Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Convivencia     
 
 Informaciones.    26/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

LETRAS DEL CAMBIO

Convivencia

Por Jaime CAMPMANY

DOCTOR: Que nada, que los inquisidores no mejoran de su telele; que no sólo no mejoran, sino que se

agravan. Que esto se va a convertir en epidemia. Ahora les ha dado el alifafe y les entra el patatús porque

don Santiago Carrillo va a hablar en el Club Siglo XXI sobre el eurocomunismo. Lo del eurocomunismo

es una celada política. Es la versión política de "Caperucita Roja". Y además don Santiago Carrillo es al

«héroe» de Paracuellos. La verdad es que yo no me creo mucho eso del eurocomunismo, como no me

creo el cuento de "Caperucita Roja". Pero me los leo, o dejo que me los lean. Cada cosa a su edad, se

entiende. Tampoco me creo mucho lo de la "República" de Platón, ni lo da Santo Tomás Moro, ni lo de

«La ciudad da Dios», ni los "Viajes de Gulliver". Y también me los leo. No me creo lo del paseo del

Dante de la mano de Virgilio y, sin embargo, algunas veces he leído versos de la "Comedia" (lo de

"divina" se lo pusieron después).

Lo que más pone a los inquisidores en trance de soponcio es que don Santiago Carrillo vaya a ser

presentado por don Manuel Fraga. Lo que tiene que hacer Fraga es presentar el libro de López Rodó en el

Club Siglo XXI, y a Santiago Carrillo que lo presente Tamames en los Amigos de la Unión Soviética.

Porque si no, el personal se confunde. Es lo mismo que eso que ha hecho el Rey al designar senador a un

exiliado republicano. Pues, ¿y lo que ha hecho la Real Academia? Se la ha ocurrido unir en un único

homenaje a don Juan Nicasio Gallego, que lo mismo estaba en las Cortes de Cádiz, que escribía aquello

de la duquesa de Frias o que se iba a la cárcel enviado por Fernando VII; a don Niceto Alcalá Zamora,

que lo mismo era ministro de la Corona que Presidente de la República; a don Ricardo León, el de «El

amor de los amores», y a don Julio Casares, el del Diccionario. Esa de la Academia debe de ser la casa

de Jácome Roque, porque igual te puedes encontrar a Suero Vallejo que a Eugenio Montes, a Pedro

Laín o Antonio Tovar, que a Torcuato Luca de Tena y a don José Maria Fernán con su «Poema de la

bestia y el ángel». Y además envía discursos desde lejos don Salvador de Madariaga.

Bueno, yo creo que todo eso de la Academia o del Club Siglo XXI, o lo que podrá volver a ser el Ateneo,

tiene un nombre que no quieren aprender algunos. Eso se llama convivencia. Eso as lo que en este país..,

¡Dios mío, qué cosas diría! ¡Quién supiera escribir!

 

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