Autor: Pablo, F. L. De. 
   A la búsqueda del consenso perdido     
 
 Ya.    11/03/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

A la búsqueda del consenso perdido

F. L. de Pablo

Los líderes de la Coalición Popular coincidieron ayer con la oferta hecha la semana pasada por el Presidente González para que, cualquiera que sea el resultado del referéndum, habrá que ir a «buscar un consenso nacional auténtico que beneficie nuestra política de seguridad y de paz».

Tanto Fraga como Alzaga y Segurado trataron de enfatizar ayer la aceptación de esa oferta, lo que permite al Presidente González confiar en que, tanto si el «sí» es muy ajustado como si triunfa el «no», puede mantener las Cámaras abiertas para «restañar» las heridas que la campaña del referéndum ha causado en el cuerpo electoral y que las fuerzas políticas recuperen su credibilidad, tras el desgaste que todos han cosechado en la campaña.

La derecha, aunque mantuvo ayer la abstención, echó una mano al Gobierno al no celebrar mitin final de campaña e insistir, a través de todos los medios de comunicación, para que su electorado no vote lo mismo que quienes se oponen a la permanencia en la OTAN. De esta manera, el triunfo del «sí» no va a depender tanto de que se discipline el fragmentado voto socialista o de que fracase el aparentemente mayoritario voto del «no» que se mantiene en una amplia franja del cuerpo electoral, que es algo más amplia que lo se ha dado en llamar «cultura de izquierda», para distinguirse de la socialdemocracia gobernante.

Al Gobierno le sacará de apuros la capacidad de los últimos y contradictorios mensajes del Presidente del Gobierno para convencer a los indecisos, y sobre todo, la disciplina que demuestren los electores del centro-derecha, obedeciendo la contundente recomendación de sus líderes, tanto los de la CP, como los de Convergencia o PNV para que no se dejen llevar por lo que les pide el cuerpo y utilicen más la razón.

La evidente inestabilidad político-social que se derivaría del triunfo del «no» es un factor que la mayoría de los indecisos están considerando, tanto los que querían «castigar» al Gobierno como los que

están por conciencia contra el armamentismo y la política de bloques.

En todo caso, la oferta de volver a un debate parlamentario para recuperar el consenso perdido sobre política exterior, sólo sería aceptable en el caso de que la consulta, como esperan la mayoría de los partidos parlamentarios, sea positiva para el Gobierno. De lo contrario, desautorizada la actual mayoría parlamentaria, el resto de los demás grupos parlamentarios consideran que lo único prudente y útil para la estabilidad institucional es la disolución de las Cortes. El pueblo tendría así una segunda ocasión para devolver a los políticos la responsabilidad que ahora quieren endosarle.

 

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