a provocar en la familia socialista la convocatoria del referéndum, la asamblea valoró como positivo la decisión gubernamental de convocar esta consulta, «porque se cumple así el compromiso electoral del partido», y faculta a la ciudadanía «para pronunciarse libremente sobre una cuestión tan importante como es la pertenencia o no a un bloque militar». Izquierda Socialista expresó también en la reunión su conveniencia de no participar en la campaña del referéndum a favor del «sí» o el «no», como quiera «la posible manipulación o malentendidos que ello podría provocar».

«Caza de brujas»

En el ánimo de los asistentes a la asamblea pesaba corno el mármol la difícil situación a la que se ve abocada Izquierda Socialista con la convocatoria del referéndum, y que podría provocar en el futuro una auténtica «caza de brujas» contra sus miembros por parte del aparato del partido, independientemente de[ resultado. Y es que, tal y como alguno de sus miembros expuso a este periódico, «la paranoia que parecen sufrir algunos de los dirigentes más destacados del aparato del PSOE podría dar lugar a una persecución en toda regla contra los miembros de Izquierda Socialista, tanto si el resultado del referéndum es un rotundo ´no´ a la OTAN, porque entenderían que nuestro rechazo a la permanencia en la Alianza ha sido el desencadenante de la negativa del pueblo; como si la ciudadanía se pronuncia por el ´sf, por entender entonces que nuestra corriente carece de razón de ser en el seno del partido por cuanto, aun con nuestra oposición, el pueblo ha optado por asumir las tesis del Gobierno».

Por otra parte, en relación con el expediente sancionador que la dirección del partido acaba de abrir al diputado socialista por Teruel Ramón Hernández, por apoyar la reciente huelga de mineros turolenses —tema que fue analizado en el transcurso de la asamblea—, Pablo Castellano expresó ante un grupo de informadores la inconveniencia que supone el tratar de solucionar «problemas políticos a golpes de expedientes sancionadores», para añadir luego la perplejidad que le provocaba, como simple ciudadano, «ver como se puede expulsar del Partido Socialista a uno de sus miembros por la simple razón de apoyar una huelga de mineros, mientras se acepta la pertenencia a la Trilateral de otros destacados militantes.

Naturalmente, y por más que esta perplejidad pueda ser consecuencia de mi habitual ignorancia, no quiero pensar que el caso del diputado Ramón Hernández se convierta en la punta del iceberg de una dosificada purga de Izquierda Socialista».

 

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