El PSOE y la Monarquía     
 
 Ya.    29/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

El PSOE y la Monarquía

Felipe González, secretario general del PSOE, es entrevistado por Borobó en "Blanco y Negro":

- ¿Sería posible la conjunción de PSOE-PCE para constituir la oposición de S. M,, tan necesaria para el

equilibrio de la Monarquía y su persistencia?

- No, y yo no me voy, a meter en esa famosa polémica, que si por cuestiones ideológicas o por puro

tacticismo eso me parece una broma, muchas veces la gente lo dice sin creerlo. Creo que la estabilidad

democrática de este país exige que no se polarice la vida política en los clásicos bloques Frente Nacional-

Frente Popular, sino que haya opciones plurales que no sean tan antagónicas hasta el nivel de dividir a

España en dos mitades. Por consiguiente, nosotros rechazamos una coalición, o una alianza, o un

compromiso con el PCE.

A veces, cuando alguien trata de hacemos firmar el contrato de "de por vida" nos parece que es hacer el

ridículo, porque "de por vida" no lo han firmado ni siquiera los demácrata-cristianos italianos, que están a

punto de compartir el poder con los comunistas, aunque de hecho ya lo comparten y las decisiones de las

cámaras son decisiones negociadas entre los demócrata-cristianos y los comunistas italianos.

Y si me pone como modelo a los socialdemócratas del norte de Europa, yo tendría que recordar algunos

pequeños detalles; por ejemplo, que el Partido Socialdemócrata sueco ha gobernado con el apoyo

parlamentario, no gubernamental, pero sí parlamentario, del Partido Comunista sueno durante una buena

cantidad de años, en tanto que los socialdemócratas alemanes no podrían hacer de ninguna manera esto,

porque perderían la credibilidad ante su propio electorado.

No me parece errónea la política de Brandt, no me parece errónea la política de Palme, no me parece

errónea la de Mitterrand, todas me parecen acertadas, y depende de las circunstancias políticas,

económicas y sociales de un país. En este país no es posible el Frente Popular hoy si se quiere defender la

libertad y la democracia.

Creo que sí se consigne hacer una buena constitución, si se consigne que este país racionalice sus

opciones políticas en cuatro o cinco grandes fuerzas, yo creo que se va a conseguir un buen equilibrio.

Las circunstancias no son las de 1936. En 1936 la sociedad creaba el antagonismo hasta la ruptura total,

de pérdida de la capacidad de convivencia política pacífica, y creaba el antagonismo porque, si bien la

sociedad española sigue siendo bastante injusta, y las estadísticas lo pueden demostrar con mucha

facilidad, en 1936 había graves problemas de miseria, había graves problemas de distanciamientos

sociales irreconciliables.

Hoy la sociedad española tiene un carácter mucho más europeista (por entendernos) y, por consiguiente,

tiene una dosis de ponderación o moderación infinitamente mayores.

- Así que, si después de gobernar España usted, cuatro o cinco años, pongamos por ejemplo, es derrotado

por la derecha en unas elecciones, ¿estaría dispuesto a entregar el poder a Fraga?

- Evidentemente, sí. Si consigue ganar las elecciones, ya no entonces, sino en este momento, yo creo que

no se puede cometer el error de afirmar, como le he oído decir a una persona muy respetable de la

izquierda, que si gana las elecciones Fraga va a haber problemas callejeros, etc. Ni hablar, yo lo he dicho

mil veces, si las elecciones las gana con limpieza Fraga o quien sea, yo, como demócrata; me quito el

sombrero y saludo a quien gane en las elecciones, porque, en definitiva, va a ser el pueblo el que le va a

decir sí o no en la próxima confrontación electoral.

En las próximas Cortes el artículo primero tendrá que decir cuál es la forma del Estado inexorablemente.

Si no es en las próximas Cortes, ese problema se va a producir. En este momento, en esta coyuntura, la

Monarquía tiene la oportunidad histórica de ser ampliamente refrendada, pero además respetando que

haya opciones que no sean las opciones monárquicas.

No se trata de hacer un fanatismo republicano y antimonárquico, se trata de que cada uno entiende una

forma de gobierno como más racional, y sea cual sea la forma de gobierno que resulte tiene que ser la que

democráticamente el pueblo haya decidido, y este momento la inmensa mayoría del pueblo o una buena

parte del pueblo, en todo caso mayoritaria, va a optar como opción o como exclusión por la Monarquía."

 

< Volver