Autor: Dávila, Carlos. 
   Herrero de Miñon propone la flexibilización del bipartidismo y el liberalismo ideológico     
 
 Diario 16.    09/02/1986.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

16/9 febiero-86

NACIONAL

Herrero de Miñón propone la flexibilizoaon del biparridismo y el liberalismo ideológico

Carlos Dávila/D-16 Corresponsal político

MADRID.

En la jornada de ayer del VII Congreso Nacional de Alianza Popular, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón hizo en su intervención una apuesta formal por una AP más ajena al tradicional bipartidismo. Osario, por su parte, se mostró seguro de ganar las próximas elecciones.

La nueva estrategia electoral de Alianza Popular se llama «táctica de la alcachofa», un invento político-hortícola que ha-presentado oficialmente en este congreso de AP su vicepresidente Alfonso Osario.

Consiste tal táctica en ir desclasificando al contrario político, «hoja a hoja», paso a paso. Esto es lo que, siempre según Osario, hizo Manuel Fraga en el debate sobre la OTAN, celebrado esta semana en el Congreso de los Diputados.

Claro está que, además de la alcachofa, Osario cree necesarias otras cosas para llegar al poder en las próximas elecciones. Cree imprescindible, por lo pronto, una acción unitaria del partido (Osario no habla de la coalición) y una eliminación sistemática de todos los conflictos internos y domésticos, en la línea que Fraga denunció en su discurso inaugural.

Osario, cuya vocación confesa pero frustrada es la de «general con mando en campo», es un optimista inveterado que también ha presentado a consi; deración de los 2.500 compromisarios del congreso unas encuestas de opinión en las que AP se sitúa prácticamente comiéndole los talones al Partido Socialista.

Liberalismo ideológico

Otro de los «mandarines» de Alianza Popular, Miguel Herrero, concitó ayer el mayor grado de expectación del congreso. Miguel Herrero ha escrito una ponencia política que en los últimas días ha sido «aligerada» de referencias no demasiado positivas a la política de coaliciones del partido y ha. pronunciado en el congreso un discurso cuyas dos líneas principales han sido la proclamación del liberalismo como fórmula ideológica de Alianza Popular y la matización del bipartidismo.

Lo primero no es reciente en AP, porque ya fue la definición que también Miguel Herrero consiguió aprobar en el congreso de Barcelona, el penúltimo de este partido. Lo segundo lo es más: Miguel Herrero ha intentado hacer más flexible el tradicional bipartidismo de Alianza, abriéndolo hacia fórmulas más flexibles.

Ha sido, quizá, un brindis politice a los partidos de la Coalición Popular, una ftirma de decirles: «Señores, ya hemos renunciado a "faguatarlos", a comérnoslos, a integrarlos en Alianza Popular.»

Alianza, pues, a partir de ahora y con los aplausos de todos, es mucho menos bipartidista o, si quieren, mucho más pluripartidista.

Ello quiere decir que, a partir de este momento, AP, por lo menos en sus textos, en sus líneas argumental e ideológica es más liberal que conservadora y pretende un pluripartidismo nítido.

Miguel Herrero ha afirmado, por lo demás, que el modelo de coaliciones debe ser revisado en cada momento y que, de cara a las elecciones, no hay que dibujar un esquema rígido de colaboraciones políticas, lo cual quiere decir que si lo cree conveniente, Alianza Popular pactará con quien quiera y como quiera antes o después de celebrados los comicios.

Movimientos subterráneos

Las sorpresas que ha podido deparar la nueva composición del comité ejecutivo son menos importantes cualitativamente que los movimientos externos y subterráneos que se han podido observar en los pasillos del Congreso.

A mi parecer, esto aventa una nueva etapa en la experiencia política de Alianza Popular, hasta ahora dominada por la personalidad irrebatible del «patrón» Fraga.

Lo que pueda pasar a partir de ahora en las provincias no podrá ser controlado desde el «aparato» central de Madrid, donde Jorge Verstrynge (pese a los abrazos y risas) despierta mucho más recelo que simpatía. Esta es la verdad.

El congreso está mucho más relajado después de conocer las últimas noticias de Galicia. Hasta el viernes, Gerardo Fernández Albor se negaba, como le pedían los compromisarios, a hablar ante el pleno. Hoy, probablemente, lo hará, siempre y cuando no crea que sus palabras puedan impedir las nuevas negociaciones con Coalición Galega.

El viernes, Albor decía textualmente a un grupo de periodistas que «estaba no solamente tentado de hablar, sino de "hablar", y espero que se me entienda el matiz».

Probablemente no lo hará, entre otras cosas porque aquí el papel de parlanchines lo cumplen otros con mejor o peor fortuna.

Dos responsables internacionales, Perinat y Robles, han arremetido contra el PSOE y su referéndum, volviendo a tildarlo de fraude, lo que molestó tanto a Felipe González en el Congreso de los Diputados.

 

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