Autor: Corcuera, J. De. 
 Pasando por la piedra a los políticos. 
 Hoy, Múgica Herzog, del PSOE de Euskadi     
 
 La Voz de España.    21/08/1977.  Página: 14-16. Páginas: 2. Párrafos: 64. 

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La Voz de España (San Sebastián)

Pasando por la piedra a los políticos...

Hoy, Múgica Hergoz, de PSOE de Euskadi

Las olas sucias del Cantábrico rompen contra la playa de Gros. Desde la ventana de un piso de la avenida

del Generalísimo se ve el mar revuelto. Múgica Herzog llega con retraso a la cita, pero lo perdonamos

porque nos consta que trabaja duro. Secretario de Relaciones Políticas del PSOE de Euskadi,

vicepresidente del grupo parlamentario y también vicepresidente de la comisión constitucional del

Congreso, Múgica Herzog es en estos momentos un hombre políticamente importante a nivel del Estado

español. Está bien colocado en puestos clave, cuyas decisiones nos afectarán a todos.

Hoy que rendirse a esta realidad que nos dieron las urnas reformistas. Su partido se llevó los votos de

92.876 guipuzcoanos en las pasadas elecciones —un 28 por 100— y colocó en las Cortes a tres

congresistas —Benegas, Maturana y el propio Múgica— y a un senador —Iparraguirre—.

Llega de Madrid y de Sigüenza —donde el PSOE ha tenido una reunión constitucionnal— con las ideas

fresquitas y lo cogemos delicadamente por las solapas para pasarlo por nuestro piedra de la sinceridad,

aunque gruña un poco para sus adentros y lo disimule perfectamente. Aplicamos la mecha y... Múgica,

tras la reunión de Sigüenza, ¿qué modelo de Constitución propugna el PSOE en las Cortes?...

LA CONSTITUCIÓN

—Una Constitución que responda a la necesidad, expresada en las elecciones, de que España se configure

en Estado democrático de derecho, con la soberanía residiendo en el pueblo, y que considere el carácter

plurinacional del Estado, ya que tos pueblos de España tienen derecho a su autonomía. Una Constitución

que permita la subordinación da los intereses particulares al interés colectivo. Una Constitución que

garantice todos los derechos fundamentales para que estos no puedan ser vulnerados.

—Esta Constitución ¿sigue de cerca algún modelo extranjero, como podía ser el británico?

—No sigue ningún modelo extranjero, pero, evidentemente, nada se descubra de nuevo, y en Sigüenza los

que hemos estado allí hemos tenido materiales de referencia sobre las Constituciones francesa, griega,

italiana y como antecedente nacional la Constitución de la República. Estas Constituciones extranjeras

son de las últimas Constituciones que han operado en Europa y que han tenido en cuenta la existencia de

sociedades desarrolladas o cuyas cotas de progreso y situación democrática son altas.

—¿En las Cortes qué se ha hecho hasta ahora con respecto a los problemas vascos?

LA AUTONOMÍA, TÍTULO FUNDAMENTAL

—Hasta ahora la que se ha hecho ha sido una enunciación de principios que han expuesto un repartorio a

acometer, entre el cual está, naturalmente, el problema vasco. Hay que tener en cuenta que todavía las

Cortes están discutiendo una serie de incompatibilidades y que las sesiones de trabajo comenzarán a

primeros de septiembre. Entonces se planteará el problema vasco, insertado, naturalmente, en la

Constitución.

Y esto es importante, porque así como la Unión del Centro lo que parece querer es una Ley de Regiones,

al margen de la Constitución, que lleve a una igualización de todos los problemas, tratando de desenfocar

el problema vasco y el problema catalán, equiparándolos a los problemas de descentralización

administrativa que existen en determinadas regiones que no tienen conciencia colectiva de nacionalidad ni

de decisión diferencial, nosotros pensamos que la autonomía debe constituir uno de los de la Constitución

y que, por lo tanto, debe tener un rango, no de ley al margen de la Constitución, sino de carácter

fundamental Esto nos preocupa tanto que en Sigüenza uno de los temas más debatidos ha sido el tema de

las autonomías.

