Audiencia pública en el Consejo Supremo de Justicia Militar. 
 Revisión de la muerte contra Salvador Puig Antich     
 
 Informaciones.    12/02/1974.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

AUDIENCIA PUBLICA EN EL CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR

Revisión de la pena de muerte contra Salvador Puig Ántich

MADRÍD, 12. (INFORMACIONES.1

En el Consejo Supremo de Justicia Militar se celebró vista púóliea para aprobar o revisar la sentencia

dictada en Consejo de guerra en Barcelona, y en la que se condenó a Saivador Puig Ántich, de veinticinco

años, a la pena de •muerte por un delito de terrorismo, y a treinta años por otros delitos, igualmente de

terrorismo; a José Luis Pons Llovet a treinta años por terrorismo, y a María Angustias Mateos Fernández,

a cinco años de prisión, por compacidad en un delito de robo.

El Consejo comenzo a las cüe? y diez de ¡a mañana con ;a lectura del «apuntamiento», en donde se

recoge un resumen de todas las actuaciones del sumario, diligencias practicadas por las autoridades,

declaraciones de los procesados, testigos y agentes que participaron en el esclarecimiento de ¡os hechos,

acta dej Consejo de guerra de Barcelona, que incluye los interrogatorios ante el Tribunal y ios informes

del fiscal jurídico militar y de Jos entonces abogados defensores.

La le e t u r a del «apuntamiento», muy extenso, duró cuatro horas y media, con un pequeño descanso a

las doce. Al término de ¡a misma, el presidente preguntó al Ministerio Fiscal y a las defensas si estimaban

que debía leerse alguna otra diligencia, a ¡o que el fiscal dijo que no, y eí abogado defensor de Puig

Ántich manifestó que. si bien el «apuntamiento» contenia e! resumen de toda la causa, también era cierto

que sus alegaciones estaban demasiado resumidas en comparación con el informe del fiscal. El presidente

hizo notar que en la sesión de la tarde podría informar con toda la amplitud que deseara. Se suspendió,

pues, la vista hasta la tarde.

Por la tarde se reanudó con el informe del Ministerio Pis-ca-i. quien precisó que no era éste un segundo

jucio. sino «na vista condicionada a decidir si el fallo del Consejo tle guerra "de Barcelona fue emitido de

acuerdo con las atribuciones que tenía.

Resumió el fiscal los hechos, ya conocidos, y proclamó el acierto del Consejo de guerra de Barcelona al

juzgar los hechos y ¡a perfecta consonancia que existía entre los hechos probados y la sentencia.

Consideró igualmente correcta la pena de muerte impuesta a Puig Ántich e insistió en que no hubo «riña

tumultuaria», como indica el defensor de este procesado, sino auténtico atentado contra el subinspector de

policía muerto. Pidió, pues, que se aprobase la sentencia del Consejo de guerra de Barcelona en todos sus

términos. Media hora aproximadamente empleó el fiscal en leer su informe.

Informó después el defensor de Puig Ántich, don Francisco de Asís Condemines Valls. Casi una hora

duraron sus alegaciones. Precisó el abogado la inconexión de los dos hechos juzgados: por un lado, el

atraco al Banco; por otro, la muerte del agente de Policía. En el primer caso, la actuación de Puig Ántich

es solo de complicidad. Y respecto a ía muerte del policía, el abogado insiste en la riña tumultuaria, en

que su patrocinado no tenía una capacidad mental perfecta durante el forcejeo para ser reducido, en que

los golpes que presentaba Puig Antich en la cabeza, antes de que disparara, hacen suponer, ".orno

máximo, en un homicidio pre-terinten c i o n a 1. Reiteró .> us conclusiones de Barcel o n a: seis meses y

un día por homicidio en riña tumultuaria y seis años y un día por complicidad en un atraco. Y terminó,

puesto en pie, diciendo que a España no le conviene ni el rigor ni la benevolencia, sino la aplicación

estricta de la ley. Casi una hora habló el señor Condemines tfalls.

El abogado de Pons Llovet, don José Luis Rodríguez Navarro, señaló que no estaba demostrada la

participación de su patrocinado en el atraco. Sóío se le imputa el delito por las declaraciones ante la

Policía de los otros procesados, de las que se retractaron ante la autoridad militar y ante el Consejo de

guerra. Los testigos no estaban seguros, y el hecho de que el procesado llevara barba al principio y

después no dificulta aún más la identificación. Aun admitiendo que hubiera tomado parte en el atraco,

pidió que se aplicara la atenuante de ser menor de dieciocho años y mayor de dieciséis (Pons Llovet tiene

diecisiete años), que el Consejo de guerra no había tomado en cuenta para rebajar la pena.

Finalmente pronuncio su informe don Federico de Valenciano Tejerina, defensor de María Angustias

Mateos. También negó la existencia de pruebas para considerar a su defendida cómplice del atraco. Dijo

también que el hecho que se imputa es un delito común, y aun en el caso de que hubiera ido al Banco a

comprobar si había vigilancia, no está clara su complicidad, sino más bien una posible función de

disuasión en la comisión del delito. También dijo que debió aplicársele la atenuante de ser menor de

dieciocho años.

Los tres defensores insistieron en que el Consejo Supremo de Justicia Militar tenía plena potestad para

rectificar la sentencia del Consejo de guerra y pidieron que así lo hiciera.

Finalizó la vista y la Sala se retiró a deliberar; cuando el Tribunal llegue a un acuerdo, dispone de un

plazo de ocho días para redactar la sentencia. Si ésta es confirmatoria y se mantiene la pena de muerte, se

dará conocimiento al Gobierno. Y desde el momento en que el Gobierno se dé por «enterado» contará el

plazo de doce horas para ejecutarla. No hay plazo para que el Gobierno conteste el enterado, y antes de

ello, o en dichas doce horas, puede concederse el indulto por el Jefe del Estado.

 

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