Autor: Múgica Herzog, Enrique . 
   Socialdemocracia     
 
 Pueblo.    23/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

SOCIALDEMOCRACIA

Sobre el tema que antecede, Enrique Múgica escribe en el número dos de "El Socialista":

«Hemos de marginar cualquier talante sectario, que, situando al partido erróneamente en la misma

afirmación dogmática —sin percatarse de que la teoría que no tiene en cuenta la realidad no sirve—, lo

único que conseguiría sería el sometimiento de ese electorado a la tentación de los satélites de Centro

Democrático. Esta afirmación no puede entenderse como puro electoralismo. Las elecciones son materia

principal de un partido socialista en cuanto garantía de la esencial e imprescindible democracia, aval de la

firmeza de nuestro Partido Socialista con una cualificada adhesión popular, ya que a nadie se le escapa

que la credibilidad de una organización política será distinta si obtiene pocos o muchos votos.

En el P. S. O. E. conviven fraternalmente unos militantes que supieron animar la tensión inmediata,

aunque fuera desproporcionada a la circunstancia real, con otros que se pronunciaban por una andadura

más acompasada hacia nuestras metas. Eran dos maneras de ver las cosas: para unos, la convicción de que

el socialismo sería mas creador, firme y fecundo sobre la base de una pedogogía asimiladora de sucesivas

conquistas de bienestar y libertad, que sobre el arrebato emocional pasajero, pero a veces provocado de

riesgos catastróficos e incluso armados.

El recuerdo de entrañables compañeros, como Julián Besteiro, Indalecio Prieto, Fernando de los Ríos, la

evocación de su indestructible magisterio nos puede ayudar en esta hora difícil y prometedora de nuestro

país. No nos asusten las palabras, no nos dejemos atemorizar por complejos provocados por quienes

desearían reducirnos a un grupo ideologizante. Hay una gran historia del partido, que es la de su

humanismo primordial la del sentido moderador, que no medrado, democrático, y no demagógico, del

socialismo. Frente a la "socialdemocracia" de los simuladores, la auténtica socialdemocracia de nuestro

legado.»

 

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