Carrillo, en el club Siglo XXI. 
 De la Moncloa ha salido una política de concentración democrática     
 
 Ya.    28/10/1977.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

"De la Moncloa ha salido una política de concentración democrática"

Inteligente, hábil, ofreciendo buena imagen, el secretario general del Partido Comunista de España disertó

ayer durante tres cuartos de hora ante numeroso auditorio—alrededor de dos mil quinientas o tres mil

personas— en el Club Siglo XXI sobre el tenia "Eurocomunismo". Ni un solo incidente y gran

expectación.

No muchos "famosos", tal vez por el pleno del Congreso de Diputados, que se desarrollaba a la misma

hora. En las primeras filas de asistentes, los embajadores de la URSS, Rumania, Túnez y otros

representantes del Cuerpo Diplomático; la presidenta del PCE, Dolores Iburruri, y otros dirigentes del

partido; los ex ministros señores Robles Piquer, Fernández, Sordo y Ruiz-Giménez; alcalde de Madrid,

señor Arespacochaga; esposa del señor Fraga Iribarne, presentador del conferenciante en su calidad de

directivo del Club; numerosos periodistas. La amplia sala se encontraba llena de público y hubo que

habilitar a última hora salones próximos para dar cabida a los numerosos oyentes congregados.

Los señores Fraga y Carrillo llegaron al Club poco después de las ocho de la tarde, procedentes del

Palacio de las Cortes. Hicieron su entrada en la sala por puertas distintas, pero deliberadamente se

encontraron en el pasillo central y se saludaron cordialmente entre una nube de fotógrafos. Aplausos para

ambos dirigentes, y, tras unas breves palabras del presidente del Club, señor Guerrero Burgos, comenzó la

conferencia. Primero, presentación del señor Carrillo a cargo del señor Fraga Iribarne—sus palabras las

reproducimos aparte—. Con su voz de siempre, con su tono de siempre, fiel a sus ideas, pero con un

espíritu distinto. Al final de la intervención, aplausos para él, que se fundieron con los dirigidos al señor

Carrillo cuando éste accedió a la tribuna.

Para el secretario general del PCE la presentación a cargo de su colega de Alianza Popular significaba un

"acto de civilizada actitud ciudadana". Y el señor Carrillo se definió a continuación: "No soy tan malo—

dijo—como dicen mis detractores ni tan bueno como piensan algunos de mis amigos. Soy como todos los

de mi generación, producto de una España atormentada que las injusticias y las circunstancias históricas

rompieron en dos." Y tras insistir en que "el diálogo debe reemplazar a los fusiles", el secretario general

del PCE entró en materia. Entre otras cosas, dijo:

CORRECCIONES AL MARXISMO

Para los que hemos aceptado la marca "eurocomunista", el marxismo es una ciencia social, y como

todas las ciencias, sometido a correcciones, a enriquecimientos y nuevos desarrollos, que surgen de su

experimentación en la práctica, del descubrimiento de nuevos horizontes a medida que transcurre el

devenir humano.

El "eurocomunismo" se propone transformar la actual sociedad por una vía democrática, conservando

y manteniendo la democracia, las libertades y los derechos humanos como valores inalienables y

permanentes. En el fondo, la vía "eurocomunista" representa una extensión de la democracia política al

terreno económico y social. De la misma manera que la sociedad participa en la dirección de la política

del Estado, se trata de que participe en la dirección, en la propiedad y en el beneficio de la economía.

El 15 de junio el país votó no por la transformación socialista de la sociedad, sino por el cambio

democrático. Respetamos el fallo popular. Porque cualquier intento de forzar el ritmo de la historia, en

vez de hacernos avanzar, podría depararnos un trágico retroceso. Cuando habló de nuestro proyecto de

transformación de la sociedad como de un proceso de extensión de la democracia al terreno económico-

social, que tendrá sus ritmos, me estoy refiriendo a nuestra política de futuro, a la política que haremos

una vez superada la crisis del país o en el caso de que los medios previstos hoy para superarla no dieran

su fruto, a la política de recambio que habría que intentar para resolverla sobre otras bases.

Los comunistas consideramos superada la tesis de la dictadura del proletariado y la reemplazamos por la

concepción de un Estado democrático, laico, sin filosofía oficial, descentralizado, en el que el pluralismo

político y filosófico sea plenamente respetado. Si en los países occidentales la burguesía ha podido

mantener por largo tiempo su hegemonía su poder, con regímenes de democracia política, ¿por qué no

serían capaces de imponer y asegurar la suya, con democracia, las fuerzas socialistas?

