Autor: Palomo, Graciano. 
   Los partidos preparan la guillotina     
 
 Ya.    11/03/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Los partidos preparan la guillotina

Madrid/Graciano Palomo

La OTAN, convertida ficticiamente en un asunto de política interna, va a servir a las grandes formaciones políticas, entre otras cosas, para depurar a gente que sus direcciones hace tiempo les tenían ganas.

Con unas elecciones generales en puertas, tanto el PSOE como Alianza Popular y su Coalición, van a cribar las prelistas a la europea, es decir, con una meticulosidad feroz, imponiéndose el aparato al ciento por ciento.

El debate, oficialmente cerrado ayer, de la Alianza Atlántica ha dejado algunas cosas claras para los detentadores del poder en los partidos: en los grandes asuntos no es admisible la indisciplina, máxime cuando puede ser aprovechada por los adversarios.

Sin embargo, sorprende la «prudencia» a la hora de meter en cintura a los conteslarios de uno y otro signo. La explicación, subrayan, es clara: en medio del debate no es bueno aplicar los estatutos, que en un país como éste siempre la opinión se coloca del lado del más débil.

Los últimos días, algunos grandes partidos han recordado a otro, que lo fue hasta el punto de pilotar la transición, que desapareció como un ligero ovni.

Todos los indicios apuntan a que en breve, en unos meses, la implacable guillotina del poder seccionará de las listas electorales las díscolas cabezas que han dejado trasiucir su pelo de la dehesa.

Ya se sabe, que quien se mueve no sale en la foto, según dijo un día el señor Guerra. Y acto seguido Pío Cabanillas afirmó: «Sí, ganaremos, pero todavía no sabemos quiénes.»

Respecto a la identidad de quiénes van a ganar, a estas alturas no se sabe con exactitud, pero sí quiénes serán los perdedores. Dicen los enterados que en el PSOE tienen una agenda con los nombres tibios a la hora de echar el resto en la finalizada campaña, y en la derecha otra con los de aquéllos que han maniobrado desde el comienzo para «hacer la cama a Fraga» presentándole apresuradamente documentos «por la abstención» y desmarcándose luego cuando el agua subía de nivel.

¿Y en los otros partidos? Pues poco que contar, salvo las «movidas» anunciadas en el centro que no acaban de llegar.

El CDS parece haber encontrado la financiación necesaria para echar a andar en la próxima campaña electoral y ha roto, al parecer, el maleficio con los hombres del dinero. En la operación Roca todo se reduce a un perfecto claroscuro, cuyo mordiente se comproborá fehacientemente en los próximos comicios

 

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