España en la CEE     
 
 Acción Socialista.    15/01/1986.  Página: 1. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

EDITORIAL

ESPAÑA EN LA CEE

Que el ingreso en la CEE se ha hecho de una forma un tanto precipitada, obviando los propios intereses de los ciudadanos españoles en pro de otros un tanto electoralistas, es una circunstancia que venimos machaconamente mencionando desde estas mismas páginas.

Primero fue la reconversión salvaje tendente a someter nuestra maltratada economía a los intereses comunitarios, que hubo de hacerse sin tener en cuenta la creación de puestos alternativos de trabajo, que equilibrara o aminorara al menos los efectos negativos y los sacrificios para la clase trabajadora. Una reconversión que se nos presentó como tecnológica y de avance, pero que en la realidad supuso únicamente un retroceso en el poder adquisitivo de muchas familias españolas.

Una prueba más de la precipitación aludida se está observando, en los días que corren, al tenerse que aplicar el Impuesto sobre el Valor Añadido, el famoso IVA. Los ciudadanos consumidores, sin el período de ajuste adecuado, están siendo literalmente saqueados por oportunistas de todo tipo y condición. La campaña de información ha sido todo lo corta e insuficiente que los plazos marcados permitían.

Tenemos la justificada impresión de que, el «interés» por sentirnos supuestamente europeos de «pleno derecho», ha dejado muchas de las negociaciones previas prendidas con el alfiler de la improvisación. Los más optimistas nos animan de nuevo a soportar largos años de crisis, antesala necesaria para llegar a la «Tierra de Promisión».

Nos quedamos con la duda razonable de si hubiera sido posible llegar acuerdos económicos, que nos hubieran permitido mantener intacta nuestra soberanía política. Nos queda la duda de si la forma y proceso de entrada nos ha hecho ciudadanos de Europa o simples subditos del tío Sam.

 

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