El pensamiento político de Felipe González     
 
 Ya.    21/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

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El pensamiento político de Felipe González

"Guadiana" recoge el pensamiento político de Felipe González, secretario general del PSOE. Este

pensamiento acerca de algunas cuestiones es el siguiente:

EL DIVORCIO

La relación de carácter matrimonial entre hombre y mujer debe ser exclusivamente civil y basarse en la

voluntariedad y realidad de la convivencia.

La discusión religiosa de esta relación es un problema de conciencia individual que no debe repercutir en

la relación jurídico-civil.

EL ABORTO

Se trata de crear una falsa dialéctica que enfrente a supuestos abortistas contra supuestos antiabortistas, o

a la inversa. Nadie, racionalmente, puede defender el abortismo. Los socialistas queremos que se regule el

derecho a abortar, recogiendo una realidad social de más de 300.000 abortos por año y respetando el

derecho de la mujer a disponer de su propia persona. Es decir, a la gestación voluntaria.

Nuestra propuesta es que haya una buena información y formación sexual, así como un uso libre de

anticonceptivos de tal forma que se evite al máximo los abortos.

REFORMA FISCAL

Al margen de las deficiencias del carácter desigualitario del sistema actual, cabe destacar dos vicios

económicos del régimen fiscal español:

1. Falta de voluntad política de ponerlo en práctica. Es decir, negligencia culposa en el cobro de los

impuestos.

2. Falta de información clara sobre el destino de los impuestos.

El PSOE propugna:

Una estructura fiscal establecida en base a un sistema que grave la capacidad de pago en cinco vias

diferentes:

1. La renta personal.

2. Los beneficios empresariales.

3. EL patrimonio neto.

4. Las sucesiones.

5. El valor añadido.

Una reforma de la Administración fiscal de forma que la asignación de personal inspector y auxiliar se

haga en función de las necesidades de la Administración; se supriman las competencias exclusivas de

determinados cuerpos; se establezcan incompatibilidades entre la función inspectora y la asesoria privada;

se introduzcan procedimientos racionales de gestión en la administración de tributos.

Una reforma de la legislación del fraude tributario mediante la introducción de la figura de delito penal.

RELACIONES IGLESIA-ESTADO

El Estado debe ser laico. Como superestructura representativa de toda la colectividad no puede inclinarse

en favor de ningún credo religioso, sino respetar las distintas creencias o la inexistencia de creencias.

FEDERALISMO

Siendo España una realidad plural, compuesta por nacionalidades, pueblos y regiones de personalidad

propia y diferenciada en el seno del conjunto, la mejor estructura para armonizar las diferencias es lo

federativo.

Ello implica, a su vez, el respeto a los diferentes grados de autonomia que las respectivas conciencias

colectivas de nacionalidades y regiones quieran darse.

Se trata de compatibilizar los intereses de cada colectividad con personalidad propia, el derecho a la

diferencia, con los intereses solidarios de todos los españoles.

LEY DE EDUCACIÓN

Somos partidarios de la enseñanza pública a todos los niveles. La educación ha de ponerse al servicio de

los intereses de la colectividad.

Enseñanza pública, por tanto, estrechamente conectada con las instituciones sociopolíticas—Estado,

Región o Nacionalidad. Municipio --que sirvan de cauce real para la expresión de la voluntad ciudadana.

Junto a ello, es preciso que el sistema de enseñanza esté gestionado y controlado democráticamente, para

impedir que se imparta ninguna enseñanza religiosa, filosófica o política oficialista."

NACIONALIZACIONES

Desde una perspectiva socialista, la nacionalización puede ser un proceso natural en el camino de la

socialización, pero no garantiza por sí sola la creación de condiciones de socialización, justicia y

igualdad. Nacionalizar y socializar no son conceptos idénticos. En el camino hacia el socialismo, la

nacionalización representa un paso—a veces imprescindible—, pero no es suficiente y ofrece riesgos de

burocratización que contradicen el objetivo de una sociedad socialista.

En el sistema productivo propugnado por el PSOE está configurado un sector nacionalizado y de empresa

pública que comprendería los servicios públicos y las actividades de interés público fundamental, com la

gran banca. Y sólo la gran banca porque es en ello donde se proceden los fenómenos oligopolisticos y de

excesivo poder político.

También serían objeto de nacionalización la industria eléctrica, la CAMPSA, las minas de carbón. La

empresa estatal ENAGAS englobaría la compra, el transporte y la distribución de gas natural. Toda la

industria siderúrgica integral se concentrará en una empresa estatal que tendrá como base ENSIDESA.

La introducción del sector público de la indústria farmacéutica y en la alimentaria será la forma de evitar

posiciones monopolísticas en estos sectores estratégicos de dependencia exterior.

 

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