DEMOCRACIA CON ALFILERES

—Entonces, el objetivo prioritario en las Cortes, lo inmediato, ¿cuál es?

—Es hacer una Constitución. Esto es fundamental. En estos momentos en España estamos en un período

de iniciación de la democracia, todavía la democracia está cogida con alfileres. Esto, ¿qué quiere decir?...

Que puede ocurrir en este país, provocado por minoritarios sectores radicales de uno u otro signo —

aunque ambos sectores se confunden, porque hay sectores de la extrema izquierda infiltrados por la

extrema derecha— algún hecho catastrófico que fuera aprovechado por los grupos autoritarios para

provocar la intervención de los poderes tácticos en un sentido de involución.

Ahora, cuando la Constitución como norma fundamental rija la vida del Estado y de las comunidades que

lo forman, esté aprobada por las Cortes y confirmada por todo el pueblo, querrá decir que la democracia

se habrá consolidado. Al mismo tiempo pensamos que el período de elaboración de la Constitución, que

va a ser transparente a la vista de todo el pueblo, va a servir también para mentalizar en un sentido

democrático a los poderes fácticos, que a la vista de su discusión habrán sintonizado con la democracia.

—¿No es demasiado optimista confiar de esta modo en las garantías de una Constitución? Hay ejemplos

en contra... Por ejemplo, la Constitución de la República.

—La Constitución de la República estaba muy bien hecha. Fue elaborada y discutida en las Cortes

constituyentes, en las cuales la mayoría era de izquierdas. No porque en Esparta no existieran fuertes

núcleos de derecha, sino porque estos núcleos do derecha, traumatizados por el derrocamiento de la

Monarquía, no pudieron reorganizarse a tiempo y llevar su voz y su presencia a las Cortes. La llevaron a

las siguientes, las de 1933, poniendo en crisis la Constitución, mientras ahora la Constitución va a ser

discutido v elaborada por grupos de derecha, de centro y de izquierda y, por tanto, va a ser la

consecuencia de un amplio debate del cual van a salir unas reglas de luego que al ser promovido por todos

tendrá que ser acatado por todos.

RIVALIDAD AUTONÓMICA

—Yo no soy del PNV ni del PSOE, sin embargo, me llama la atención y hasta me escandaliza el hecho de

qua veo una rivalidad a la hora de tratar la autonomía. La rivalidad es más grave porque se plantea entra

los partidos políticos más fuertes, ambos proautonomistas, que se han llevado los votos y que a la hora de

rescatar la autonomía parece que tenían que ir juntos, formando una especia de Frente Autonómico, y no

es así. ¿Qué es lo que pasa?

Primero que nosotros no vamos a entrar en rivalidad con ningún partido para demostrar que somos más

autonomistas. El PSOE de Euskadi tiene profundas coincidencias con los demás partidos que aspiran a la

autonomía y de hecho en nuestro trabajo político vamos a desarrollar el compromiso autonómico.

Nosotros consideramos la autonomía como un marco de facultades a disponer por el Gobierno autónomo

vasco, a través de las cuales se va a hacer una política constituyente para consolidar la tradicional

aspiración de los vascos al autogobierno y a la libertad nacional. Ahora, ese marco y esas facultados van a

ser distintas según sean unllizadas por partidos de diverso signo político.

El PSOE, como partido de la clase trabajadora, qué duda cabe que va a utilizar el marco autonómico no

sólo para la consolidación de la personalidad política vasca, sino para hacer una política de progreso,

económica, social, distinta de la que pueden preconizar otros partidos que representan intereses

específicos de los que entiende el Partido Socialista como partido de la clase trabajadora.

