Autor: Jiménez Blanco, José. 
 Política. 
 Jornada de reflexión     
 
 Ya.    11/03/1986.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Martes 11 de marzo de 1986

POLÍTICA

Jornada de reflexión

JOSÉ JIMÉNEZ BLANCO

INTENTAR introducir racionalidad, a estas alturas, en el referéndum que se va a celebrar mañana, se me presenta como algo que no es posible. Ya es tarde. Tanto e! «sí» como el «no» se ha pedido sobre la base no de una argumentación razonada, sino sobre la base de toda suerte de amenazas. El que vote no lo va a hacer convencido, sino asustado. Cualquier cosa, menos un voto responsable. Por eso lo que hoy me parece más importante es reflexionar sobre la interpretación de los resultados.

Paradójicamente, los partidarios de la permanencia de España en la OTAN igualmente pueden votar que «sí» como que «no». Este «no» significará un rechazo de la OTAN a la carta, que propone ta pregunta del Gobierno socialista. Este «no» puede interpretarse como un «sí» a la OTAN, pero sin las tres famosas condiciones. Distinguir éste «no» del otro de rechazo radical a la OTAN y a las bases norteamericanas procedente del propio PSOE y de los partidos a su izquierda es obvio que puede ser al día siguiente pero no puede dejar de tenerse en cuenta, porque será un «no, pero sí».

No menos paradójicamente, entre los que voten «sí» se encontrarán los disciplinados votantes del PSOE, que aceptan de buen grado las tres condiciones de la pregunta, y los atlantistas radicales, que desean una OTAN de menú, es decir, sin condiciones, igual que la que se da en Italia, Alemania Federal, Inglaterra, etcétera. Este último será, pues, un «sí, pero no». Imposible distinguir unos de otros.

Por último, las abstenciones, votos en blanco y nulos tendrán también diversas interpretaciones. Aparte la abstención llamada «técnica» —la que se da en todas las votaciones y que se suele cifrar en tomo a un 15 por 100—, se encontrarán aquí los que sigan las consignas de Coalición Popular, los que «pasan» de referéndum, los que han sido dejados por sus partidos en libertad de votar o no votar y los que no están dispuestos a votar bajo el síndrome de las amenazas. Atención a este capítulo porque puede invalidar toda la operación.

Procede, en consecuencia, una reflexiva interpretación de los resultados, sean los que sean; cualquier cosa menos prolongar ni un minuto más el clima de crispación, irracionalidad y amenazas de diferentes signo y contenido, que ya parecen inevitables en el referéndum de mañana.

 

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