Autor: Magaz Leboucher, Pablo. 
 ABC en Bonn. 
 Severos ataques de Felipe González contra Suárez  :   
 El Presidente del Gobierno está dando pruebas de gran beligerancia ante las elecciones. 
 ABC.    19/03/1977.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 16. 

ABC. SÁBADO 19 DE MARZO DE 1977.

SEVEROS ATAQUES DE FELIPE GONZÁLEZ CONTRA SUÁREZ

«El presidente del Gobierno está dando pruebas de gran beligerancia ante las elecciones»

BONN, 18. (De nuestro corresponsal.) Felipe González no comparte la gran admiración que sienten

los Gobiernos europeos por Adolfo Suárez. El milagro político español —así califican nuestra evolución

las más altas esferas de la Comunidad— no es para el secretario del «P. S. O. E.» más que la plataforma

de una trampa electoral.

Las contradicciones del joven y dicharachero político sevillano abundaron en la rueda de Prensa de hoy, a

la que —por ser viernes y por el escándalo de «los micrófonos»— sólo asistimos dos periodistas

alemanes y diez españoles.

El secretario general del «P. S. O. E.», en su intervención, subrayó que «nadie debía utilizar la caja de

resonancia europea para denunciar al Gobierno», procediendo inmediatamente a denunciar al Gobierno en

el centro de Europa, con las palabras siguientes :

BELIGERANCIA GUBERNAMENTAL.— «El Gobierno Suárez representa hoy, lo quiera o no, a los

intereses de la Monarquía, puesto que no tía sido nombrado por el pueblo, sino por el Rey.» (Pausa.)

«De la misma forma que un Gobierno provisional (compuesto por las fuerzas de la oposición) tendría

garantizada la neutralidad gracias a los enfrentamientos internos, el actual debería ser extraordinariamente

escrupuloso a la hora de juzgar el juego político. Nuestra gran preocupación estriba en que el Gobierno

Suárez está dando pruebas —en las últimas semanas— de gran beligerancia ante las elecciones, lo que

significa una tentación para usar en su favor los medios del aparato franquista; Movimiento Nacional,

Sindicatos, Cortes, radio y televisión. Este es el gran interrogante que se abre ante nuestro país a cien días

de las elecciones.»

El diagnóstico y la profecía encerrados en esta introducción sintetizan el contenido de la conversación de

sesenta minutos que mantuvo González ayer noche con Willy Brandt y el tema del diálogo que sostendrá

esta tarde, aquí, o mañana, en Hamburgo, con el canciller Helmut Schmidt.

RESENTIMIENTO.—El secretario general del «P. S. O. E.» no se presentó en esta capital ante la Prensa

como un político que confía en la victoria, sino más bien como un hombre a quien acechan fuerzas turbias

todopoderosas. Su resentimiento se mostró particularmente acentuado cuando, de acuerdo con el turno

riguroso germano, le pregunté:

—¿Qué ayuda económica extranjera ha recibido el «P. S. O. E.» (R.) hasta hoy?

—La solidaridad internacional hacia nuestro partido data de 1940. Pero dado «1 medio que usted

representa, he de dejar constancia que nuestros ingresos no se han nutrido nunca del aparato franquista,

como es el caso actual de otros grupos políticos.

—Modificaré mi pregunta —repuse—. ¿A cuánto asciende el apoyo económico recibido por el "P. S. O.

E." del extranjero después de la muerte de Franco?

—Es imposible hacer una cuantificación. La parte más importante ha venido de los franceses, porque allí

hemos vivido muchos españoles socialistas durante largo tiempo.

—¿Podría usted concretar qué grupos o entidades están aprovechándose hoy dinerariamente del aparato

antiguo?

—Por ejemplo, los «neodemócratas». En España reina hoy una gran confusión. Se está perdiendo la

verdadera imagen de mucha gente. Algunos señores —que deberían estar en Brasil, como Caetano—

quieren ahora darnos lecciones de democracia. Nuestro partido, en concreto, debería ser el más poderoso

del país, pero fue expoliado de todos sus bienes por algunos de los que hoy hacen alarde de demócratas.

CONFUSIÓN.—A la pregunta de un colega sobre «la rabieta» que produjo en el «P. S. O. E.»

reconstituido la legalización del «P. S. O. E» histórico, contestó González: «Al legalizar con las mismas

siglas —sólo diferenciadas por un paréntesis y una inicial— a los dos partidos, el Gobierno intentaba

confundir a la opinión pública, ya de por sí desorientada, porque ahora resulta que hasta el ministro del

Interior es en España socialdemócrata. El techo de negociación con el Gobierno se ha tocado ya. Suárez y

sus ministros han de clarificar sus posiciones ante el país. Deberían hacerlo cuanto antes para que "todos

sepamos a qué atenernos. Estamos cansados de que nos salven, No queremos otro "salvador" aunque se

llame Suárez.»

El secretario general del «P. S. O. E.», después de hacer un discurso mañana en el Congreso de los Jusos

(ala radical del Partido Socialdemócrata Alemán), piensa completar su gira por Europa, (ha visitado en los

últimos días Noruega, Suecia y Alemania) con escalas en Austria, Francia, Holanda y Dinamarca. A

juzgar por la conferencia de hoy. con el propósito de denunciar el «pucherazo» que, según sus

melancólicas visiones, prepara el Gobierno Suárez para los primeros días del próximo mes de junio.

Pablo MAGAZ.

N. de la R.— Sin perjuicio de comentar más extensamente las graves y muy discutibles declaraciones de

don Felipe González en Bonn, recogidas en la crónica de nuestro corresponsal Pablo Magaz, adelantamos

hoy nuestro parecer. Anticipamos en nuestras líneas nuestra opinión de que se trata de una lamentable

falta de patriotismo acudir a instancias no españolas para atacar algo que corresponde ya al patrimonio

común de todos los españoles: la imagen —por lo demás rigurosamente veraz— de que caminamos hacia

un sistema de libertades, donde todos los derechos del hombre habrán de tener cabida, seguridad y

respeto. Los pleitos intestinos de los socialistas, sólo a los socialistas corresponde resolver: lo mismo que

las disputas en el seno de otras familias políticas deben ser resueltas por cada una de ellas. Lo que no cabe

admitir es que se comprometa toda la suerte de la plena comunidad política española —con insidias e

inexactitudes graves— para buscar, esterilmente además, salida y solución a los problemas dométicos de

una de ellas.

 

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