EL PROYECTO PREAUTONOMICO

—Pero una cosa es el contenido de este marco, que aquí es donde yo entiendo que puede haber una gran

diferencia, pero no en cuanto al propio marco que os es común. Entonces, ¿por qué no vais juntos a por el

marco?

—Sí, es común. Vamos juntos a por el marco...

—Entonces, ¿por qué ahora, por ejemplo, os adelantáis y sacáis un proyecto preautonómico? Esto da

la impresión de que hay un afán de protagonismo... No utilizáis el cauce a través de la Asamblea de

Parlamentarios...

—En la Asamblea de Parlamentarios hay una comisión que va a elaborar un estatuto de autonomía, en el

cual estamos nosotros. Ahora lo que hemos visto patente es la carencia de un proyecto de regimen

autonómico provisional. Entonces creemos que esta carencia ha de ser subsanada. Hemos elaborado en

consecuencia un proyecto de transición y queremos que el pueblo lo conozca. Y como a él nos debemos,

después de informarle llevamos este proyecto a la Asamblea de Parlamentarios para ser discutido por los

demás parlamentarios vascos. Este problema de fidelidad democrática a sus electores ha sido siempre

tradicional en el PSOE. No queremos una política cerrada, sino de puertas abiertas

—Con esto tengo la impresión de que os habéis cargado el cauce abierto en comunidad

—No, en absoluto. El PNV llevará a la Asamblea de Parlamentarios sus propios planteamientos.

Nosotros, de acuerdo con nuestra política de trasparencia, lo hemos hecho primero ante el pueblo.

—¿No se trata tal vez de arrebatarle al PNV su bandera de la autonomía?

—No vamos a arrebatar al PNV su bandera. Nosotros queremos alcanzar coincidencias plenas con los

parados y grupos políticos que defienden la autonomía como marco de la actividad política de Euskadi.

Ahora bien pensamos que este marco no puede ser considerado como un marco a ser saltado, a ser

quebrantado en el camino hacia la independencia. La autonomía no es nuestro único fin, es un marco en

el que vamos a hacer una política de progreso, una política de cambio social y en esto nos vamos a

diferenciar de otros grupos políticos para los cuales la autonomía es un fin. Y nos vamos a diferenciar de

otros grupos para los cuales la autonomía es un paso hacia posturas independentistas.

Entendamos nosotros que estas posturas independentistas son posturas que pueden crear una profunda

discriminación en el seno del pueblo vasco y de hecho el contexto psicológico, la tensión étnica que

mantiene y que inspira a estos grupos quiere producir una segregación muy importante de la clase

trabajadora que procede de otras partes del Estado. Porque nosotros entendemos que en Euskadi —y en

esto viene al dedillo una expresión machadiana— nadie es más que nadie...

PARTIDO ESTIMULADO

—¿El Partido Socialista de Euskadi se ve frenado en sus demandas por el PSOE central o se ve

comprendido y estimulado?

—Se ve comprendido y estimulado. Antes he dicho cómo en esas bases para desarrollar la Constitución

una parte del articulado fundamental es el hecho del reconocimiento del derecho a la autonomía da los

pueblos que constituyen España.

—¿Cómo saldrá entonces la autonomia de las Cortes? ¿Saldrá recortada o saldrá amplia?

—Esto depende de la correlación de fuerzas que hay en las Cortes y de la presión que de una forma

responsable se haga por una autonomía amplia de las nacionalidades que aspiran a ello. Nosotros vamos a

hacer lo posible porque la autonomía sea el conjunto de facultades de autogobierno más amplio posible y

compatible con la unidad federativa del Estado.

—Bien, ¿Y qué es prioritario para el PSOE, construir el socialismo o construir Euskadi?

—Bueno. Esto es un plantea miento irregular. Lo prioritario es construir la democracia. Dentro de la

democracia tiene su emplazamiento la libertad de los hombres y la libertad de los pueblos, y a partir de la

democracia iremos hacia el socialismo, que, como dijo Besteiro es la profundización de fa democracia.

