Fraga, en la presentación de Carrillo. 
 Hay que intentar que la historia próxima de España nos sea común  :   
 Existe una posibilidad, dijo también, de que ese compromiso mínimo empiece a ser realidad. Santiago Carrillo, un comunista de pura cepa y de mucho cuidado. 
 Ya.    28/10/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

YA NACIONAL

28-X-77

Fraga, en la presentación de Carrillo

"Hay que intentar que lo historia próxima de España nos sea común"

"Existe una posibilidad—dijo también—de que ese compromiso mínimo empiece a ser realidad"

"Santiago Carrillo, un comunista de pura cepa y de mucho cuidado"

En su presentación del secretario general del PCE, el dirigente de Alianza Popular Manuel Fraga Iribarne

dijo:

"No necesito poner a Dios por testigo de que la distancia política e ideológica entre el Partido Comunista

y Alianza Popular es muy grande ni necesito recordar, por obvia, en qué consiste. El Club Siglo XXI se

ha caracterizado siempre por un alto nivel intelectual, una gran apertura a diversas tendencias y una gran

curiosidad informativa. Estos criterios se han ido enganchando de acuerdo con la evolución de la sociedad

española y el crecimiento del arco de las fuerzas políticas incorporadas a la vida constitucional. Sólo se ha

exigido un planteamiento racional de las cuestiones, un respeto a las demás opciones y una actitud de

acabamiento a la ley y del orden institucional.

En la aplicación de estos principios, la Junta directiva del Club estimó este curso, correctamente, que esta

gran tribuna política debería, tras las elecciones del 15 de junio, alcanzar en abanico a todas las fuerzas

representadas en las Cortes. Decisión razonable e incluso necesaria. Y aquí estamos como consecuencia

Santiago Carrillo y yo: él como conferenciante y yo como directivo del Club, que ha recibido e1 honroso,

aunque difícil, encargo de hacer su presentación.

Santiago Carrillo y yo venimos de dos polos opuestos del escenario político español. No tanto

sociológicamente. Su padre era un obrero asturiano, que llegó a ser un importante líder socialista. El mío

era un pobre campesino gallego que a fuerza de trabajo y de sacrificios, en la dura emigración

ultramarina, pudo criar y dar estudios a doce hijos. Don Wenceslao Carrillo fue viceministro socialista de

la República; Manuel Fraga Bello fue alcalde de Villalba con Primo de Rivera y durante nuestra guerra y

presidió la CEDA en aquella comarca durante la República. Políticamente, Carrillo milita en el marxismo,

en el que yo no creo; pienso que la esperanza de liberación que supuso para muchos no está justificada

por lo que en realidad ha sido el mundo creado en Rusia y en otros países del Este. Carrillo luchó en las

guerrillas al final de los años 40; yo fui ministro de información en los años 60 y de la Gobernación en los

70 y opuso las ideas de reforma a las de revolución.

Es inútil mirar hacia atrás

Ahora estamos en octubre de 1977. España se enfrenta con problemas nuevos de extrema gravedad. Y

pienso que tenemos que hacernos a unas cuantas ideas, nos guste o no. La primera es que es inútil mirar

hacia atrás. Todos tenemos historia. De lo que se trata es de saber si queremos, de buena fe, intentar que

la historia próxima de España nos sea común. Hay que intentarlo. Para ello, las líneas divisorias no

pueden quedar rígidas en 1031, en 1936, en 1930, en 1045, en 1975 ni en ninguna otra fecha rebasada.

Las fronteras pasan por nuestros propósitos y nuestras conductas de hoy.

Los que pensemos que España, nuestra España, la que formamos todos los españoles, es lo más

importante, que todos deben tener su oportunidad dentro de la ley y sólo a través de ella; los que

renuncien a compromisos internacionales para resolver con realismo y generosidad los problemas de aquí,

los que usen el mismo lenguaje en el Parlamento y en la calle, esos deben tener algo en común.

Yo creo que hay una posibilidad, limitada pero cierta, de que ese compromiso mínimo empiece a ser

realidad; realidad tremenda, cada día en peligro, muchas veces traicionada por unos y por otros, pero

efectiva. En los años 30 está coincidencia de hoy, que a muchos va a disgustar y nos va a costar

incomprensiones e incluso injurias, no hubiera sido posible. Dios quiera que hoy no sea considerada como

incoherencia, sino como sentido de la responsabilidad.

REVISIONISTA DE LOS DOGMAS MARXISTAS

Santiago Carrillo ha escrito varios libros importantes. El último, "Eurocomunismo y Estado", ha tenido

una resonancia ilimitada, porque con más decisión intelectual que ninguno de los otros revisionistas de

los dogmas marxistas ha rebasado no sólo el stalinismo, sino también el leninismo. Creo que ello es razón

más que suficiente para que el Club Siglo XXI se dé a sí mismo la oportunidad de oír de primera mano las

tesis de su autor incluso si cada uno, como es lógico, reserva su juicio último sobre la credibilidad de esta

o aquella tesis.

Y termino de abusar de vuestra benevolencia, puesto que es al señor Carrillo y no a mi a quien venís a

escuchar. No procede que yo añada hoy el tópico florilegio de elogios personales. Carrillo y yo nos hemos

dicho de todo en la campaña electoral. Lo que hoy puedo añadir, sin rectificar, es que nos conocemos

mejor; no sé lo que él piensa hoy de mí, pero yo he entrevisto en él a un español con las virtudes y los

defectos de la raza bastante bien plantados. Hace unos días estuvo por su tierra, Asturias, y leí unas

declaraciones de la mujer de Lisfer, mencionando al actual Partido Comunista Español como "un partido

desclasado que ha renegado del internacionalismo proletario, de la dictadura del proletariado y que ni

siquiera levanta el puño". En fin, "un partido colaboracionista de la burguesía". Nada más lejos de la

verdad. Estamos ante un comunista de pura cepa, y, si él me lo permite, de mucho cuidado. Por eso

interesa oírle, Santiago Carrillo tiene la palabra."

 

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