Autor: Martínez Vega, J. A.. 
 Referéndum-OTAN. 
 La CEOE acusa a Guerra de provocación  :   
 A Cuevas le preocupan más las decisiones del Gobierno que el resultado. 
 Ya.    11/03/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Martes 11 de marzo de 1986

La CEOE acusa a Guerra de provocación

A Cuevas le preocupan más las decisiones del Gobierno que el resultado

Madrid/u. A. Martínez Vega

El presidente de ta Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José María Cuevas, no entrará en la polémica política suscitada por el vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra. Este manifestó el fin de semana en Torremolinos que «no entiendo cómo el jefe de la patronal, que no sé quién le llama a este entierro, puede decir que no va a pasar nada si sale el ´no´ en el referéndum».

Un portavoz del presidente de la patronal manifestó ayer a YA que «no vamos a entrar en la polémica. No es nuestro estilo ni la finalidad de esta casa. El señor Guerra es muy libre de decir lo que quiera. Intenta provocarnos para que polemicemos, pero no nos importa en absoluto lo que diga». Las mismas fuentes insistieron en que la postura de la CEOE ante la consulta electoral de mañana es de absoluta neutralidad, tal y como fue acordado por el comité ejecutivo el pasado día 26 de febrero. Cuevas ha sido fiel cumplidor de esta decisión, ya que en ningún momento se ha manifestado ni a favor ni en contra de la permanencia de España en la OTAN.

Las fuentes consultadas por YA no se explican la afirmación del señor Guerra en el sentido de que nadie ha llamado a José María Cuevas al «entierro» del referéndum. «Cuando alguien nos pregunta —señalan— de qué manera puede influir el resultado del referéndum en la actividad económica del país, nosotros no eludimos la respuesta y contestamos que desde nuestro punto de vista lo que puede ocurrir después del 12-M no dependerá de si estamos o no en la OTAN, sino de las acciones qué pueda emprender el Gobierno. La marcha de las exportaciones, la compra y venta de tecnología no depende tanto de si somos un país miembro de ta Alianza Atlántica como de si somos capaces de vender o crear.» Este aspecto lo tienen muy claro los empresarios, quienes consideran que corresponde al Gobierno establecer las condiciones inversoras y las presiones fiscales adecuadas para el desarrollo económico del país.

«Creemos —insisten— que la influencia económica de) resultado del referéndum puede ser mínima. Esta va más por las acciones que pueda emprender el Gobierno.» El portavoz de la CEOE añadió que las inversiones no las hacen los países de la OTAN, sino las empresas, y si éstas invierten es porque ven que pueden obtener beneficios y rentabilidad. No obstante, las mismas fuentes reconocen que a la hora de programar las inversiones influye la estabilidad política del país.

La patronal recuerda, por otra parte, que con la convocatoria del referéndum se perderán cuarenta millones de horas de trabajo, el doble de las que se perdieron el pasado año por conflictos laborales.

Recuerdan también los 40.000 millones de pesetas que va a costar la consulta e insisten en que su gran batalla está en que las cuatro horas de que gozan los trabajadores para ir a votar sean recuperables.

El «bendito» Castellano

El vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, manifestó mientras tanto en Torremolinos que España tiene dos caminos: permanecer en la Alianza Atlántica o «romper con Europa», y advirtió que la elección de «andar por uno u otro depende de los españoles». Guerra tuvo también referencias para el líder de Izquierda Socialista, Pablo Castellano, a quien calificó de «bendito».

Sobre el máximo dirigente de la corriente crítica del PSOE pende una resolución de la comisión ejecutiva o la de disciplina por su intervención de la pasada semana en TVE en favor de la salida de España de la OTAN, que fue calificada de inoportuna en medios de la ejecutiva federal. Pablo Castellano contravino, con dicha intervención televisiva, el acuerdo del comité federal socialista celebrado en diciembre. En dicha reunión se decidió que los militantes y directivos socialistas formaran una pina en torno al compañero Felipe para solicitar al electorado la permanencia en la Alianza Atlántica.

Pablo Castellano no sólo no ha cumplido este acuerdo durante la campaña electoral, sino que hizo declaraciones rotundas contra la organización militar, como las siguientes: «A mí Jo que me preocupa es que la OTAN viene a consolidar de una forma muy grave la división de la clase obrera» y «Hay que imponer hoy un voto muy especial que se llama el voto de la disciplina, y la disciplina bien entendida empieza por la conciencia de uno».

 

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