Lo que nos distingue de otros grupos es que para nosotros no cabe un socialismo separado del pluralismo

político e ideo lógico, por eso la formulación de nuestro partido es «Socialismo es libertad».

LA SALIDA DE IPARRAGUIRRE

—¿Cómo es que Iparraguirre abandonó el grupo de diez senadores vascos, de manera que tuvieron que

recurrir a una señora de Lérida para constituir el grupo senatorial vasco, cuando antes había formado parte

de un Frente Autonómico?

—El Frente Autonómico no fue jamas una coalición. Fue una plataforma de coincidencias para la

autonomía, y su alcance es el del período electoral. Una vez terminado el período electoral, Iparraguirre

se incorpora al grupo socialista parlamentario del Senado de forma orgánica.

—Y la Asamblea de Parlamentarios Vascos que aquí funciona, ¿no se continúa en Madrid? ¿Se disuelve,

por así decirlo, y allí ya no funciona?

—Esta Asamblea funciona aquí, lo que sucede es que es un ámbito de discusión de problemas, de

atención a necesidades, de aportación de solución y redacción de textos y después de esto cada partido lo

hace suyo y lo desarrolla a través de la particularidad partidista propia.

—Una vez fijada la Constitución, ¿no va a haber elecciones generales?

—Nosotros creemos que estas Cortes tienen que ser constituyentes. Discutir, elaborar y aprobar la

Constitución y después disolverse para ir a unas Cortes ordinarias.

—¿Eso quiere decir que antes de uno o dos años tendríamos unas nuevas elecciones generales?

—Eso es lo que nosotros quisiéramos.

ELECCIONES MUNICIPALES

—Ahora que vienen las elecciones municipales, ¿cómo las consideras? ¿Más importantes que las

legislativas?

—Son de otro ámbito. Tras cuarenta años de autoritarismo cuando lo que está planteado es el poder del

Estado como poder constituyente. Las elecciones generales han sido paso para afirmar este poder

constituyente y por eso me parecen muy positivas.

—¿Qué papel esperáis representar en las municipales?

—Creemos que vamos a tener un mayor éxito. La razón parece muy clara: hoy a nivel del Estado el

PSOE es el partido que protagoniza el cambio a todos los niveles. Hoy que tener en cuenta que hemos ido

a las elecciones generales como un partido salido de la clandestinidad, con organizaciones que venían

arrastrando carencias y también proclividades testimoniales.

Por el contrario el Poder disponía de todo el aparato v control electoral y de comunicación de masas. A

pesar de todo somos e! 30 por 100 del electorado. Las elecciones municipales no las va a abordar un

partido cuya imagen suscita desinformación, sino un partido que ha salido vencedor en las elecciones,

aumentando su implantación y su capacidad de convocatoria. Por otra parte de aquí a las municipales el

Partido Socialista va a criticar la política del Gobierno y va a plantear una alternativa de cambio de forma

transparente en el pueblo.

—Si no me equivoco, con el Centro Democrático de Suárez hay un buen entendimiento, ¿Es que se ha

reducido la distancia ideológica que os separaba? ¿El PSOE se ha ido a la derecha o la UCD se ha ido a la

izquierda?

—En absoluto. El PSOE es un partido de izquierda y el Centro Democrático de derechas. Ese

entendimiento que tú dices ha sido a niveles puramente técnicos porque había que hacer que las Cortes

funcionaran. Cuando se han abordado los problemas políticos —la continuidad del Consejo del Reino y

las medidas económicos— el PSOE ha sido ampliamente crítico y responsablemente duro en el Gobierno.

LA LLEGADA A LAS CORTES

—¿Has tenido alguna intervención en las Cortes?

—He tenido una intervención cuando he combatido al Consejo del Reino y he dicho las razones por los

cuales nos negamos a participar en la elección de representantes del Congreso a este Consejo por

considerar que se trataba de un residuo estamental, de una institución regresiva del viejo régimen.

