En el cementerio civil de Madrid. 
 Homenaje socialista a Pablo Iglesias  :   
 Felipe González y José Prat, destacaron la necesidad de conseguir la unidad socialista. 
 Arriba.    04/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EN EL CEMENTERIO CIVIL DE MADRID

HOMENAJE SOCIALISTA A PABLO IGLESIAS

Felipe González y José Prat, destacaron la necesidad de conseguir la unidad socialista

MADRID (De nuestra Redacción.)—En el cementerio civil de Madrid se rindió el domingo un homenaje

a Pablo Iglesias, dirigente del socialismo Español, convocado par el Partido Socialista Obrero Español y

la Unión General de Trabajadores. El acto se inició a las cuatro de la tarde, y junto a la tumba de Pablo

Iglesias se concentraron unas ochocientas personas.

Los asistentes, que llegaban al cementerio en grupos pequeños, portaban pancartas y banderas de UGT,

PSOE y Juventudes Socialistas. La mayoría llevaban también clavetes rojos en la solapa, además de

pegatinas alusivas al acto.

A las cinco de la tarde, y sin que las fuerzas de orden público hubiesen hecho acto de presencia en el

interior del cementerio, los asistentes aplaudieron la llegada de Rodolfo Llopis, y a continuación

entonaron «La Internacional», con gritos posteriores de unidad socialista.

Cinco minutos después, aproximadamente, llegó el secretario del PSOE, Felipe González, que fue muy

aplaudido por los asistentes, repitiéndose entonces los gritos de unidad y socialismo-libertad».

Tras unas palabras de José Prat, presidente del PSOE (h.). que abogó por la unidad de todos los socialistas

sin distinción de partidos, habló Felipe González, quien señaló que no quería dirigirse a los asistentes en

nombre de grupo alguno porque él también quería solicitar, a su vez, la unidad del socialismo.

El secretario general del PSOE añadió que esperaba que éste primero de mayo fuese el último que se

celebra en circunstanciad especiales, frase que fue coreada por los asistentes.

Finalmente, Felipe González saludó públicamente a José Prat e insistió en su petición de unidad entre los

socialistas. Entre los aplausos, una vez más, de la multitud concentrada en tos alrededores de la tumba de

Pablo Iglesias, los dos dirigentes se dieron un abrazo.

A las cinco y media de la tarde, aproximadamente, los asistentes comenzaron a abandonar el cementerio

civil de Madrid sin qué las fuerzas de orden público, que habían montado unos discretos servicios de

vigilancia en los alrededores, interviniesen en ningún momento.

 

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