Autor: Bardón, Diego. 
 La mujer de Felipe González a D16. 
 No soy celosa     
 
 Diario 16.    07/12/1976.  Página: 1-28. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

"No soy celosa"

En una entrevista exclusiva para D16, la primera que concede en muchos años, la mujer del secretariado

general del Partido Socialista Obrero Español ha asegurado que, pese a ser andaluza, no es celosa. ´´No me

molesta que a Felipe le gusten las mujeres y que a las mujeres les guste Felipe. Esto es hermoso y les

ocurre a las personas que viven", ha dicho Carmen. Pág. 28.

La mujer de Felipe González a D16

«No soy celosa»

Diego Bardón

A las ocho de esta mañana, un militante del partido marcó la extensión 0263, correspondiente a la

habitación 112 del hotel Meliá-Castilla, y el matrimonio González, Felipe y Carmen, se levantaron. Felipe

se puso a leer unas páginas de un libro autografiado de Pietro Nenni y Carmen se metió en el baño.

Después, casi nada. Lo de tantos días. "Carmen, por favor, gestioname si puedes un par de camisas

limpias. Adiós, mi amor, que me están esperando los de Ejecutivo".

Y Carmen, una vez más, se quedó reflexionando acerca de la vida vertiginosa que desde hace años lleva

su marido, el secretario general del PSOE. "En realidad —confesó Carmen en una entrevista exclusiva

que dedicó a D16— creo que Felipe debe dejar el secretariado del partido. Él también está convencido de

ello. Ayer, sin ir más lejos, llegó tan agotado que me dijo: "No puedo con mi cuerpo, Carmen, en

cualquier momento dejo todo y me quedo en militante de número."

Carmen y Felipe se conocieron en el año 1962, en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. "Felipe —

aclara Carmen— iba por allí para ver a una novia que tenía. Pero fíjate cómo terminó la cosa, conmigo,

que es un decir, pues el partido no le deja tiempo libre para nada."

Una vez al cine en un año

Ser mujer de un líder político debe ser un martirio. "Este año tan sólo hemos ido al cine en una ocasión

para ver una película que nos dijeron que merecía la pena. Pero aun en el caso de que contásemos con

tiempo no nos compensaría frecuentar las salas de proyecciones, porque la popularidad de Felipe es tal

que nada más aparecer en el salón no le dejan un solo momento tranquilo."

Carmen, que no es celosa, y como dinamitando el mito de la mujer andaluza, asegura que le "encanta que

a Felipe le gusten las mujeres y que a las mujeres les guste Felipe. Esto es hermoso y ocurre a las

personas que viven. A mí me gustó cuando le conocí y por eso no descarto que pueda gustarle a otras

mujeres".

Respondiendo a una pregunta de D16, la "compañera" Carmen —así la llaman los del PSOE— no dudó

en asegurar que "Felipe es indivisible y por eso no es justo que te dijese que me entró por el físico antes

que nada. Cada persona es el resultado de una serie de componentes, como el intelectual, el físico, el

ideológico, el espiritual y tantos otros. Estos componentes se muestran al unísono en eso que se ha dado

en llamar el lenguaje corporal".

Profesora de Instituto

Carmen trabaja en un Instituto de Carabanchel. "Pero no te digo cuál es para evitar identificaciones. Sería

desagradable que no pudiese desarrollar mi labor docente por culpa de interferencias, por muy cariñosas e

ideológicas que éstas pudieran ser. Yo creo que la popularidad debe ser para quien la necesita de alguna

manera, por ejemplo, Felipe. Si sistemáticamente me he negado a salir en las publicaciones de cualquier

tipo, carácter y matiz también ha sido porque no quiero renunciar a mi vida privada ni al anonimato, que

es algo que valoro especialmente por ser la mujer de un famoso. También es cierto que si un día mi

partido, que es el Socialista Obrero Español, lo necesitase no tendría inconveniente en hacerme

entrevistar y fotografiar cuantas veces fuera necesario."

Carmen, que tuvo una educación burguesa con los característicos ribetes andaluces, es una apasionada de

la guitarra, "pero no tengo tiempo para tocarla. Algo parecido me ocurre con la lectura. Tanto trabajo,

tanta militancia y mis dos hijos no me dejan tiempo libre ni para la enseñanza ni para la lectura". Carmen

tampoco puede practicar el catolicismo en el que la iniciaron en sus años infantiles,

pero esto no por falta de tiempo, "sino porque no soy practicante. Mi abstencionismo no quiere decir que

sea atea, aunque es cierto que tampoco puedo afirmar que sea creyente".

Sobre el desarrollo del congreso la mujer de Felipe González es empecinadamente optimista: "No

pensábamos que iba a tener tanto éxito, ni que tantas personas solicitarían el carnet de ingreso en el

partido. Esto creo que es una demostración de lo que en su día será el socialismo en España."

Concluido el tiempo de nuestra entrevista, Carmen fue acompañada por un militante del partido a otra de

las habitaciones que tienen reservadas en el hotel, pues por razones de seguridad tienen varias.

Hoy, como casi todos los días de su vida, Carmen Romero, esposa de Felipe González, secretario general

del Partido Socialista Obrero Español, tuvo que pagar un tributo al partido del que ella también es

militante. A las ocho de la mañana sonó el teléfono, Felipe salió hacía sus compromisos políticos y

Carmen quedó sola.

 

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