—¿Vas y vienes con frecuencia a Madrid?

—Sí, esto me obliga bastante y cada vez más, cuando ahora en las Cortes el trabajo se haga más intenso y

sobre todo el trabajo en la comisión constitucional sea mayor.

—¿Qué ha supuesto para ti, personalmente, tu llegada a las Corles en tu carrera política?

—Yo no diría carrera política. Yo diría que soy un hombre político con vocación política. Para mí la

política no es una carrera sino una vocación al servicio de la comunidad y sobre todo al servicio de la

clase trabajadora. En ese sentido el participar en los primeras Cortes de la democracia significa un hecho

positivo donde voy a aportar mis modestas opiniones y mi quehacer en la creación de un país distinto.

Por otra parte como vasco es algo profundamente emotivo porque los diputados vascos vamos a participar

en la elaboración del Estatuto de Autonomía que significa la formalización de un momento constituyente

de Euskadi No se trata de constituir Euskadi porque Euskadi tiene una tradición peculiar y apasionante

que se pierde en la noche de los tiempos sino que se trata de un momento constituyente, de una Euskadi

en libertad tras un período difícil que ha estado a punto de destruir a nuestro pueblo y que no lo ha

destruido porque hay una indestructible pasión por la libertad de los vascos.

—Cuéntame algunas de tus primeras impresiones al llegar a las Cortes. ¿Qué se siente?

—Lo que primero impactó es el contraste entre las Cortes que estamos y las últimas Cortes franquistas

que las hemos visto a través de la televisión. Contemplar como ahora los partidos de la oposición

democrática tradicional tienen tantos diputados como la Unión del Centro, ver como muchos de esos

diputados —bastantes de ellos exiliados, sancionados, reprimidos— hoy están ahí es algo verdaderamente

distinto y espectacular.

—¿Impresiona?

—Sí, impresiona. Pero el ambiente es distinto. Estos son unas Cortes que van a hacer la democracia y

aquéllas eran el tapón contra la democracia.

—¿Cómo es ese ambiente? Amigable, relajado o, bien, protocolado, tenso, crispado...

—Es un ambiente normal, natural, cordial, a veces y eso es lo que permite supone que el trabajo que va a

hacerse es un trabajo, que va a buscar las coincidencias, que vamos a tener una Constitución sobre el

encuentro de las coincidencias y que eso va o hacer que la norma fundamental que rija la vida de Estado

va a ser una norma con carácter de permanencia.

PAZ ENTRE LAS DOS ESPAÑAS

—¿Os miráis a la cara con naturalidad? ¿No miráis al enemigo en el escaño de la trinchaba de enfrente?

—No, no en obsoluto. Son hombres que sostienen distintas ideas que nosotros pero nosotros somos

demócratas y el pluralismo democrático impone con convicción el respeto al que piensa de manera

distinta. La democracia significa crear alternativas de gobierno. Los que hoy sin mayoría, pueden ser

minoría el día de mañana y al contrario. Pero hay que mantener la alternativa porque se considera al que

no piense como nosotros como un adversario al que hay que destruir y aniquilar destruimos las

posibilidades democráticas del Estado.

—Entonces, ¿en las Cortes actuales parece superada la dicotomía clásica de las dos Españas?

—La dicotomía clásica de las dos Españas significa el intento de aniquilación de un sector social por otro

sector social. De la aniquilación física a través de la cárcel, de la opresión más brutal, del exilio o de la

muerte. En ese sentido podemos decir que se han superado las dos Españas. España es una realidad

plurinacional y una sociedad en la que se debaten intereses sociales distintos.

Y esdenterrente en España las contradicciones y las luchas sociales existirán. Lo que es preciso es que

esas luchas sociales se resuelvan sin traumas ni violencias. Porque lo que nos jugamos es la continuidad

del país. Este país no podrá soportar ya una guerra civil. Y eso hay que tenerlo muy en cuenta y debe

penetrar en todas las mentes: no podemos jugar al catastrofismo.

