Autor: Maestro Martínez, Ángel. 
   La relación entre comunistas y socilalistas     
 
 El Alcázar.    17/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

LA RELACION ENTRE COMUNISTAS Y SOCIALISTAS HOY

FRENTE a la concepción tradicional de la sociedad resultaría pueril el descubrir ahora, que no es sólo el

comunismo un enemigo claro y declarado, sino que también el socialismo resulta un enemigo, muchas

veces más peligroso, ya que propugna la destrucción de la sociedad tradicional, de forma que se presenta

como más "humana", desprovista de la imagen del terror, consustancial al marxismo-leninismo y de la

que éste trata ahora de liberarse con la figura de los "eurocomunismos" —de forma más abierta y

razonable, y basado su triunfo e hipotéticos logros, conseguidos en virtud de triunfos obtenidos en base a

la más pura y ortodoxa democracia inorgánica.

Sin embargo hay excepciones como en España donde el sector más fuerte del socialismo, y el que goza de

mayores facilidades por parte del Gobierno del Sr. Suárez —el P.S.O.E., renovado— presenta una faz tan

descaradamente Marxista Leninista en sus aspectos programáticos como la del partido comunista. El

P.S.O.E., que tan sustanciosos apoyos internacionales recibe, muy particularmente de Alemania —

canalizados a través de la Fundación Ebert, personalizados en Bruno Friedrich, miembro del Buró del

Partido Socialista alemán que a la vez supervisa los programas formativos del P.S.O. E.—, se muestra tan

extremista, como basta con leer las conclusiones del equipo de estudios del partido llamado Grupo Jaime

Vera, —médico que fue fundador de P.S.O. E. , que llegó a preocupar al mismo socialismo alemán, por

su radicalización.

Hasta ahora, en el resto de los países occidentales, su imagen es más democrática, no propugnando, sino

renunciando expresamente a ello, la dictadura del proletariado, pero consiguiendo efectos a largo plazo,

que para mi opinión han acelerado de forma eficacísima la destrucción de esa sociedad, presentando lo

que en el lenguaje marxista se denominarían "condiciones Objetivas" idóneas para el triunfo definitivo de

esa ideología totalitaria.

Pero esto ya está cambiando, pues si echamos una ojeada al mundo los dirigentes de la llamada ala

derecha del socialismo han sido incapaces de impedir la comunicación de este partido con el comunista, y

los dirigentes socialistas no partidarios de la colaboración con el marxismo-leninismo son desplazados de

la dirección de los partidos, en lo que constituye una afirmación práctica de la inevitabitidad, a pesar de la

opinión de destacados políticos españoles que hoy ocupan tan altos puestos, de cómo el partido socialista

se desliza inexorablemente hacia la órbita marxista, so pena de ver reducida la fuerza de sus masas, y la

disminución de su combatividad, y como los mismos dirigentes socialistas se encargan de confirmárselo a

nuestros Metternichs oTayllerands de pacotilla.

Una figura destacada de la social democracia —no ya socialista sino social demócrata-finlandesa V.

Leskinen, declaró abiertamente "Hemos presentado la propuesta de establecer contactos con los partidos

dirigentes de los países socialistas de Europa-Oriental".

Nada menos que Leónidas Breznev, con ocasión de una sesión conmemorativa del comité central del

Partido Comunista del Soviet Supremo de la república de Georgia —y ya sabemos que cuando los

dirigentes soviéticos hablas, aunque sea en actos locales, bien se encarga Tass de difundir los

universalmente cuando contienen advertencias— ha sido como "hemos vuelto a reiterar nuestra actitud

positiva hacia eventuales acciones comunes en el área internacional con los partidos socialdemócratas".

Una figura destacada entre los publicistas soviéticos, Ernst Herny, pseudónimo que caracteriza a un

hombre del departamento de desinformación del KGB, que constituye entre tantos aspectos de la

actividad periodística la pretendidamente teórica agencia de noticias Novosti, muy probablemente la

sección 10a de la misma, ha dedicado un libro editado por otra sucursal del 2° directorio principal del

KGB, la editorial Progreso, radicada en Moscú, íntegramente a las posibilidades de colaboración entre

comunistas y socialistas.

El libro —curiosamente traducido al español por Roberto Carrillo, hermano de Santiago— es claro y

concluyente de como puede y debe armonizarse a escala internacional la colaboración entre comunistas y

socialistas, aunando los esfuerzos de ambos "en la lucha de los intereses vitales de la clase obrera" y "en

la construcción del socialismo en el mundo".

Pero esto ya no es la opinión más o menos oficiosa de un portavoz —aunque sepamos lo que signifique

dentro de la feroz dictadura soviética lo de la oficiosidad— sino que en el programa del Partido comunista

de la Unión Soviética se recoge textualmente como "los partidos comunistas propugnan la cooperación

con los partidos social-demócratas en la lucha por la conquista del poder y la construcción de la sociedad

socialista´´.

En virtud de todo ello pensamos que cada día adquiere más peso y relevancia la tesis de que comunistas y

socialistas caminan de forma clara e inequívoca a la unidad de acción para fines comunes.

L. Angel MAESTRO MARTINEZ

 

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