Autor: Narvión, Pilar (CASANDRA). 
   Felipe González y la OTAN     
 
 Pueblo.    19/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

FELIPE GONZALEZ Y LA O.T.A.N.

COMO es sabido, los dos grandes bloques, Occidental y del Este, están respaldados por dos dispositivos

de defensa, la O.T.A.N. y el Pacto de Varsovia, dos colosos militares de cuyo equilibrio depende en gran

parte la garantía de paz internacional. Cualquier pieza que pueda moverse en este difícil ajedrez militar

hace cerrar océanos de tinta; cualquier toma de posición sobre el tema lleva implícita una viva polémica a

nivel de la nación donde se toma esa posición, como a nivel de los comentaristas internacionales y aun de

las cancillerías.

OTAN, si; OTAN, no, es una confesión de la atlántica o no atlántica, es una opción de la que dependen

una buena parte del resto de las opciones internacionales. Se trata de alinearse o no alinearse junto a los

dispositivos de defensa de ese mundo que hemos convenido en llamar occidental atlántico, y que está

compuesto por Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, EE. UU., Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Italia,

Luxemburgo, Noruega, Portugal y Turquía.

Todos sabemos que son, de manera especial, esos dos grandes llamados U.S.A. y Alemania Federal los

que mantienen el fuego sagrado de la OTAN. En cualquier país europeo una declaración en favor o en

contra de la O.T.A.N. por parte del líder de un partido es un acontecimiento, porque es como cantar el

color y definir una alineación.

Dicho lo dicho, me asombra enormemente que la declaración de Felipe González, líder del P S O E , en

Bruselas, donde se ha mostrado partidario de la entrada de España en la C.E.E., pero contrario a nuestra

participación en la O.T.A.N., la hayamos despachado los periódicos con la publicación del simple

telegrama de agencia, eso al periódico que he recogido la noticia. Únicamente un periódico de Madrid

publica el comentario de su corresponsal en Bruselas, Ramón Vilaró, y Javaloyes le dedica su comentario

internacional en su sección habitual, con una intencionada pregunta:

"¿A qué tipo de democracia se apunta eI socialismo español a la democracia de las libertades o a la

democracia socialista?"

La opción de Felipe González, y suponemos del P.S.O.E., sobre la O.T.A.N. no es «moco de pavo». Un

planteamiento de la política internacional del país con o sin aliados atlánticos es una opción que la Prensa

española no ha comentado todavía con la atención que el caso requiere; pero que, naturalmente, no ha

podido pasar inadvertida ni en Washington ni en Bonn, donde Felipe González tiene tantos amigos.

¿Atlántico, sí; Atlántico, no? Cierto que en España estamos un poco desentrenados en esto de las

elecciones; pero la opción de Felipe González en cualquier país de Europa tendría grandes repercusiones

en las urnas.

Pilar NARVION

 

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