AQUÍ en Euskadi hay grupos que juegan al catastrofismo. Afortunadamente son minoritaríos. Pero la

política de la aventura, la política del catastrofismo podría conducir a una situación sin salida. En España

el Estado ha podido soportar una guerra civil u las situaciones posteriores; difícilmente podría volver a

soportar una situación análoga.

LA CUESTIÓN NAVARRA

— Nos estamos dejando una cosa muy importante, la cuestión navarra en las Cortes. ¿Cómo se

contempla allí?

—Para los socialistas Navarra tiene unas particularidades forales propias. Esto no empece para que

Navarra pueda integrarse en una Eukadi que consideramos debe de ser el ámbito confederal de las cuatro

regiones históricas vascas. Yo creo que hay que llegar a averiguar cual es la voluntad de los navarros. Y

hoy quizá un procedimiento para saberlo aquí y ahora: se trataría de hacer un plebiscito para determinar el

ámbito territorial de aplicación del Estatuto vasco, por lo cual si la mayoría del pueblo navarro optase por

la incorporación de Navarra a una Euskadi confederal, salvando las peculiaridades forales, no podría

haber ningún impedimiento que obtaculizase esta decisión.

Por tanto tendría que haber en el pueblo navarro la iniciativa de hacer esta consulta. ¿Cómo se haría

esto?... Podría ser de varias fórmulas. Por ejemplo que la Diputación Foral navarra suscitase este

plebiscito. Si esto no se hiciera hay otra fórmula que podría aplicarse por analogía. Todos sabemos que

para participar en las elecciones, las plataformas electorales tenían que recabar un mínimo de firmas

suficientes. Yo entiendo que como lo importante no es el número de firmas sino el resultado del

plebiscito éste se podría conseguir, a través de un número de firmas que no fuese necesariamente elevado.

La Administración a la vista de esta iniciativa popular de recogida de firmas podría organizar el

plebiscito. Sería el pueblo navarro el que decidiera en última instancia sobre esto incorporación. Y esto

podría hacerse de manera inmediata.

—Pero eso partiendo de la suposición de qua el pueblo navarro está maduro para un plebiscito...

—El plebiscito sería precedido naturalmente de una campaña en la cual se expondrían transparentemente

las distintas tesis o través de información de prensa, de radio, de mítines, etc. El plebiscito seria la piedra

de toque de la decision democràtica del pueblo navarro.

—Es que yo te decía esto porque al pueblo navarro se le ha ocultado celosamente durante muchos años

que es vasco. Entonces pienso que hace falta un tiempo bastante extenso para devolverle esa conciencia,

esa conocimiento...

—Eso es verdad, pero ten en cuenta que a pesar de ese desconocimiento ya los partidos políticos

partidarios de la autonomía en votos populares superaran el 50 por ciento. A pesar de la desinformación...

—Ultima pregunta, ésta ya de ámbito local. Se la hice también a Arzallus y pienso que es oportuna

porque se trata del nuevo gobernador civil. ¿Qué recomendarías al nuevo gobernador?

—El gobernador civil hay que mente es el delegado del Gobierno mente es el delegado del Gobierno en

un determinado ámbito territorial. Evidentemente yo no voy a pedir, no puedo exigir del gobernador que

haga una política distinta o la del Gobierno.

Ahora, el Gobernador debiera de tener en cuenta aquí en Guipuzcoa que las circunstancias en las que se

mueve son distintas. Que hay los grupos políticos pueden representar una política distinta a la del

Gobierno y por tanto si bien es un delegado del Gobierno no podrá hacer una política contraria a los

intereses de la provincia representados con fuerzas políticas opuestas al Gobierno. Eso es la difícil

situación en que tiene que moverse el gobernador y depende de su inteligencia y de su capacidad saber

llevarla a cabo.

J. DE CORCUERA

 

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