Sinceridad democrática

¿Hay algún partido, algún hombre en este país que pueda lanzarnos la primera piedra

poniendo en duda nuestra sinceridad democrática? Hemos luchado y afrontado sacrificios por

establecer la democracia: Se han celebrado las elecciones. Hemos tenido sólo veinte diputados.

Pero hemos reaccionado con fuerza serena y responsable. Al día siguiente de las elecciones

propusimos que los compañeros del PSOE gobernaran con la UCD porque considerábamos

que el paso de una dictadura a la democracia no podía administrarlo un Gobierno minoritario en las

Cortes y todavía más en el país. Nuestra propuesta no era interesada; no era una maniobra para

debilitar al PSOE. Advertimos que un partido político puede defraudar a sus electores en el

Gobierno, pero también puede defraudarles en la oposición, si le han dado un voto útil, que es

un voto para gobernar.

A la vista de la situación, propusimos entonces un Gobierno de concentración democrática, en el que

estábamos dispuestos a comprometernos. Algunos han manifestado que los comunistas queremos ir

al Gobierno como sea. No se trata de eso. De lo que se trata es de que nos hallarnos en una situación de

emergencia política y económica. Se trata de consolidar la democracia y de salvar al país de la

ruina. Y si para ello es preciso que nos quememos todos, ¡pues a quemarse!

PACTO DE LA MONCLOA

Y que teníamos razón ha venido a probarlo el pacto de la Moncloa. La foto que publicaron el

miércoles por la mañana los periódicos con los hombres que firmamos el pacto recordaba las

fotos ministeriales. (Aplausos y sonrisas.) Es verdad que aquello no es un Gobierno de concentración

democrática. Pero lo que ha salido de la Moncloa es una política de concentración democrática.

El Gobierno vendrá después o no vendrá. Pero ahora hay que aplicar ese pacto en su integridad.

Nosotros cumpliremos nuestros compromisos y denunciaremos a quienes no hagan lo mismo.

Velaremos por que el pacto no quede en un papel y se transforme en realidad. Y para ello diremos

a los trabajadores la parte de sacrificio que les corresponde. Pero no permitiremos que los demás

escapen de la suya. A nuestros críticos les pedimos un juicio no de intenciones, sino basado en los hechos.

INDEPENDENCIA Y SAHARA

El "eurocomunismo" se caracteriza también por su posición independiente (y en esto Carrillo puso

especial énfasis). Nosotros no nos consideramos, comprometidos con la política de ningún Estado

extranjero, sea el que sea, incluso con los gobernados por un partido comunista. Nos consideramos

comprometidos con nuestro pueblo, con nuestro país.

Sobre el tema del Sahara, la diplomacia española debe tomar iniciativas para buscar una vía de

solución. España debe favorecer e incluso propiciar iniciativas para que se vuelva a poner en

marcha el proceso de autodeterminación del Sahara occidental. Bajo los auspicios de la ONU, España

podría promover el diálogo necesario y urgente entre todas las partes interesadas, incluido el

Frente Polisario, con vistas a la aplicación del derecho inalienable del pueblo saharauí a

autodeterminar, en e1 sentido que sea, su futuro.

Los comunistas españoles somos opuestos a toda política de bloques militares. Estimamos que hoy ni

la OTAN ni el Pacto de Varsovia sirven al fin de mantener el equilibrio estratégico. El equilibrio

estratégico lo mantiene la posesión del arma nuclear. Esa es la realidad. Pensamos que España debe

mantenerse no alineada en ninguno de los dos bloques y que, además, debe ocupar un lugar activo en la

acción diplomática en favor de su desaparición.

En definitiva—terminó diciendo Santiago Carrillo al cabo de tres cuartos de hora de lectura

pausada—, el eurocomunismo es una tendencia más de las que existen en el movimiento

comunista y obrero que se caracteriza por haber hecho una opción de socialismo democrático

pluralista e independiente y que está en trance de elaborar su propia interpretación del marxismo

adecuada a nuestro continente y a nuestras circunstancias. Desde luego, es una realidad y no una

ficción. Es una estrategia y no una táctica.

Al final de su intervención, aplausos no meramente por cortesía.

 

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