Policias y militantes controlan el orden. 
 Trescientos nuevos miembros     
 
 Diario 16.    06/12/1976.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Lunes 6diciembre 76/DIARIO16

EN ESPAÑA DESDE 1932

Policías y militantes controlan el orden

Trescientos nuevos miembros

MADRID, 6 (D16).—Alrededor de unas trescientas personas se afiliaron ayer al PSOE en el curso del

Congreso. Junto a una de las puertas se instaló un servicio de inscripción, al que acudían los simpatizantes

para formalizar su entrada en el Partido.

Varios miles de pesetas se recaudaron con la venta de pósters, mecheros, claveles rojos, cerámica y otra

serie de recuerdos del Congreso. Cerca de diez mil pesetas se recaudaron en una sola hora. Los delegados

compran los diversos objetos al por mayor, con el fin de venderlos posteriormente en sus respectivas

federaciones.

El Meliá, pequeño

La capacidad de los salones del hotel Meliá Castilla quedó desbordada para acoger a los asistentes al

Congreso. Una comisión de unas sesenta personas, presidida por Alfonso Guerra, había trabajado las

últimas semanas, día y noche, para resolver los problemas que plantea una reunión de tres mil personas.

Organizadores, asistentes y observadores coincidieron en manifestar que un hotel no era el lugar más

apropiado para que los socialistas celebrasen su primer congreso en España desde 1932. Todo eran

lamentaciones por no haberlo podido realizar en el Palacio de Exposiciones y Congresos o el Palacio de

Deportes. Pero su solicitud no fue aceptada por la autoridad gubernativa.

Algunos viejos militantes, procedentes de diversos puntos de España y del extranjero, que llegaron sin

credenciales, encontraron cierta dificultad para asistir al plenario. Lo mismo les ocurrió a un número

considerable de periodistas, que se presentaron de improviso.

Medidas de seguridad

Todos los accesos al hotel Meliá se encontraban custodiados por números de la Policía Armada. A

continuación había que pasar una primera identificación ante el servicio de orden del Congreso, en la

misma puerta. A todos los asistentes se les exigía llevar una credencial en lugar visible.

Aparte del servicio interno del Partido, compuesto por unos quinientos militantes, distribuidos por

salones, pasillos, accesos y hasta terrazas, se hizo notar un numeroso contingente de policías de paisano.

Estas medidas se extremaron, principalmente, en torno a Olof Palme, líder del Partido Socialdemócrata

sueco; Carlos Altamirano, secretario del Partido Socialista chileno en el exilio, y la delegación del Frente

Polisario.

También Willy Brandt y François Mitterrand gozaron de una férrea protección. No obstante, una vez que

terminó la primera sesión de la tarde, pudo verse al líder socialdemócrata alemán y al socialista francés en

animada charla en una de las cafeterías del hotel, llena de público. Sin embargo, no concedieron

facilidades para ser entrevistados por los periodistas.

"El Socialista", diario

"El Socialista", periódico fundado por Pablo Iglesias en 1886, sometido a la clandestinidad y a una

periodicidad muy dilatada, inició a partir de ayer una cita diaria con sus lectores.

Un par de salas del hotel han sido habilitadas para la redacción del periódico. Doce profesionales de la

información pertenecientes al Partido trabajan diariamente para sacar el número por la mañana. Alrededor

de 50.000 ejemplares es la tirada de "El Socialista", que se manda por vía aérea y ferrocarril a las más

importantes capitales del país. Los militantes de las federaciones lo venden públicamente al precio de diez

pesetas. De esta manera, el Congreso es seguido por la mayoría de los militantes a través de fuentes

directas del Partido.

Periodistas de todo el mundo

El número de cuatrocientos periodistas que, aproximadamente, asistieron a la sesión de apertura indica la

expectación mundial que ha despertado este Congreso.

Sesenta y dos informadores de diarios y revistas nacionales, ochenta y nueve extranjeros, trece agencias

de noticias, catorce canales de televisión, casi la totalidad de las emisoras nacionales extranjeras y

cuarenta fotógrafos cubrieron la sesión de ayer.

Sólo unos cien de ellos tienen sitio para seguir directamente el Congreso en la sala donde se celebra. El

resto lo hace en dos salas a través de un circuito cerrado de televisión.

 

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